Hacienda asegura que ya está aplicando el «derecho al error tributario» que permite a los autónomos «librarse» de ser sancionados por algunos errores en sus principales declaraciones de impuestos, como IVA, IRPF o incluso Sociedades. Así lo afirmó, el pasado jueves, la directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, durante el XXXIV Congreso de Inspectores de Hacienda del Estado.
Las últimas noticias que se tenían acerca de este mecanismo, como ya contó este diario, fueron a mediados de 2023, cuando la propia Agencia Tributaria aseguró que se estaban «terminando de perfilar temas informáticos» para introducir y poder empezar a aplicar el derecho al error en nuestro sistema tributario «en próximas fechas». El trabajo que se estaba llevando a cabo por aquel entonces consistía en la «revisión de ciertos criterios sancionadores generales. No es una modificación normativa, sino de las reglas internas de aplicación», explicaron las mismas fuentes.
Ahora, al parecer, este mecanismo ya estaría implantado «y en pleno funcionamiento». En su intervención, la directora general de la Agencia Tributaria aseguró que durante estos últimos años, y en especial entre 2023 y 2024, la Administración ha implementado un nuevo mecanismo que exime de sanciones a los autónomos cuando cometen algún tipo de fallo por primera vez y sin mala fe al declarar sus tributos. Por ejemplo, al presentar fuera de plazo la declaración de la RENTA o al cometer ciertos errores en declaraciones informativas.
Según la directora de la Agencia Tributaria, este mecanismo, que todavía no está regulado por Ley pero que ahora mismo se estaría aplicando de manera interna, sería el responsable de un importante descenso en las sanciones que impone Hacienda a los contribuyentes. Tanto es así que, según detalló el pasado jueves, si se comparan las multas impuestas en el año 2023 por autoliquidaciones fuera de plazo con las correspondientes a 2021, se habrían reducido casi un 40%. Y si nos remontamos a 2021, el descenso superaría nada menos que el 60%.
Hacienda estaría sancionando un 67% menos que hace cuatro años a los negocios
Según confirmaron fuentes de la Agencia Tributaria a este diario, en el último año, las sanciones interpuestas a contribuyentes por infracciones fiscales habrían caído un 36%. Al mismo tiempo y en lo que respecta a las declaraciones de los principales modelos informativos, si se ponen en relación los expedientes sancionadores previstos del ejercicio 2023 y los emitidos con respecto a 2021, la reducción habría alcanzado el 67%.
Estas mismas fuentes confirmaron que el descenso en las sanciones que se imponen a los autónomos y demás contribuyentes es «plenamente vinculable» al Derecho al error tributario. Según explicaron desde la Administración, este mecanismo estaría a día de hoy «plenamente implantado hasta donde podemos llegar sin cambios normativos, que es mucho, como se ve en los datos».
Lo que estaría haciendo la Agencia Tributaria a día de hoy es «valorar la conducta previa del contribuyente cuando incurre en errores o en pequeños incumplimientos involuntarios y cuando no existe perjuicio económico. El caso más claro sería una declaración de Renta a devolver, o un resumen anual de IVA». Además, también se valora mucho que estos fallos se hayan «cometido ocasionalmente por contribuyentes tradicionalmente cumplidores».
¿Qué es el derecho al error tributario y cuándo se aplica a los autónomos?
A día de hoy, todavía no se conoce la instrucción interna que trata el derecho al error tributario y no se pueden concretar todos los casos en los que se eliminaría la sanción. Sin embargo, la base de este cambio -que nació a raíz de una propuesta del Consejo para la Defensa del Contribuyente, una entidad dependiente del Ministerio de Hacienda- sería permitir la eliminación o reducción de los intereses de demora en determinados fallos e incluso de «rectificar errores» después de que los haya detectado Hacienda «sin sufrir la imposición de sanciones».
La idea de fondo es que en la imposición de sanciones tributarias se establezcan criterios sancionadores de manera que se incorpore como «elemento relevante» el historial de cumplimiento e incumplimiento del contribuyente al evaluar conductas que pueden suponer una infracción. Especialmente en casos como la presentación de autoliquidaciones sin ingresos fuera de plazo.
De este modo, la instrucción interna habría definido ya las circunstancias -siempre a valorar en cada caso- que determinan cuándo un error es ‘perdonable’ y cuándo no. Por ejemplo, no es lo mismo que un contribuyente se haya confundido decenas de veces al presentar sus impuestos o que cometa un error por primera vez. Tampoco es lo mismo que ese fallo no implique ningún perjuicio económico para Hacienda o que suponga una pérdida de ingresos por una autoliquidación a ingresar no presentada ni abonada.
Así pues, por ejemplo, algunas de las casuísticas en las que un autónomo podría quedar exento de sanción en un error con sus impuestos serían «presentar una declaración informativa fuera de plazo y por primera vez. O incluso realizar una autoliquidación de IVA o IRPF fuera de fecha que saliera a devolver o que no implicara ningún pago a Hacienda», explicaron fuentes de la Agencia Tributaria.
Aunque hayan disminuido las sanciones, han aumentado las comprobaciones a los autónomos
A pesar del importante descenso de las sanciones que se habría experimentado en este último año, según los datos proporcionados por la Agencia Tributaria, lo cierto es que las comprobaciones y actuaciones de control a los autónomos y pequeños negocios se incrementaron en el último año.
Según el informe de principales resultados de las actuaciones de la Agencia Tributaria en 2023 publicado en septiembre, los funcionarios de Hacienda llevaron a cabo exactamente 1.898.577 actuaciones de control de tributos internos, fundamentalmente IVA, IRPF o Sociedades. Esto supone un incremento del 1% respecto a las investigaciones totales que se realizaron el año previo.
Uno de los grandes incrementos de estas comprobaciones se ha producido en el área de «actividades económicas», donde se encuadran la mayor parte investigaciones que realiza la Agencia Tributaria para controlar a los negocios, especialmente a los autónomos y pymes. Aquí se incluirían las famosas paralelas y requerimientos que llegan a los trabajadores por cuenta propia y sus gestores, pidiéndoles documentación para justificar deducciones en IVA o IRPF, o avisándoles de que en las bases de datos constan ingresos que no se han declarado.
Este apartado de comprobaciones ya concentra más de 650.000 actuaciones de la Agencia Tributaria y aumentó en 2023 casi un 8% en comparación al año anterior.



