Mettis AI es una startup tecnológica, fundada por cinco emprendedores en 2023, que utiliza tecnología basada en inteligencia artificial y visión por ordenador. Su misión es reducir la tasa de suspensos en los exámenes de conducir y mejorar la seguridad vial mediante un sistema que ofrece retroalimentación personalizada en tiempo real a los estudiantes de autoescuelas.

Gracias a la validación de la propia Dirección General de Tráfico (DGT) y la colaboración con las autoescuelas, esta tecnología ha demostrado que la digitalización y automatización de los procesos de enseñanza no sólo es posible, sino que resulta altamente efectiva.

El problema que aborda Mettis AI es evidente: la alta tasa de suspensos en los exámenes de conducir en España, que afecta al 73% de los aspirantes, según la DGT. Lo que se traduce en largos periodos de espera, altos costes adicionales para las autoescuelas y la frustración de los estudiantes.

La IA permite ofrecer una enseñanza mucho más personalizada, eficaz y rápida

El equipo fundador es este negocio emergente está compuesto por expertos en movilidad, tecnología y logística. Alessio Calenda, Álvaro Sáez Tonda, Filippo Brunelleschi, Juan Germán Tapia Perales y Mario Marin Arnesto identificaron una oportunidad para aplicar la IA en un sector tradicional como el de la formación vial. Como explicó a este diario Filippo Brunelleschi, cofundador y CEO, “arrancamos con la convicción de que la tecnología podía marcar una gran diferencia en la manera en que se forman los conductores. El uso de la IA permitiría ofrecer una enseñanza mucho más personalizada, eficaz y rápida”.

La clave de la solución de Mettis AI radica en su capacidad para evaluar el comportamiento de los conductores en tiempo real mediante sensores avanzados y la aplicación de machine learning. “La retroalimentación inmediata que ofrece la tecnología es fundamental”, indicó el cofundador de Mettis AI. Para quien los instructores reciben datos precisos sobre las áreas que cada alumno necesita mejorar, “lo que acelera el proceso de aprendizaje y aumenta las probabilidades de aprobar en la primera convocatoria”, librando así a las autoescuelas de tener que seguir formando al aprendiz sin contraprestación económica, y pudiendo dedicar ese tiempo a un nuevo cliente.

Además, el sistema no sólo se limita a la formación, sino que optimiza la gestión administrativa de las autoescuelas, al digitalizar los registros de los estudiantes y facilitar la planificación de clases y el seguimiento de su progreso.

Fundadores 1
De izda. a dcha, Juan Germán Tapia, Alessio Calenda, Álvaro Sáez Tonda, Filippo Brunelleschi y Mario Marin Arnesto.

Aunque, desde sus primeros pasos, Mettis AI se enfrentó a un reto considerable: la resistencia al cambio. El sector de la formación vial es bastante tradicional, con métodos de enseñanza que no han variado en décadas. “Y muchos instructores eran escépticos ante la idea de incorporar inteligencia artificial a su labor”.

Sin embargo, estos emprendedores supieron cómo superar estos obstáculos mediante demostraciones prácticas y una estrecha colaboración con autoescuelas. Según Filippo Brunelleschi, “el miedo al cambio fue uno de los mayores retos iniciales. Muchos profesores estaban acostumbrados a métodos tradicionales y les resultaba difícil entender cómo la IA podía ser útil. Pero al involucrarlos, mostrando cómo la tecnología los apoyaría en su tarea, logramos que confiaran en ella”.

La startup comenzó demostrando a la DGT que su solución es eficaz y segura

Otro reto significativo fue la regulación. El cumplimiento con las normativas locales y europeas en materia de seguridad vial y formación fue crucial. Para ello, el equipo de Mettis AI trabajó de cerca con expertos del sector, asegurándose de que su tecnología, además de ser innovadora, cumpliera con todos los estándares legales establecidos.

“Sabíamos que la clave para tener éxito en este sector tan regulado era demostrar que nuestra tecnología era segura y cumplía pruebas rigurosas con expertos en seguridad vial, para asegurarnos de que todo estuviera alineado con la ley”. La validación de la DGT jugó un papel fundamental en este proceso, ya que permitió a la startup demostrar que su solución es tanto eficaz como segura.

A diferencia de otras tecnologías que requieren grandes inversiones iniciales, esta ofrece una plataforma flexible y escalable, lo que permite a las autoescuelas pequeñas y medianas acceder a su tecnología sin que ello represente un gasto significativo. “Nos aseguramos de que el modelo fuera accesible para cualquier autoescuela, sin importar su tamaño”, explicó el emprendedor. “Las pequeñas no tienen que hacer grandes inversiones iniciales, y pueden comenzar a obtener resultados rápidamente, con un retorno de inversión muy rápido”.

Mettis AI colabora en la futura conducción autónoma, al integrar sistemas de monitoreo y control de tráfico
Mettis AI colabora en la futura conducción autónoma, al integrar sistemas de monitoreo y control de tráfico.

Eso hace que, de cara a la expansión internacional, Filippo Brunelleschi tenga grandes planes para llevar esta tecnología más allá de las fronteras españolas. “Trabajamos en una ronda de financiación para expandirnos a países clave, como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Estados Unidos”, donde hay interés por esta tecnología.

Mettis AI también trabaja con las aseguradoras para reducir las primas

La tecnología de Mettis AI no tiene como objetivo mejorar solamente la formación vial, sino contribuir además a la seguridad vial a largo plazo. Una de sus principales aplicaciones es en la evaluación continua del comportamiento de los conductores, lo que permite identificar conductas peligrosas o arriesgadas en los conductores durante sus prácticas, y corregirlas de forma temprana.

Esta capacidad de proporcionar retroalimentación en tiempo real se traduce en una formación más completa y, en última instancia, en una reducción de los accidentes de tráfico asociados a una mala preparación. Pero, además, contribuye a mejorar la futura conducción autónoma.

Como explicó su cofundador, “ayudamos a los alumnos a aprobar el examen, pero al mismo tiempo nos aseguramos de que tengan la mejor preparación posible para las condiciones reales de la carretera”.

Así, aunque la plataforma comenzó siendo una herramienta enfocada exclusivamente en las autoescuelas, pronto se dieron cuenta de que su tecnología podía tener aplicaciones mucho más amplias. Y por ello está colaborando con aseguradoras, flotas de vehículos y organismos gubernamentales para ampliar el impacto de su tecnología en la mejora de la seguridad vial y la futura conducción autónoma.

Estas colaboraciones, además de aumentar sus ingresos, posicionan a Mettis AI como una pieza clave en la transformación del sector de la movilidad, al integrar su tecnología con sistemas más amplios de monitoreo y control de tráfico. “Trabajamos codo con codo con aseguradoras, para mejorar los hábitos al volante, lo que puede traducirse en una reducción de las primas de seguros”, comentó Filippo Brunelleschi.

Aún así, tienen intención de desarrollar aún más su tecnología, centrándose en mejorar la experiencia del usuario y adaptándose a las necesidades cambiantes del mercado. En este sentido, el equipo de Mettis AI trabajan en volverla más intuitiva y accesible para todos los usuarios, tanto instructores como estudiantes.