1. Hacienda investiga cada vez más denuncias contra empresas o autónomos y muchas acaban en sanción
  2. ¿Qué investiga Hacienda a partir de las denuncias a empresas?

Las denuncias públicas están aumentando cada año y siguen  consolidándose como una de las vías que utiliza Hacienda para detectar posibles infracciones de los autónomos, pymes y demás contribuyentes. Según la última Memoria de la Agencia Tributaria, correspondiente a 2025, el organismo abrió 20.958 expedientes de análisis, valoración e investigación tras recibir información de denunciantes, un 1,3% más que el año anterior.

Estas actuaciones, que en muchos casos tienen su origen en denuncias presentadas durante ejercicios anteriores, derivaron el año pasado en 3.791 actas, correspondientes a 1.484 contribuyentes, y permitieron practicar liquidaciones y sanciones por importe superior a 100 millones de euros, según recoge la propia Agencia Tributaria.

Aunque no todas las comunicaciones terminan en una inspección o una sanción, los datos muestran que Hacienda mantiene estas denuncias como una fuente habitual para seleccionar contribuyentes que posteriormente son objeto de comprobaciones. Según explicaron ¡fuentes de la Agencia Tributaria a este diario, la mayoría de estas actuaciones recaen sobre empresas y trabajadores autónomos y suelen estar relacionadas con ocultación de ingresos, facturación irregular o alquileres no declarados.

Hacienda investiga cada vez más denuncias contra empresas o autónomos y muchas acaban en sanción

Los datos de la Memoria de la Agencia Tributaria muestran que el organismo mantiene por encima de los 20.000 los expedientes de análisis iniciados a partir de denuncias de particulares. En concreto, durante 2025 se registraron 20.958 expedientes, frente a los 20.686 del ejercicio anterior, lo que supone un incremento del 1,3%.

Estas actuaciones no equivalen automáticamente a una inspección ni implican que el denunciado haya cometido una infracción. Antes de iniciar cualquier procedimiento, la Agencia Tributaria analiza la información recibida para comprobar si existen indicios suficientes de incumplimiento tributario. Sólo cuando aprecia elementos que lo justifican abre actuaciones de comprobación o inspección.

La propia Agencia Tributaria aclara que estas comprobaciones suelen tener su origen en denuncias formuladas durante ese mismo ejercicio o en años anteriores, ya que la investigación puede prolongarse durante meses.

La denuncia pública está regulada en el Artículo 114 de la Ley General Tributaria y en el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección. Cualquier persona puede poner en conocimiento de Hacienda hechos que puedan tener trascendencia tributaria, aunque ello no le convierte en parte interesada del procedimiento ni le da derecho a conocer el resultado de las actuaciones.

¿Quién suele denunciar a las empresas y qué irregularidades comunica normalmente a Hacienda?

Empleados, antiguos trabajadores, clientes y competidores figuran entre los perfiles que más información trasladan a la Agencia Tributaria

Aunque la Memoria de la Agencia Tributaria no identifica quién presenta estas denuncias, fuentes de este organismo explicaron a este diario que la mayoría de actuaciones derivadas de estas comunicaciones afectan a empresas y trabajadores autónomos. Asimismo, señalaron que la ocultación de ingresos constituye la materia más habitual, junto con la emisión de facturas falsas, irregularidades en la facturación o alquileres de inmuebles no declarados.

Los empleados, los clientes y la competencia están detrás de la mayoría de denuncias fiscales a autónomos y empresas.
Los empleados, los clientes y la competencia están detrás de la mayoría de denuncias fiscales a autónomos y empresas.

Según la experiencia de asesores fiscales consultados por este diario, uno de los perfiles más frecuentes es el de empleados o exempleados que conocen el funcionamiento interno del negocio y aportan información sobre cobros en efectivo no declarados, pagos fuera de nómina o utilización de programas para ocultar ventas. En muchos casos, estas comunicaciones incorporan documentos internos, fotografías, capturas de pantalla, correos electrónicos o justificantes que facilitan el análisis inicial por parte de la Inspección.

También son habituales las denuncias presentadas por clientes que detectan la ausencia de facturas, diferencias de precio entre pagos en efectivo y con tarjeta o cualquier otra irregularidad relacionada con la actividad del negocio. En determinados sectores, como la hostelería, el comercio o las reformas, también pueden producirse denuncias formuladas por empresas competidoras cuando consideran que un establecimiento obtiene una ventaja competitiva mediante prácticas de economía sumergida o incumplimientos fiscales.

Una vez recibida la comunicación, la Agencia Tributaria puede contrastar la información con los datos que ya obran en su poder, como declaraciones de IVA e IRPF, operaciones con terceros o antecedentes de comprobaciones anteriores. Si aprecia indicios suficientes, inicia las actuaciones de comprobación oportunas. En cambio, cuando la denuncia carece de fundamento o no presenta relevancia tributaria, puede ser archivada sin que llegue a abrirse una inspección.

¿Qué investiga Hacienda a partir de las denuncias a empresas?

Algunos de los motivos más frecuentes por los que se denuncia a las empresas son:

Ocultación de ingresos o ventas no declaradas

Es, con diferencia, el motivo más frecuente, según confirmaron desde la Agencia Tributaria. Las denuncias describen situaciones como actividad real muy superior a la declarada, cobros sistemáticos en efectivo sin factura, cajas y cobros paralelos e incluso diferencias visibles entre el nivel de actividad y lo declarado en IVA o IRPF.

Facturación falsa o uso irregular de recibos

La Inspección recibe muchas comunicaciones donde se advierte de la emisión de facturas falsas para justificar gastos, compra de facturas para inflar costes o uso de sociedades instrumentales para desviar ingresos. Este tipo de denuncias suele ir acompañado de documentos o capturas, lo que acelera su análisis.

Software de doble uso

Pese a que su uso es cada vez menor, la Agencia Tributaria sigue recibiendo denuncias por uso de programas que permiten ocultar ventas o eliminar tiques. Es un motivo especialmente sensible para la Inspección porque muchas denuncias proceden de empleados que han visto cómo se “borra” una venta y puede activar actuaciones inmediatas si se demuestra su existencia.

Signos externos de riqueza que no cuadran con lo declarado

Otro motivo recurrente son las denuncias basadas en incoherencias entre el nivel de vida y los ingresos declarados. Aunque no es habitual que el denunciante tenga esta información, se puede alertar de la adquisición de inmuebles de alto valor, vehículos de lujo no acordes al volumen declara, ampliaciones de negocio sin reflejo en la contabilidad o gastos personales vinculados indebidamente a la sociedad.

Este tipo de denuncias son habituales en sectores muy expuestos al público, como hostelería, comercio o reformas.

Inmuebles no declarados o mal declarados

Aunque no siempre van dirigidas a empresas, la Agencia Tributaria recibe también avisos sobre alquileres no declarados o parcialmente declarados, inmuebles afectos a la actividad que no se contabilizan correctamente o ventas inmobiliarias con precio real diferente al declarado.

Actividad oculta o falsa baja

Las denuncias también pueden surgir cuando un negocio sigue funcionando pese a estar dado de baja, se presta un servicio de forma continuada sin estar registrado como autónomo o se cobra parte del trabajo fuera de la actividad declarada.

Abundan en sectores como reformas, transporte, instalaciones, estética a domicilio o educación particular.