La Agencia Tributaria empezará en apenas dos semanas a comunicar los errores que haya podido detectar en la Renta que presentaron este año los autónomos. Estas discrepancias pueden ir desde deducciones mal aplicadas o injustificadas hasta ingresos que Hacienda conoce a través del cruce de datos, pero que no se han incluido en la declaración.
Así lo avanzó el secretario del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo, en declaraciones a este diario. Según Mollinedo, el calendario que suele llevar la Agencia Tributaria cada año obliga a los técnicos a posponer las primeras notificaciones hasta después de agosto. Ya que hasta este mes los funcionarios dedican prácticamente todos sus esfuerzos a filtrar y pagar las devoluciones de la Renta que no presentan discrepancias en el sistema.
El secretario de Gestha aseguró que hasta ahora «la prioridad de los técnicos es revisar las devoluciones de la Renta y atender los requerimientos que de ellas se puedan desprender. Es decir, en los primeros meses se devuelve a los contribuyente que no han generado diferencias entre lo que Hacienda conoce y lo que se declara. Y para las declaraciones que sí se detectan, las comunicaciones se envían a partir de septiembre«.
Los autónomos empezarán a recibir notificaciones por discrepancias en la Renta a partir de septiembre
Normalmente, y como ya avanzó este diario, el gran volumen de declaraciones que tienen que revisar cada año los funcionarios de Hacienda obliga a dividir las labores según el resultado de la declaración.
En un primer lugar se atienden las devoluciones que solicitan los contribuyentes, se notifican los pequeños fallos y más adelante se revisan en profundidad las declaraciones que han generado grandes discrepancias.
Así en esta primera etapa, al principio, como se finaliza la campaña en junio se han pagado ya las devoluciones a las personas que han ido solicitándolo desde mayo. Siempre, eso sí, que no tengan ninguna discrepancia, es decir, que los datos de Hacienda -a través de cruces con el registro notarial, las declaraciones de terceras personas o incluso otras administraciones- no detecten información distinta a la que se ha declarado.
Y en julio, según José María Mollinedo, pasa igual: la prioridad siguen siendo estas devoluciones. «En agosto, está la costumbre de no enviar ,o hacerlo en menor medida, notificaciones a los contribuyentes para respetar la diferencia de vacacional por excelencia en nuestro país».

Por lo tanto, las notificaciones por discrepancias detectadas en las declaraciones en los anteriores meses se empezarían a enviar nada más arrancar septiembre.
Estas discrepancias, según el secretario general de Gestha, pueden venir de distintas áreas: desde ayudas públicas no declaradas (por ejemplo, por vehículos eléctricos o rehabilitación de viviendas), hasta ingresos que Hacienda sabe por declaraciones de tercero que ha tenido el autónomo pero que sin embargo no ha incluido en su Renta.
¿Cómo comprueba Hacienda la Renta de los autónomos?
José María Mollinedo, secretario general del sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), explicaba anteriormente a este medio que, dentro de las comprobaciones propias de la campaña de la Renta, conviene diferenciar entre declaraciones con resultado a devolver y aquellas en las que toca ingresar.
En el primer caso –cuando Hacienda debe reintegrar dinero al contribuyente– el control inicial consiste en verificar que el importe total de las retenciones practicadas a cuenta por los clientes empresarios de un autónomo coincide con lo que este último ha declarado.
Antes de autorizar el pago, la Agencia Tributaria contrasta que esas retenciones, que el autónomo afirma haber soportado, también hayan sido declaradas por la empresa que actúa como cliente.
En esta primera fase existe un segundo filtro: detectar operaciones declaradas por los clientes, pero no incluidas por el autónomo como ingresos en su IRPF. La lógica es sencilla: las ventas comunicadas por las empresas deben corresponderse con los ingresos que el trabajador por cuenta propia ha consignado en su declaración.
Desde la propia Agencia Tributaria confirmaron que en esta etapa se realiza un cruce de datos básico y se agilizan los trámites más evidentes. El objetivo es autorizar y pagar cuanto antes las devoluciones que presentan menos incidencias a autónomos y demás contribuyentes.
En enero empiezan las comprobaciones en profundidad de la Renta de los autónomos
Aunque una declaración haya sido validada inicialmente y, en su caso, se haya abonado la devolución correspondiente, el proceso de control no finaliza ahí. Hacienda dispone de un plazo de hasta cuatro años para revisar cualquier impuesto.
Fuentes de Gestha explicaron que determinados gastos deducibles, como un vehículo, la línea de teléfono o los gastos de promoción, rara vez se analizan en esta primera fase, sino en una revisión posterior que suele comenzar en enero del año siguiente a la presentación de la Renta (en este caso, 2026). Generalmente, estas comprobaciones se prolongan hasta el inicio de la campaña siguiente, en abril, aunque en ocasiones se extienden más.
En esta segunda etapa se examinan más elementos utilizando distintos cruces informáticos. Por ejemplo, se aplican ratios de facturación del sector para detectar si un autónomo ha declarado ingresos significativamente inferiores a la media según su plantilla o sus gastos. También se analiza si casi todo el importe declarado procede de pagos por datáfono, lo que podría indicar que no se está registrando parte del efectivo recibido.
Si se detectan estas discrepancias, el contribuyente puede entrar en el plan de selección para comprobaciones más exhaustivas. Cuantos más indicios anómalos presente, mayores serán las probabilidades de ser inspeccionado.
Las irregularidades pueden abarcar desde rentas y beneficios reducidos en contraste con la posesión de bienes de alto valor (vehículos de lujo, embarcaciones de recreo o tarjetas de crédito exclusivas), hasta otros signos externos que despierten sospechas.
Asimismo, a partir de enero se ponen en marcha otras revisiones, como las dirigidas a comprobar que los autónomos acogidos al sistema de módulos no hayan superado el volumen máximo de ingresos permitido para continuar tributando por este régimen.






