1. ¿Qué es la jubilación demorada y cómo funciona?
  2. Los autónomos podrían aumentar un 2% sus pensiones por cada seis meses que retrasen su jubilación
  3. Los autónomos en jubilación demorada pueden cobrar el complemento de tres formas diferentes

Según las últimas estadísticas de Eurostat, mientras que sólo uno de cada 20 recién jubilados españoles sigue trabajando (el 4,9%), menos de la mitad que en Europa (13%), los autónomos viven una realidad diferente. Más del 85% de las personas acogidas a la jubilación activa en España son trabajadores por cuenta propia, según un análisis del RETA. Este colectivo debe hacer frente a pensiones más bajas y una falta evidente de relevo generacional.

Además, los autónomos también disponen de herramientas como la jubilación demorada para mejorar su situación económica tras el retiro. Este sistema les permite incrementar su pensión en un 4% por cada año que retrasen su jubilación, hasta un máximo de un 20% si prolongan cinco años dicha actividad profesional.

¿Qué es la jubilación demorada y cómo funciona?

La jubilación demorada es una opción que permite a los trabajadores, incluidos los autónomos, retrasar voluntariamente su edad de retiro. Por cada año adicional trabajado tras cumplir la edad ordinaria de jubilación, los beneficiarios reciben un aumento del 4% en la cuantía de su pensión mensual. Esto significa que un autónomo, cuya pensión inicial fuese de 1.250 euros al mes podría alcanzar los 1.500 euros mensuales si decide trabajar cinco años más tras cumplir la edad de retiro ordinario.

Además, los autónomos que elijan esta opción continúan cotizando a la Seguridad Social mientras siguen trabajando, lo que les permite seguir generando derechos adicionales en algunos casos. La combinación de una pensión una quinta parte más alta y la posibilidad de seguir trabajando hace de la jubilación demorada una alternativa atractiva para quienes desean mejorar sus ingresos en la madurez.

Sin embargo, no todos los autónomos pueden optar a este beneficio. Existen varios requisitos que deben cumplir:

  1. Cumplir con la edad ordinaria de jubilación. En España, esta edad está fijada en 66 años y 4 meses en 2024 para quienes hayan cotizado menos de 37 años y 9 meses. Para quienes superen este período de cotización, la edad de jubilación es de 65 años.
  2. Haber cotizado un mínimo de 15 años. Es el periodo mínimo exigido para tener derecho a una pensión contributiva en España.
  3. Permanecer de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Los autónomos que deseen optar por la jubilación demorada deben continuar cotizando y ejerciendo su actividad profesional de manera formal.

Es importante destacar que el cumplimiento de estos requisitos permite al autónomo compatibilizar su actividad laboral con el disfrute de una pensión incrementada, sin perder derechos adquiridos previamente.

¿Qué diferencias hay entre la jubilación activa y la demorada?

Los autónomos cuentan con dos opciones principales relacionadas con su retiro: la jubilación activa y la jubilación demorada. Aunque pueden parecer similares, cada una tiene características únicas que responden a diferentes necesidades.

Jubilación activa

  • Permite cobrar el 50% de la pensión mientras el autónomo sigue trabajando. Sin embargo, si el autónomo tiene al menos un empleado a su cargo, puede recibir el 100% de la pensión.
  • Es una opción para quienes quieren mantener su actividad de forma parcial y no desean retrasar su jubilación ordinaria.

Jubilación demorada

  • Retrasar voluntariamente el retiro más allá de la edad ordinaria permite incrementar la pensión en un 4% anual, hasta un máximo del 20%.
  • Beneficia a quienes quieren seguir trabajando a tiempo completo y mejorar significativamente sus ingresos en la jubilación.

Ambas opciones pueden combinarse con una estrategia de relevo generacional o adaptación laboral, dependiendo de la situación específica del autónomo.

Los autónomos podrían aumentar un 2% sus pensiones por cada seis meses que retrasen su jubilación

La jubilación demorada ofrece ventajas significativas, especialmente para los autónomos, quienes suelen recibir pensiones más bajas que los asalariados, debido a bases de cotización más reducidas. Estas son algunas de las principales:

  • Aumento de ingresos. El incremento de hasta un 20% en la pensión mensual puede marcar una sustancial diferencia en la calidad de vida de los jubilados autónomos. En un contexto donde las pensiones medias del RETA son significativamente inferiores a las del régimen general, cualquier mejora es especialmente valiosa.
  • Flexibilidad laboral. Los autónomos pueden seguir trabajando de manera parcial o adaptando su actividad, lo que les permite mantenerse activos sin renunciar a su retiro.
  • Transición gradual. Esta opción es ideal para quienes buscan un retiro progresivo, permitiéndoles delegar responsabilidades o formar a un posible sucesor, sin abandonar de forma abrupta su negocio.
  • Beneficio vitalicio. El incremento en la pensión se aplica de forma permanente, garantizando un ingreso más alto durante toda la jubilación.
La jubilación demorada permite incrementar un 4% más de pensión por cada año que el autónomo retrase su retiro
La jubilación demorada permite incrementar un 4% más de pensión por cada año que el autónomo retrase su retiro.

El pasado julio, la CEOE alcanzó un acuerdo con el Gobierno para introducir mejoras en el sistema de pensiones, con un enfoque particular hacia los autónomos que optan por la jubilación activa y demorada. Entre las novedades destacadas se incluyen:

  • Mayor flexibilidad para compatibilizar trabajo y pensión. Se eliminaron algunas barreras normativas que dificultaban esta compatibilidad, permitiendo que los autónomos puedan disfrutar de su pensión completa mientras siguen trabajando.
  • Incentivos adicionales. Se introdujeron bonificaciones para los autónomos que continúan cotizando tras alcanzar la edad ordinaria de jubilación.
  • Simplificación de trámites. El acuerdo incluye medidas para agilizar el proceso de solicitud y cálculo de la jubilación demorada, reduciendo la burocracia asociada.
  • Cómputo semestral. Permite a los autónomos incrementar su pensión en un 2% por cada seis meses que pospongan su jubilación más allá de la edad legal establecida. Anteriormente, los incentivos se aplicaban sólo de forma anual.

Estos cambios buscan incentivar a los autónomos a prolongar su vida laboral y contribuir al sostenimiento del sistema de pensiones, que soporta graves problemas debido al evidente envejecimiento de la población.

Los autónomos en jubilación demorada pueden cobrar el complemento de tres formas diferentes

Además, tras las últimas modificaciones, los autónomos pueden cobrar el complemento por haber retrasado su edad de jubilación de tres formas diferentes, o bien en forma de capital único, o bien como plus en sus prestaciones mensuales. También mediante una tercera vía, que sería una fórmula mixta entre las dos primeras.

Así, a un autónomo, a quien, en el momento de alcanzar la edad de jubilación ordinaria, le corresponda una pensión inicial de 1.500 euros al mes, y opte por retrasar dos años su jubilación, el importe a percibir en el momento en que finalice su vida laboral –y según la fórmula escogida– sería de: 

  • Con la opción 1 (4% mensual). Al jubilarse, su pensión se incrementaría en 120 euros al mes (aumenta su base reguladora un 4% por cada año que alarga su vida laboral).
  • Con la opción 2 (pago a tanto alzado). Al jubilarse recibe un pago extraordinario de 15.414 euros (7.707 euros por año de retraso en la edad de jubilación).
  • Con la opción 3 (nueva fórmula mixta). Al jubilarse recibe un pago extraordinario de 7.707 euros y su pensión se incrementa en 60 euros al mes. Es decir, un incremento del 4% por el primer año y 7.707 euros por el segundo año que ha retrasado su edad de jubilación.