Las sociedades que tienen la condición de ‘empresa de reducida dimensión’ -con beneficios por debajo de diez millones de euros- pueden acceder a rebajas importantes en su factura fiscal a través de tres herramientas: la libertad de amortización por incremento de plantilla, la amortización acelerada de intangibles y la reserva de nivelación.

Cada una de ellas cubre una necesidad distinta. La libertad de amortización permite adelantar la deducción de un gasto a cambio de que la empresa cree empleo y lo mantenga, de modo que la inversión en inmovilizado -terrenos o maquinaria, por ejemplo- puede deducirse cuando convenga. La amortización acelerada facilita acelerar la deducción de software, licencias o patentes. Y la reserva de nivelación permite mejorar la liquidez del negocio: reduce la base ahora y se recompone en los próximos años si no hay pérdidas.

Para que las pymes puedan hacer un uso adecuado de estas herramientas es necesaria una buena planificación. Es decir, mirar más allá de los impuestos de este año, ya que hay condiciones (por ejemplo, que los activos sean nuevos y afectos a la actividad) y ciertos riesgos si se incumplen. De hecho, según explicó María Orea, fundadora y CEO de tuplanfiscal.com, no siempre compensa usarlas todas ni tampoco al mismo tiempo, conviene elegir según el flujo de caja, la previsión de resultados y el plan de inversión y contratación que tenga cada empresa. 

  1. ¿Quién puede aplicar estos incentivos?
  2. Libertad de amortización por incremento de plantilla
  3. Amortización acelerada de intangibles
  4. Reserva de nivelación

    Ejemplos prácticos al aplicar cada incentivo

¿Qué empresas pueden aplicar estos incentivos fiscales en el Impuesto de Sociedades?

Las empresas de reducida dimensión (ERD) pueden acogerse a estos incentivos, es decir, sociedades cuyo importe neto de la cifra de negocios (INCN) del período impositivo anterior sea inferior a 10 millones de euros.

Si un año se supera ese límite, la condición de ‘ERD’ puede mantenerse tres ejercicios más, siempre que se hubiera sido empresa de reducida dimensión ese año y los dos anteriores.

Las entidades patrimoniales están excluidas

Los incentivos del régimen ERD no se pueden aplicar a entidades patrimoniales, es decir, sociedades cuyo activo son mayoritariamente valores o bienes no afectos a actividad económica. Lo más habitual es que estas sociedades se creen para tener y gestionar el alquiler de inmuebles.

Libertad de amortización por incremento de plantilla

Cuando una empresa invierte y crea empleo estable, Hacienda permite adelantar la deducción de esas inversiones y concentrarla en el ejercicio que más interese.

Suele interesar usarla cuando hay inversión relevante (maquinaria, instalaciones, nave) y un plan de contratación razonable. Es decir, “cuando la empresa está en fase de crecimiento y va contratando más empleados”, aclaró María Orea, de Tu Plan Fiscal.

¿Qué inversiones cubre la libertad de amortización?

La libertad de amortización se puede aplicar en bienes nuevos afectos a la actividad como:

  • Maquinaria.

  • Equipos.
  • Vehículos.
  • Instalaciones.
  • Naves o un local (el suelo no amortiza).
  • En leasing, funciona si se ejerce la opción de compra.

Sin embargo, no incluye intangibles como:

  • Software.
  • Marcas.
  • Patentes.
La libertad de amortización permite a los autónomos societarios deducir antes sus inversiones si crean empleo
La libertad de amortización permite a los autónomos societarios deducir antes sus inversiones si crean empleo.

La condición clave es la creación de empleo

Para acceder a este incentivo es condición aumentar la plantilla media -que se cuenta por jornadas, con decimales- dentro de los 24 meses desde que el bien comienza a usarse y mantener ese incremento otros 24 meses.

Lo que se toma como referencia es la media de los 12 meses anteriores y el cómputo se hace en personas empleadas.

Pero hay límites, ya que la cuantía que puede amortizarse con libertad se topa en 120.000 euros.

Explicado de forma práctica sería así:

  • +1,00 trabajador al año: 120.000 euros de “cheque” para acelerar amortizaciones.
  • +0,50 trabajadores al año: 60.000 euros.

Cuándo no conviene usarla

Según explicó la experta fiscalista, el uso de estas herramientas siempre debe valorarse con un asesor fiscal, ya que “depende mucho de cada caso”. Pero algunas de las situaciones en las que podría no interesar serían las siguientes:

  • Incertidumbre sobre el empleo (riesgo de no mantener la plantilla en los próximos años).
  • Si la inversión ha sido en intangibles, como softwares ( en este caso debe usarse la amortización acelerada de intangibles).
  • Si se prevén bases negativas (puede interesar otro incentivo o diferir el gasto).

Errores habituales al usar esta herramienta

María Orea explicó a este medio algunos errores habituales al usar esta herramienta fiscal como, por ejemplo:

  • Contar empleados en vez de jornadas.
  • Olvidar el mantenimiento del empleo: si no se sostiene el aumento, tocará regularizar el beneficio fiscal que se ha adelantado y con intereses.
  • Intentar aplicarlo a intangibles o a bienes no afectos.
  • Intentar aplicarlo en gastos que se han hecho con leasing, ya que si no hay compra, no hay incentivo.
  • Incluir contrataciones con deducción por discapacidad en el incremento de plantilla, que no se contabilizan.

Amortización acelerada de intangibles

Cuando una pyme invierte en intangibles (software, licencias, marca, patentes, fondo de comercio, etc.), también se le puede permitir acelerar la amortización y adelantar la deducción en el Impuesto de Sociedades sin necesidad de contratar.

Esta amortización acelerada de intangibles es una herramienta útil para adelantar gasto y aliviar la factura del Impuesto de Sociedades en ejercicios de inversión.

Qué cubre

Intangibles afectos a la actividad:

  • Software y licencias.
  • Propiedad industrial (patentes, marcas).
  • Concesiones, derechos.
  • Fondo de comercio, si procede.

Cómo funciona el “acelerador”

La regla general es que se puede aplicar un ritmo fiscal equivalente a multiplicar por dos el coeficiente máximo que se suele admitir de normal en el Impuesto de Sociedades para cada tipo de inversión. Por lo tanto, se doblaría el beneficio fiscal.

Cómo se refleja en el Impuesto de Sociedades

Aunque en contabilidad se mantenga el ritmo normal, el beneficio fiscal por aceleración se aplica a través de un ajuste extracontable en el Modelo 200. 

Cuándo sirve y cuándo no

Esta deducción conviene especialmente si:

  • Hay desarrollo digital (software, licencias) o adquisición de intangibles relevante.
  • Interesa reducir base en un año con resultados positivos, sin condicionarse a contratar.

Hay casos en los que podría no compensar, por ejemplo, si se está completamente seguro de que habrá pérdidas inmediatas. Sin embargo, Orea insistió en que “siempre debe revisarse cada caso de forma independiente” con un experto.

Reserva de nivelación

La reserva de nivelación  funciona como una “hucha fiscal” para negocios con ciclos irregulares. Es decir, permite bajar ahora hasta un 10% de la base imponible -con un tope de un millón de euros– y añadirlo a la declaración en los próximos cinco años si aparecen pérdidas. Si no hay pérdidas, lo pendiente se añade al quinto año. Por lo tanto, es un diferimiento de impuestos, no un ahorro definitivo.

Qué es y quién puede usarla

Sólo es para empresas de reducida dimensión y se aplica solamente si tributan al tipo general (25%). Exige dotar una reserva indisponible en el patrimonio neto por el mismo importe que se reduce en la base y con cargo al beneficio del ejercicio (o al primero posterior con beneficio suficiente). Esa reserva queda bloqueada hasta que se produzca la adición.

Cómo funciona paso a paso

El mecanismo es sencillo, se “aparta” hoy una parte de la base positiva mediante una reserva indisponible y esa bajada no desaparece; se irá sumando de vuelta en los años siguientes si hay pérdidas, y si no las hay, se añade de golpe en el quinto año. “El orden de aplicación no se puede elegir, aclaró Orea.

  1. Con base positiva, se puede bajar hasta el 10% (límite 1 millón de euros; si el ejercicio dura menos de 12 meses, el tope se prorratea).
  2. Lo que se baje hoy se va añadiendo en los cinco años siguientes si hay bases negativas (hasta cubrirla).
  3. Si no hay pérdidas suficientes, el resto se añade en el quinto año.
  4. No vale usar el mismo beneficio para dos reservas a la vez.

Cuándo conviene aplicarla

  • Se prevén baches en los próximos 5 años (pérdidas o menor base).
  • Interesa aliviar caja este año sin depender de más inversión ni de contratar.
  • Incluso cuando se encadenen beneficios sin pérdidas, María Orea, suele recomendar aplicarlo en algunos casos, ya que “es una manera de financiarte gratis”.

Errores que cuestan dinero

  • No contabilizar la reserva de nivelación en patrimonio neto.
  • No dotar la reserva (o no dejarla indisponible): es requisito clave.
  • Olvidar que es un diferimiento: si no hay pérdidas, reaparece al quinto año.
  • Mezclar importes con la capitalización (usar el mismo beneficio para las dos).
  • Incumplir requisitos: obliga a devolver lo minorado con un 5% adicional e intereses en el ejercicio del incumplimiento.

Ejemplos prácticos al aplicar cada incentivo

La experta fiscal María Orea propuso algunos ejemplos orientativos para ilustrar de forma sencilla cómo impacta cada incentivo en la base y en la cuota del Impuesto de Sociedades:

Libertad de amortización (plantilla)

Una pyme compra una máquina por 100.000 € y aumenta en un trabajador su plantilla media. Límite: 120.000 € × 1 = 120.000 €. Puede amortizar los 100.000 € de golpe en un solo ejercicio (en lugar de los 2.000 € anuales que marcarían las tablas).

Amortización acelerada (intangibles)

Una sociedad adquiere software por 60.000 €, amortizable al 5% anual. Con la acelerada puede aplicar el 10%: deduce 6.000 € el primer año en lugar de 3.000 €.

Reserva de nivelación

Una empresa con base imponible positiva de 200.000 € aplica el 10%: reduce 20.000 € este año. Si en los próximos años tiene pérdidas, se compensan con esta reserva. Si no, al 5º año añade los 20.000 € a su base y tributa entonces.