Autónomos y pymes están realizando un mayor esfuerzo fiscal que ha llevado a las arcas públicas a embolsarse más de 180.000 millones en lo que va de año.
Así se desprende del último Informe Mensual de Recaudación Tributaria de la Agencia Tributaria, en el que recoge que la recaudación se disparó en julio más de un 13%. Esta subida se explica en buena parte por los cambios normativos y por una mayor aportación de profesionales y pequeños negocios.
En ese sentido, el documento de la AEAT recuerda que julio concentra las declaraciones trimestrales de las pequeñas y medianas empresas.
- Aumenta la presión fiscal sobre pequeños negocios y autónomos
- Mayor recaudación gracias a las declaraciones trimestrales de las pymes
- Los nuevos impuestos ya suponen más de 4.100 millones adicionales
- Autónomos y pymes soportan en 2025 una mayor presión fiscal efectiva
Aumenta la presión fiscal sobre pequeños negocios y autónomos
Hasta julio, la recaudación tributaria total ascendió a 182.354 millones de euros, lo que supone un incremento del 10,9%respecto al mismo periodo de 2024. Sólo en julio se ingresaron 47.499 millones, un 13,4% más que un año antes.
El informe detalla que el IRPF sigue siendo la principal fuente de ingresos tributarios. Hasta julio, los ingresos homogéneos crecieron un 11,6%, impulsados por las retenciones sobre rendimientos del trabajo y del capital, así como por los pagos fraccionados de autónomos y pymes.
Además, por primera vez se realizaron devoluciones del Impuesto sobre Sociedades en julio dirigidas exclusivamente a pymes, con un total de 440 millones de euros, algo que según la AEAT busca agilizar tesorería para este colectivo
Los datos de Hacienda constatan que las retenciones del trabajo y actividades económicas crecieron un 8,1% en julio y un 8,7% en el acumulado del año. En el caso concreto de las pequeñas y medianas empresas, las retenciones aumentaron un 7,9% en julio y un 7,2% en lo que va de 2025, por encima de los registros de 2024.
En cuanto a los pagos fraccionados de IRPF en julio llegaron a incrementarse un 10,2%. A esto se suma que, de acuerdo a los datos publicados, en el Impuesto sobre Sociedades, los pagos fraccionados de las pymes han crecido un 16,1% en el segundo trimestre, frente al 13,6% de las grandes empresas.

Mayor recaudación gracias a las declaraciones trimestrales de las pymes
La Agencia Tributaria señala que el IVA homogéneo crece un 9,3% en el año, pero si se descuenta el impacto de cambios normativos el aumento sería del 7%.
En el caso de declarantes trimestrales (mayoritariamente pymes), los ingresos aumentaron un 7,4% en el conjunto del año.
El documento refleja que en el caso del IVA bruto, la diferencia también es notable ya que aumentó un 6,5% en las pymes mientras que en las grandes empresas el aumento se quedó en el 2,7%.
Esta diferencia refleja que la recuperación de tipos y bases afecta de forma algo más intensa al tejido de pequeñas empresas y autónomos.
Los nuevos impuestos ya suponen más de 4.100 millones adicionales
El propio informe cuantifica en 4.110 millones de euros el impacto de los cambios normativos y de gestión acumulado hasta julio, lo que representa 2,5 puntos del crecimiento total. Entre las medidas el documento destaca:
- Recuperación de los tipos normales de IVA en electricidad, gas y alimentos.
- Subida del Impuesto Especial sobre la Electricidad y sobre las Labores del Tabaco.
- Creación del nuevo Impuesto Especial sobre Líquidos para Cigarrillos Electrónicos.
- Cambios en reducciones aplicables a rendimientos del trabajo y arrendamientos.
Según la Agencia Tributaria, estos ajustes han elevado de forma significativa la recaudación de IRPF, IVA e Impuestos Especiales. Por ejemplo, el IVA bruto acumula un crecimiento del 8% en 2025, apoyado tanto en el gasto como en la subida de tipos.

Autónomos y pymes soportan en 2025 una mayor presión fiscal efectiva
La Agencia Tributaria explica que, aunque la base imponible de rentas y consumo mantiene un crecimiento moderado (6,3% en el primer semestre), la recaudación aumenta por encima del 10% gracias a un incremento del tipo medio del 4,7%.
En otras palabras, no solo se ingresa más porque haya más actividad, sino también porque los tipos efectivos son más altos. Un hecho que los economistas y los propios técnicos de Hacienda lo relacionan con la negativa del Gobierno a deflactar los tipos para corregir los efectos de la inflación.
En resumen, según la Agencia Tributaria, el fuerte incremento de la recaudación tributaria en 2025 no responde únicamente al crecimiento de la economía sino que reconoce que más de 4.100 millones de euros adicionales se deben a cambios legislativos y al aumento de la presión efectiva sobre autónomos, pymes y el resto de contribuyentes.





