En un entorno cada vez más digitalizado, un nuevo informe elaborado por Hubspot asegura que la protección de los datos del negocio y de los clientes será el principal reto digital al que se tendrán que enfrentar los autónomos y pymes en 2025. Ello, en un contexto donde la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) está aumentando su vigilancia sobre estas cuestiones.

Asimismo, la incorporación de la Inteligencia Artificial será otro de los desafíos a los que se tendrán que enfrentar las pequeñas y medianas empresas el próximo año. Un apartado donde la protección de los datos personales cobra especial relevancia, teniendo en cuenta que más de la mitad de los consumidores se muestran preocupados por el uso que la IA hace de su información.

Esta cuestión también es un motivo de preocupación para los propios negocios. Según el estudio de Hubspot, el 47,2% de los responsables de marketing en España identifican la privacidad y la seguridad de los datos como uno de los principales obstáculos para implementar herramientas de Inteligencia Artificial.

Ante estos resultados, Juan Sebastián Molano, senior marketing manager de Hubspot para Iberia, valoró que «la privacidad y la confianza se han convertido en pilares esenciales para las estrategias empresariales en la era digital. No sólo representan un cumplimiento normativo, sino un factor clave para la reputación y el éxito en un entorno competitivo.” Por ello, “las empresas deben abordar estos desafíos de manera proactiva, adoptando tecnologías responsables y prácticas innovadoras que equilibren el progreso con la protección”, explicó.

La mitad de los consumidores no compran en los negocios si dudan sobre la protección de sus datos

La importancia de la privacidad de los datos se refleja en otros estudios publicados en los últimos meses, en los que se apunta que el 50% de los consumidores dejan de comprar en los negocios si tienen dudas sobre el tratamiento que se dará a su información personal.

Ante estas cifras, ¿qué pueden hacer los pequeños negocios? Desde Hubspot apuntaron que ya están apareciendo herramientas que anonimizan la información personal que comparten los usuarios, así como sistemas avanzados de encriptación que pueden incorporarse a la actividad de las pymes. Sobre todo, en las que venden en Internet.

No tomar medidas en este sentido, además, podría provocar sanciones por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Algo que cada vez es más frecuente. En concreto, sólo durante el año pasado se impusieron multas por valor de 16 millones de euros. El importe medio de éstas fue de casi 45.000 euros, lo que podría comprometer la viabilidad de los pequeños negocios.

“Este dato pone de manifiesto la estricta aplicación de las normativas de privacidad y subraya la necesidad de que las empresas se mantengan actualizadas y cumplan con las regulaciones vigentes para evitar sanciones y salvaguardar su reputación en un mercado cada vez más competitivo”, concluyó el informe.