Los intentos de estafas por Internet se están convirtiendo en una nueva pandemia. La Seguridad Social se ha visto obligada a publicar el jueves 24 de abril una guía práctica pensada para ayudar a los autónomos y otros contribuyentes a reconocer los intentos de suplantación que utilizan el nombre del organismo o de alguna de sus entidades. Entre ellas, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS).

Como ya avanzó este diario, en los últimos años se ha disparado el número de estafas que llegan por carta, correo electrónico, llamada telefónica o SMS, y que intentan hacerse pasar por la Administración. Muchas de estas comunicaciones buscan que los trabajadores por cuenta propia faciliten datos personales o bancarios, accedan a webs fraudulentas o paguen por trámites que son completamente gratuitos.

Para evitar caer en estos engaños, la guía detalla las prácticas más frecuentes de los ciberdelincuentes, ofrece claves para identificarlas y resume las medidas básicas de protección. Esta publicación también explica qué hacer si surge alguna sospecha y cuáles son los canales oficiales a los que acudir para verificar cualquier información.

¿Qué tipos de engaños están utilizando los ciberdelincuentes?

Aunque los intentos de suplantación que utilizan el nombre de la Seguridad Social pueden llegar por distintas vías, las comunicaciones más habituales se producen a través de SMS, emails, llamadas o incluso cartas que aparentan ser comunicaciones oficiales del INSS o la TGSS.

En muchos casos, el objetivo es que los autónomos faciliten información personal o bancaria, accedan a páginas web falsas o realicen pagos por trámites que, en realidad, no requieren ningún coste.

La Seguridad Social destaca en su guía que nunca pide este tipo de información por canales no oficiales y que las notificaciones reales se realizan a través de los buzones de las plataformas habilitadas por la Administración.

Entre estas prácticas malintencionadas, el organismo destaca las siguientes:

  • Correos electrónicos o SMS con enlaces a webs fraudulentas. Los mensajes invitan a clicar en un enlace que, aunque parece legítimo, redirige a una página falsa diseñada para captar datos personales, bancarios o de acceso a plataformas oficiales.
  • Llamadas telefónicas en las que se solicitan datos sensibles. En estas llamadas, los estafadores aseguran que es necesario confirmar cierta información o facilitan supuestas instrucciones para cobrar una ayuda o subsanar un error en las cotizaciones.
  • Cartas físicas que llegan al domicilio o al negocio. Aunque la mayoría de fraudes se producen por medios digitales, también se han detectado envíos postales que simulan notificaciones oficiales para generar confianza y obtener información del destinatario.

Cómo identificar si una comunicación es falsa

Esta guía de la Seguridad Social señala varias pistas que pueden ayudar a detectar una suplantación:

  • Faltas de ortografía o textos mal redactados. Las comunicaciones oficiales cuidan la redacción y el lenguaje.
  • Logos antiguos o incorrectos. Las imágenes desactualizadas o mal copiadas son una señal de alarma.
  • Nombres mezclados de distintas entidades. Las comunicaciones legítimas no combinan organismos como el INSS y la TGSS sin motivo.
  • Enlaces a páginas web no oficiales. Las direcciones falsas suelen contener errores, palabras de más o dominios poco habituales.
  • Solicitudes de códigos, contraseñas o datos bancarios por teléfono o mensaje. La Seguridad Social nunca pide este tipo de información por estas vías.
  • Promesas de ayudas o devoluciones que no existen. Siempre conviene comprobar cualquier oferta o prestación en las fuentes oficiales.

Recomendaciones básicas para no caer en la trampa

Desde el organismo insisten en que la mejor forma de evitar este tipo de engaños es actuar con prudencia y comprobar siempre la información antes de dar ningún paso. Estas son las principales pautas que deberían seguir los autónomos:

  • No facilitar datos personales ni bancarios fuera de los canales oficiales. La Seguridad Social nunca pedirá esta información por teléfono, SMS o correo electrónico.
  • No hacer clic en enlaces sospechosos ni abrir archivos adjuntos de remitentes desconocidos. Ante la duda, es preferible acceder directamente a las webs oficiales.
  • Confirmar siempre la existencia de ayudas o prestaciones. Las convocatorias y requisitos se publican en los canales oficiales del organismo.
  • No actuar con prisas ni bajo presión. Muchos intentos de fraude buscan generar sensación de urgencia. Antes de tomar cualquier decisión, es recomendable parar y consultar con la Administración.

Qué hacer si hay dudas o se sospecha de un intento de fraude

Si se recibe una comunicación sospechosa o hay dudas sobre su autenticidad, la recomendación general es no responder y confirmar siempre la información a través de los canales oficiales de la Seguridad Social.

Además, la Tesorería recuerda que las notificaciones reales suelen llegar a través de la Carpeta Ciudadana, la DEHú