- La pensión máxima de los autónomos subirá hasta los 3.350 euros al mes, 90 euros más que en 2025
- ¿Cuánto subirían el resto de pensiones de los autónomos, según el IPC?
El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó hace unas semanas el avance del Índice de Precios al Consumo (IPC) correspondiente al mes de octubre, el penúltimo dato necesario para calcular con precisión cuánto habrán subido los precios de media durante el año. Con esta actualización, ya es posible estimar no sólo la revalorización general de las pensiones para 2026, sino también el incremento concreto de la pensión máxima que podrían percibir los autónomos que más han cotizado.
Según el indicador adelantado, los precios habrían aumentado alrededor de un 2,6% interanual entre diciembre del año pasado y octubre de este año. Como ya avanzó este diario, esto supondría que las pensiones medias de los autónomos subirán una media de 26 euros al mes en 14 pagas, es decir, más de 360 euros al año de incremento.
Aunque aún falta por conocerse el IPC de noviembre, que el INE publicará en diciembre y que apenas debería alterar la media final, ya se puede adelantar también el impacto que tendrá este dato en la pensión máxima del sistema. Es decir, en la cuantía máxima que pueden percibir los trabajadores por cuenta propia que más han cotizado. Según las últimas actualizaciones de la Ley General de la Seguridad Social, este «tope» que pueden percibir los pensionistas subirá todos los años un poco por encima de la inflación.
La normativa dice que el incremento para la pensión máxima desde el año pasado es de un 0,115% más de lo que marque el Índice de Precios al Consumo (IPC), que es el indicador que se utiliza para calcular la subida del resto de las prestaciones. Así, desde enero de 2026, miles de pensionistas que están percibiendo la máxima o que vayan a jubilarse con esta pensión podrían cobrar alrededor de 1.250 euros al año más que en 2025.
La pensión máxima de los autónomos subirá hasta los 3.350 euros al mes, 90 euros más que en 2025
La pensión máxima contributiva del sistema asciende este año a 3.267,60 euros al mes en 14 pagas, lo que supone 45.746,40 euros anuales. A diferencia del resto de prestaciones, cuya subida depende exclusivamente del IPC medio anual, la pensión máxima cuenta desde 2025 con un mecanismo propio de revalorización. La última reforma de la Ley General de la Seguridad Social introdujo un suplemento adicional del 0,115%, que se sumará cada año al porcentaje de inflación para actualizar el tope máximo del sistema.
Si finalmente la inflación media anual se sitúa en torno al 2,6%, como apuntan los últimos datos del INE, la pensión máxima subiría aproximadamente un 2,715% en enero. Esta cifra resulta de combinar el incremento del IPC con el suplemento legal, lo que permitirá que estas pensiones crezcan ligeramente por encima del resto

Si se aplica este porcentaje provisional sobre la pensión máxima actual daría como resultado un incremento de entorno a 1.250 euros al año a partir de 2026. De este modo, la pensión máxima pasaría de 45.746,40 euros a alrededor de 46.988,40 euros al año a partir de enero. El incremento, aunque moderado, garantiza que quienes ya perciben la cuantía tope no pierdan poder adquisitivo y sigan beneficiándose de la evolución de la economía.
Traducido a valores mensuales, el importe subiría desde los actuales 3.267,60 euros hasta aproximadamente 3.356,31 euros en 14 pagas. Es decir, los pensionistas que cobran la prestación máxima recibirían unos 88,7 euros más al mes que este año. A falta del dato definitivo de IPC de noviembre, estas cifras pueden considerarse una estimación prácticamente cerrada sobre la revalorización que entrará en vigor en enero.
¿Cuánto subirían el resto de pensiones de los autónomos, según el IPC?
Según los últimos datos de la Seguridad Social, a cierre de octubre, los pensionistas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cobraban por su jubilación una media de 1.010 euros al mes.
De confirmarse las estimaciones basadas en las cifras del INE, a partir de enero las pensiones de los autónomos subirían en torno a 26 euros al mes y la cuantía media se situaría en 1.036 euros, en el supuesto de que la inflación media anual se mantenga en torno al 2,6%.
Además, la revalorización de las pensiones no sólo afectará a la jubilación de los autónomos, sino también al resto de prestaciones, como las de incapacidad permanente, viudedad, orfandad o favor de familiares.
Según los datos de la Seguridad Social a cierre de octubre, los autónomos cobraban 920 euros de media por incapacidad permanente. A partir de enero, estos pensionistas verían subir sus prestaciones unos 24 euros al mes, situándose en torno a 944 euros mensuales. En términos anuales, esto supondría un incremento de cerca de 288 euros al año, lo que permitirá a este colectivo mantener su poder adquisitivo frente a la subida general de precios.
Por su lado, las pensiones de viudedad en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) se situaron en 670 euros de media. Esto significa que, a partir del año que viene, estos pensionistas verían aumentar sus prestaciones unos 17 euros al mes, alcanzando 687 euros mensuales aproximadamente. En cómputo anual, la mejora representará unos 204 euros adicionales.
Por último, la media de las pensiones de orfandad en el RETA se situó en 430 euros en octubre, y las de favor de familiares en 590 euros. En este caso, la subida a partir de enero sería de unos 11 euros al mes para las primeras y de unos 15 euros para las segundas, lo que se traduce en un incremento de 132 euros y 180 euros anuales, respectivamente. Aunque los importes son menores, esta revalorización también garantiza que las pensiones más bajas se mantengan actualizadas conforme al coste de la vida.





