España se sitúa como líder europeo en automatización entre las pequeñas y medianas empresas, según un estudio elaborado por la fintech Qonto y la plataforma de investigación de mercados Appinio. El informe analiza la digitalización del tejido empresarial de cuatro grandes economías de la Unión Europea: Francia, Alemania e Italia, además de España.
Más de la mitad de las pymes españolas (un 55%) ahorra al menos 10 horas de trabajo a la semana, gracias a herramientas digitales avanzadas, y un 13% logra liberar más de 20 horas semanales; el mayor porcentaje de toda Europa. Este impulso sitúa a España en una posición destacada frente a las otras tres economías analizadas, en la carrera por la eficiencia operativa.
El informe, elaborado a partir de una encuesta a 1.600 responsables de pequeñas y medianas empresas europeas, muestra que la automatización está generando incrementos sustanciales de productividad en el continente. Sin embargo, España sobresale no solo por los resultados, sino por la velocidad con que sus negocios están integrando herramientas digitales en sus procesos.
- La pyme española da más valor a la digitalización que la francesa, la alemana o la italiana
- Una confianza digital por encima de la media europea
- Apenas el 19% de las pymes europeas cuenta con una estrategia digital clara
La pyme española da más valor a la digitalización que la francesa, la alemana o la italiana
El estudio subraya que las pymes españolas muestran una actitud más decidida hacia la digitalización que sus vecinas europeas. Mientras que el 92% de las pequeñas y medianas empresas del continente reconoce la relevancia de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales, solo el 62% la considera absolutamente crucial para su futuro. En España, esa percepción es más clara: el 88% la define como importante para su negocio, frente al 84% de Alemania y el 77% de Francia e Italia.
Solo un 4,5% de las pymes españolas afirma que la digitalización no es importante, una proporción sensiblemente inferior al casi 10% registrado en Francia. Este dato refleja un mayor consenso sobre la necesidad de transformar los procesos empresariales, más allá de la moda tecnológica. España no solo valora más la automatización, sino que la aplica con un enfoque práctico: un 26% de las pymes utiliza pagos online y un 24% gestiona digitalmente sus inventarios, superando la media europea en ambos casos.
Esa orientación operativa, y no meramente tecnológica, puede explicar por qué el país obtiene los mejores resultados en ahorro de tiempo y eficiencia. Las empresas no están adoptando herramientas digitales por prestigio o presión competitiva, sino porque ven en ellas un impacto directo sobre su cuenta de resultados.

Una confianza digital por encima de la media europea
El informe también revela una diferencia relevante en materia de confianza. Mientras un tercio de las pymes europeas cita la seguridad y la privacidad como los principales obstáculos para avanzar en la transformación digital, en España esa preocupación se reduce al 28%, la cifra más baja entre los países encuestados.
Esta menor aversión al riesgo tecnológico podría estar detrás de la rapidez con que las empresas españolas están adoptando sistemas automatizados y soluciones basadas en inteligencia artificial.
Sin embargo, la confianza no está exenta de matices. El 33% de las pymes españolas señala la falta de personal cualificado como su principal limitación, cinco puntos por encima de la media europea. Es decir, el problema no radica tanto en el miedo a lo digital como en la escasez de profesionales capaces de implementar y mantener esas herramientas. Este déficit de talento se perfila como uno de los factores que podrían ralentizar el proceso de digitalización si no se corrige a tiempo.

Aun así, España se mantiene por encima de la media europea en nivel de preparación digital. El 64% de las pymes se considera bien o muy bien preparada, frente al 60% del conjunto de la UE. Solo un 8% admite no estar lista para la transformación, aunque un 36% reconoce estar parcialmente preparada. Estas cifras sugieren que la digitalización avanza de forma sólida, aunque todavía persisten diferencias internas entre empresas con recursos y las que apenas empiezan el proceso.
Apenas el 19% de las pymes europeas cuenta con una estrategia digital clara
La brecha digital no afecta solo al ritmo de adopción tecnológica, sino también a la manera en que las empresas integran la innovación en su estrategia. Según el estudio, apenas el 19% de las pymes europeas cuenta con una estrategia digital clara y con recursos suficientes para ejecutarla.
Esa falta de planificación explica que, pese al uso generalizado de herramientas como la inteligencia artificial generativa (empleada por casi el 50% de las pymes encuestadas), su impacto real sobre la productividad varíe de un país a otro.
El desequilibrio entre ambición y realidad operativa se hace evidente cuando se observan los datos: el 24% de las pymes ha digitalizado sus sistemas contables y el 22% utiliza herramientas de videoconferencia de forma habitual. Se trata de avances relevantes, pero aún fragmentarios, que indican que buena parte del tejido empresarial europeo continúa en una fase intermedia de transformación.





