Marta Caparrós llegó a Australia en 2009 con una mochila, poco inglés y la idea de mejorar su nivel de idioma. Hoy dirige YouTOOProject, una plataforma internacional que ha ayudado a más de 35.000 personas a estudiar y trabajar en el extranjero. Su historia es la de una emprendedora española que logró convertir una experiencia personal en un negocio global con impacto real.

De hecho, YouTOOProject se está consolidado como una de las agencias más reconocidas del sector educativo internacional. Colabora con más de 400 escuelas y ofrece más de 10.000 cursos en países como Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Canadá o Malta. Todo empezó sin inversión inicial, solo con una página de Facebook y la intuición de que podía ayudar a otros autónomos emprendedores españoles a dar el mismo salto que ella.

Su experiencia resulta especialmente útil para quienes miran a Australia como un posible destino. Caparrós asegura que el país ofrece un entorno ágil y poco burocrático para iniciar una actividad: registrar una empresa lleva menos de 24 horas y empezar como autónomo es gratuito. En su opinión, es un ecosistema ideal para quien quiere probar una idea sin asumir grandes costes iniciales.

  1. Registrar una empresa en Australia lleva menos de 24 horas y empezar como autónomo es gratuito
  2. De un blog personal a una comunidad global
  3. Crecimiento y aprendizaje tras la crisis
  4. Empezar como freelance en Australia es muy sencillo, según esta emprendedora
  5. Una lección para quienes se atrevan a dar el salto

Registrar una empresa en Australia lleva menos de 24 horas y empezar como autónomo es gratuito

A los 22 años, recién graduada en Comunicación, Marta trabajaba en una consultoría en Barcelona. “Jornadas de 12 horas, un salario mileurista y pocas oportunidades de crecimiento”, recuerda, la llevaron a replantearse su futuro. “Sentía que, si quería cambiar mi vida, tenía que salir de allí”.

Sin apenas dinero, buscó una forma de viajar barato. “Descubrí el wwoofing, un programa que te permite trabajar en granjas a cambio de comida y alojamiento. Me encantó la idea, y con mi mochila a la espalda llegué a Darwin en septiembre de 2009”.

Durante meses recorrió Australia de Norte a Sur, pasando también por la isla de Tasmania. “Limpié pesebres, recogí plátanos, pinté puertas y tejí mantas”, contó sonriendo a este diario. “Fue una etapa durísima, pero también la más reveladora. Aprendí de personas de todo el mundo y entendí que las oportunidades aparecen cuando te atreves a moverte”.

De un blog personal a una comunidad global

En aquel viaje, Caparrós hizo una parada en Byron Bay. “Era un paraíso con una calidad de vida increíble. Me enamoré del lugar y decidí quedarme. Trabajaba limpiando casas y cuidando niños, y en mis ratos libres abrí un grupo en Facebook llamado Españoles en Byron Bay”.

El grupo empezó a crecer rápido. “La gente me escribía para pedirme información sobre visados para Australia, escuelas o precios de cursos. Un día, un chico me pidió ayuda para encontrar una escuela de inglés”. Fui a preguntar y el director le ofreció una comisión si lograba inscribirlo. Así empezó todo.

Sin inversión y solo con Facebook, empezó a enviar estudiantes a Australia. “Con las primeras comisiones fundé YouTOOProject. Me di cuenta de que podía ayudar a otros a vivir la experiencia que a mí me había cambiado la vida”.

Marta Caparrós llegó a Australia en 2009, con una mochila, poco inglés y la idea de mejorar su nivel de idioma, y hoy dirige YouTOOProject
Marta Caparrós llegó a Australia en 2009, con una mochila, poco inglés y hoy dirige YouTOOProject.

Desde el inicio, su enfoque fue claro: no bastaba con vender cursos. “Me di cuenta de que muchos se echaban para atrás por miedo. Les asustaba llegar solos a un país tan lejano sin hablar bien el inglés”. Por eso pensó en crear una red de colaboradores locales que los recibieran al aterrizar.

Les ayudamos a abrir una cuenta bancaria, comprar una tarjeta SIM, buscar casa o encontrar sus primeros trabajos. Y, sobre todo, les invitamos a un café para que sepan que no están solos”, explicó Marta Caparrós. “Fuimos la primera agencia en hacerlo, y creo que esa cercanía marcó la diferencia”.

Hoy, mantiene comunidades en WhatsApp por múltiples ciudades. En ellos, se publican ofertas de trabajo, se organizan barbacoas, se informa de clases de surf o de torneos de pádel. “Más que una agencia, somos una comunidad que acompaña a quienes se atreven a empezar de cero”.

Crecimiento y aprendizaje tras la crisis

El crecimiento fue rápido. “Pasamos de ser 40 personas en 2022, a 150 en 2023. Fue una locura. Todo parecía ir viento en popa hasta que el gobierno australiano cambió de repente las políticas migratorias”. Empezaron a rechazar visados sin avisar, y eso les golpeó de lleno.

“Fue durísimo”, admitió. “Tuve que reducir plantilla, asumir pérdidas y sentarme cara a cara con personas que dependían de ese trabajo”. Fue tan difícil que tuvo que pedir ayuda psicológica para poder gestionarlo. “Pero entendí que el liderazgo también es tomar decisiones que duelen”.

Si miro atrás, esta emprendedora dice que no lo cambiaría. “Aquello me obligó a parar y pensar. Reestructuramos la empresa, mantuvimos 50 empleos y salimos reforzados. Aprendí que crecer no siempre significa hacerse más grande, sino más sólido”.

Empezar como freelance en Australia es muy sencillo, según esta emprendedora

Marta Caparrós conoce bien las ventajas de hacer empresa en el país. “Australia es un sueño para cualquier autónomo”, asegura. Puedes registrar una empresa en menos de 24 horas, todo online y sin coste. “Incluso empezar como freelance es facilísimo: solo necesitas un ABN, algo así como el número de autónomo español”.

YouTOOProject ofrece más de 10.000 cursos en países como Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Canadá o Malta
YouTOOProject ofrece más de 10.000 cursos en países como Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Canadá o Malta.

Esa agilidad, dice, contrasta con lo que vivió en España. “Aquí no pagas impuestos sobre ventas hasta que facturas más de 70.000 dólares. Eso te da aire para empezar, probar y equivocarte sin que el sistema te asfixie. Por eso muchos emprendedores eligen Australia para dar su primer paso”.

Pero también advierte de que no todo es tan simple. “Emprender fuera de tu país siempre tiene un precio. Si no dominas el idioma, hasta encontrar un contable de confianza puede ser una odisea”. Para Marta Caparrós, no basta con tener una idea: hay que adaptarse, escuchar y aprender muy rápido.

Hace cinco años, esta emprendedora fue madre, y eso cambió su forma de organizarse. “Conciliar es un reto enorme, sobre todo cuando no tienes a la familia cerca. Me levanto a las 4:45h. para trabajar, antes de que se despierten mis hijas. Es mi momento de calma y enfoque”.

Dice que Australia le ha enseñado algo muy valioso: “Aquí la gente respeta los horarios. Todo empieza y termina antes. Eso me permite ser madre y empresaria, sin sentir que estoy fallando en ninguna de las dos cosas”.

Una lección para quienes se atrevan a dar el salto

Marta no idealiza el camino. “Emprender no es trabajar menos ni tener más libertad”, dice con franqueza. “Es asumir que los domingos dejan de existir, que las vacaciones nunca son completas y que tu cabeza nunca se apaga del todo”.

Pero también cree que merece la pena. “Si tienes una idea y ganas de trabajar, Australia te da las herramientas. Solo necesitas valor para empezar. En mi caso, lo hice sin dinero, sin inglés y sin plan. Si pude yo, puede cualquiera”, concluyó la creadora de YouTOOProject.