La reciente decisión de la Dirección General de Tributos (DGT), el órgano directivo del Ministerio de Hacienda, de permitir a los autónomos -y demás contribuyentes- compensar en la declaración de IRPF las pérdidas derivadas de una estafa relacionada con inversiones en criptomonedas ha supuesto un cierto alivio para quienes han sido víctimas de estos fraudes. Además, el Fisco no necesita conocer el autor de la estafa, siempre que esta se pueda demostrar.
En un entorno donde las transacciones con criptomonedas están en auge, esta medida se convierte en una ayuda fiscal para muchos. Las transacciones de criptoactivos en España alcanzaron los 73.000 millones de euros el último año, según el informe 2024 Geography of Cryptocurrency Report, realizado por la consultoría Chainalysis, lo que subraya la importancia de esta iniciativa para miles de autónomos que se decantan por esta forma de inversión.
La Agencia Tributaria ha dado un paso adelante permitiendo que aquellos que han sido víctimas de fraudes como el de Arbistar puedan reducir su base imponible. Esta medida, que permite enjugar las pérdidas con las ganancias obtenidas en otros ámbitos, es un respiro para muchos de ellos. Puesto que, hasta ahora, las pérdidas por fraudes de inversión eran difíciles de justificar fiscalmente; lo que añadía un escalón de complejidad para quienes intentaban recuperarse tras caer en una estafa.
Los autónomos víctimas de una de estas estafas tienen hasta cuatro años para compensar las pérdidas
Con esta nueva regulación, Hacienda permite a los afectados reducir su base imponible y, por ende, su carga fiscal. Esto se aplica tanto a las pérdidas generadas por la caída del valor de una criptomoneda como a las pérdidas originadas por un fraude directo. Los autónomos víctimas de una de estas estafas podrán compensar cada año hasta el 25% del saldo positivo formado por las rentas de su actividad profesional, del capital inmobiliario o de cualquier otra actividad económica. Con lo cual, si el primer año no consigue compensar impositivamente toda la pérdida, puede emplear aún los tres ejercicios siguientes, hasta que la subsane.
El mecanismo que permite compensar las pérdidas en el IRPF no es nuevo, pero su aplicación al ámbito de las criptomonedas marca un cambio significativo. Cualquier autónomo que haya sufrido una pérdida patrimonial derivada de un fraude puede incluirla en su declaración y compensarla con otras ganancias obtenidas durante el mismo ejercicio fiscal. De esta manera, se puede reducir la carga fiscal total y, en algunos casos, evitar tener que pagar impuestos adicionales.
Este proceso no está exento de requisitos. Los contribuyentes deberán aportar la documentación necesaria que acredite tanto la pérdida como el hecho de que esta se debió a un fraude. En el caso de las criptomonedas, es esencial contar con toda la información sobre las transacciones realizadas, incluidas las plataformas utilizadas, las transferencias y cualquier correspondencia o denuncia relacionada con el fraude, si bien no es necesario que esté identificado el autor de dicha estafa.
Algunos presuntos fraudes en criptomonedas
El mercado de las criptomonedas ha crecido de manera espectacular en los últimos años. España se ha convertido en uno de los principales países europeos en volumen de transacciones con criptomonedas. Según datos recientes, las transacciones en este ámbito han alcanzado los 73.000 millones de euros en el último año, una cifra que refleja el gran interés de inversores, tanto pequeños como grandes, en este tipo de activos digitales. Sin embargo, este rápido crecimiento también ha traído consigo un aumento de los fraudes y estafas, afectando a miles de inversores.
El auge de las criptomonedas ha venido acompañado de la proliferación de plataformas fraudulentas y esquemas piramidales que han dejado a muchos con grandes pérdidas. Estos fraudes no son pocos. Según estimaciones recientes, plataformas como Arbistar han afectado a más de 32.000 personas solamente en España, con pérdidas que superan los 100 millones de euros. Otros fraudes importantes, como Kuailian y Nimbus, también han dejado miles de afectados. Y eso sólo por mencionar las denuncias efectuadas. Cuántos pequeños inversores habrán visto volar sus ilusiones y su dinero, sin ánimos de entablar acciones legales contra los defraudadores.
Poder compensar las pérdidas de una estafa en criptomonedas en la declaración del IRPF es un alivio para quien es víctima de estos fraudes.
Para los autónomos, que a menudo buscan completar sus ingresos mediante otras fuentes de ingresos, el acceso a la compensación de pérdidas es especialmente importante, ya que cualquier pérdida patrimonial puede afectar gravemente a su estabilidad económica.
Además, los autónomos suelen tener más flexibilidad para gestionar su patrimonio y sus inversiones. Esto hace que estén más inclinados a explorar mercados alternativos, como el de los criptoactivos, pero también los deja más vulnerables a fraudes financieros. Con esta medida, Hacienda reconoce la creciente importancia de las criptomonedas en las carteras de inversión de los contribuyentes y ofrece un alivio en caso de que las cosas no salgan como esperaban.
Eso sí, es fundamental que los afectados declaren correctamente sus pérdidas en la declaración del IRPF. El error o la falta de documentación adecuada podría resultar en sanciones o en la imposibilidad de llevar a cabo esta compensación las pérdidas. Para aquellos autónomos que han sido víctimas de fraudes en criptomonedas, es crucial llevar un registro detallado de todas las operaciones realizadas, así como de cualquier denuncia o reclamación presentada ante las autoridades.
Hacienda también contempla la posibilidad de desgravar en timos relacionados con compras online
La Agencia Tributaria está trabajando para facilitar este proceso, pero también está intensificando el control sobre las transacciones con esta forma de dinero digital. De hecho, en los últimos años ha aumentado el número de inspecciones fiscales relacionadas con estos activos, por lo que es importante cumplir con todas las obligaciones fiscales.
La compensación de pérdidas por fraudes en criptomonedas no es el único caso en el que los contribuyentes pueden recuperar parte de lo perdido. Hacienda también contempla la posibilidad de desgravar otros tipos de fraudes. Entre ellos, se incluyen las estafas telefónicas, los timos relacionados con compras online y otras situaciones en las que el contribuyente haya sido víctima de un engaño.
Un ejemplo notable es el fraude en las compras a través de plataformas digitales, donde muchos consumidores han sido engañados por vendedores fraudulentos. Estas estafas también pueden ser compensadas en la declaración del IRPF, siempre y cuando se aporten las pruebas pertinentes. De hecho, esta iniciativa puede servir de incentivo para que los contribuyentes reporten fraudes con mayor regularidad, lo que podría ayudar a las autoridades a identificar patrones y detener a los estafadores, antes de que causen más daño.



