El Gobierno anunció el 1 de abril la prórroga del Plan MOVES III hasta diciembre de 2025, con efectos retroactivos desde enero, para impulsar la electrificación del parque automovilístico, incluyendo a autónomos como taxistas o repartidores. Sin embargo, el avance es lento: la cuota de vehículos electrificados cayó en 2024 quizá porque un 74% de los españoles desconoce las ayudas y los precios de los coches subieron un 30% desde la pandemia. Aunque la medida pretende ser un incentivo al vehículo eléctrico, expertos y profesionales destacan problemas como la concurrencia, la incompatibilidad de subvenciones, la burocracia y la falta de infraestructuras, que limitan su impacto para los pequeños autónomos.

¿Qué es el Plan MOVES III y qué ofrece a los autónomos?

El Plan MOVES III, gestionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), pretende incentivar la movilidad eléctrica con un nuevo presupuesto ampliado tras su prórroga, aprobada por el Real Decreto 266/2025. Financia hasta el 70% del coste de los puntos de recarga (80% en municipios de menos de 5.000 habitantes) y ofrece entre 2.500 y 7.000 euros para comprar vehículos eléctricos.

Para los autónomos como taxistas, repartidores o instaladores, las ayudas alcanzan hasta 5.000 euros por vehículo (7.000 con achatarramiento), siempre que presenten la solicitud a tiempo. La retroactividad desde el 1 de enero de 2025 cubre inversiones previas, pero el decreto aún debe ser convalidado por el Parlamento para no decaer.

Aprobado en 2021 con 400 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el MOVES III se ha prorrogado varias veces, incrementando su dotación inicial. Este año suma otros 400 millones, elevando el total a 1.735 millones.

En 2024, la cuota de mercado de vehículos eléctricos disminuyó

Pese a las ayudas públicas, la electrificación de los vehículos no arranca como se esperaba. El informe 2024 de Anfac, la patronal de fabricantes de automóviles y camiones, muestra que la cuota de vehículos electrificados (turismos y comerciales ligeros) bajó respecto a 2023, achacándolo a “la falta de estabilidad y confianza” en el mercado. El desconocimiento también pesa: el Foro de Movilidad de Alphabet indica que un 74% de los españoles no conoce el MOVES III, reduciendo su alcance.

Desde la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, Aedive, celebran el nuevo plan del Ejecutivo ya que “incluye la reactivación del descuento del 15 % en el IRPF para la adquisición de vehículos eléctricos e infraestructuras de recarga” y acaba con “la incertidumbre que existía en el mercado”.

Furgoneta reparto
El Gobierno ha ampliado el Plan MOVES III con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2025.

Pero la movilidad eléctrica no afecta a todos por igual, pequeños empresarios y autónomos que se dedican al transporte de última milla y los servicios urbanos como taxistas y VTCs “están obligados por las normativas medioambientales a electrificar sus vehículos, no por elección” subraya Emilio Domínguez, abogado experto en movilidad y transporte. 

Jesús Fernández, vocal de Antaxi (asociación que agrupa a taxistas que trabajan por cuenta propia) reconoce que la ampliación temporal de estas ayudas es un alivio pero matiza que “no resuelve los problemas estructurales del sector”.

Las grandes flotas copan las ayudas para la compra de vehículos eléctricos

El sistema de concurrencia —“el primero que llega se las lleva”— que sigue Moves III genera desigualdad. Fernández denuncia que “las grandes flotas, con más recursos, copan las ayudas, dejando a los autónomos atrás”. Domínguez añade que “aunque uses gestorías, no hay garantía; no alcanzan para todos”. Según sus cálculos, en Madrid el sector del taxi renueva un 10% de su flota anual (unos 1.500 vehículos), pero las ayudas solo cubren unos cientos, “distorsionando el mercado” al beneficiar a unos pocos.

Además, la inflación y un aumento anual del 8% en los precios de los vehículos han diluido las cuantías del plan de subvenciones, congeladas desde 2021. La Agencia Tributaria estima que, pese a moderarse en el último año, los coches nuevos cuestan un 30% más que antes de la pandemia.

La burocracia también obstaculiza las ayudas del MOVES

Las ayudas estatales no son compatibles con las locales, un obstáculo adicional. Fernández, también vicepresidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, pone como ejemplo la capital, donde las ayudas municipales, más ágiles, son prioritarias: “Muchos las eligen porque llegan antes, aunque tramiten ambas”. Por eso reclama su compatibilidad. Domínguez detalla que en ocasiones “los desembolsos tardan más de un año, y el banco no fía una ayuda incierta”, mientras Fernández añade que “la lentitud obliga a adelantar el dinero”, frustrando a quienes necesitan liquidez inmediata.

Las infraestructuras: el talón de Aquiles de la movilidad eléctrica

La falta de puntos de recarga es otro escollo. Domínguez alerta sobre la “ansiedad eléctrica” —la necesidad de recarga para explotaciones intensivas como las de los taxis y repartidores— y critica que “los actuales son insuficientes”. Fernández coincide: “Sin cargadores accesibles, el eléctrico no es viable para nosotros”.

Con un mercado estancado y obstáculos persistentes, los autónomos esperan más que una prórroga. Fernández pide compatibilidad entre ayudas, y Domínguez, una red de recarga efectiva con ayudas accesibles para todos por igual. Sin cambios estructurales, el MOVES III sigue siendo un apoyo limitado para quienes más lo necesitan.