Un nuevo estudio de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC) ha puesto de manifiesto que la robotización mejora la eficiencia de las pymes españolas, sobre todo de las más pequeñas y menos innovadoras.

Sin embargo, pese al impacto positivo que demuestra la adopción tecnológica, para poder mejorar la internacionalización, y con ello, el crecimiento de las pymes, es necesario poner más empeño en otros factores que también generan impacto en sus niveles de exportación.

Entre ellos, se encuentra que la empresa esté en un entorno que le permita entrar en contacto con otras pymes del sector dedicadas a comerciar en el exterior.

Así lo refleja este estudio pionero de la UOC, que ha llegado a sus conclusiones después de analizar a 5.000 empresas del sector manufacturero en España.

  1. La implementación de los ‘robots’ resulta más beneficiosa en los negocios pequeño
  2. Robotizar la actividad no genera mayor actividad comercial internacional
  3. Cada tecnología que implementa la pyme aporta unos beneficios concretos

La implementación de los robots resulta más beneficiosa en los negocios pequeño

Los pequeños negocios obtienen los mayores beneficios por la implementación de esta tecnología. Según el documento, son las microempresas (hasta nueve empleados) las que más consiguen aumentar su productividad gracias a estos sistemas, especialmente si se trata de una empresa con bajo nivel de innovación. 

«Cuanto más pequeña es la industria, más beneficiosamente afecta la implantación de los robots a la productividad. En cambio, en las empresas con más trabajadores, este incremento no es tan significativo», detalló Carles Méndez, coautor del trabajo y profesor de Estudios de Economía y Empresa en la UOC.

Como contrapunto, la automatización de los procesos, por sí sola, no se traduce en una mejora del volumen de exportaciones de la pyme, debido a que la presencia en los mercados internacionales está estrechamente ligada a las economías con sede en el territorio. 

Además, otro factor clave que influye en sus resultados es el grado de innovación con el que ya cuenta la empresa, dado que la introducir la robótica genera un impacto mayor en las empresas que muestran menor nivel de tecnología y digitalización. Así, “aunque la implementación de robots es positiva en todos los casos, en aquellas industrias más innovadoras, la incorporación de esta tecnología no supone un cambio tan significativo», aclara el profesor de Estudios de Economía y Empresa.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han analizado la actividad de unas 5.000 empresas del sector industrial entre 1990 y 2016, con plantillas de entre 20 y 200 empleados, mediante base de datos sobre sociedades en este sector de la Fundación SEPI.

A través de esta información, se han centrado en evaluar a las pymes, que generan dos terceras partes del valor añadido de nuestra economía y dan empleo a más de la mitad de la población activa del país.

Robotizar la actividad no genera mayor actividad comercial internacional

Asimismo, los trabajadores de la industria cuentan con mejor calidad de trabajo y mayores salarios. Según el catedrático de Estudios de Economía y Empresa, Joan Torrent, diferentes características, como estas revelan que se trata de un sector con futuro “que genera empleo de calidad frente a otros, como el turismo o los servicios”. 

Esto tiene importantes efectos en la productividad, que también puede verse incrementada gracias a la adopción de tecnología robótica. Sin embargo, las conclusiones del estudio no revelan que robotizar la actividad tenga resultados directos en un aumento de la actividad comercial fuera de nuestras fronteras

Para ello, el territorio donde se encuentra situada la pyme resulta ser un factor clave a la hora de lanzarse a mercados internacionales.

Implementar tecnología robótica puede mejorar la productividad de las microempresas
Implementar tecnología robótica puede mejorar la productividad de las microempresas.

Como apunta Méndez, hay una relación positiva entre la existencia de pymes del mismo sector, o sectores afines o complementarios, dentro de una misma provincia y su capacidad exportadora.

Este efecto que se pudo observar en las pymes investigadas refleja que un entorno especializado ocupa un “rol fundamental” en la existencia de flujo de conocimiento, trabajadores y know how en la región en cuestión.

Cada tecnología que implementa la pyme aporta unos beneficios concretos 

El catedrático del departamento, Joan Torrent, también lideró otro trabajo que concuerda en sus resultados con esta investigación, con el foco en la transformación digital de las pymes. 

En estas se contempla un aumento de la robotización y las tecnologías de la automatización en las empresas para impulsar la productividad y la eficiencia, aunque también de la mano de otras tecnologías y herramientas digitales.

Sin embargo, este estudio llegó a una conclusión similar, en la que ni siquiera se pudo interrelacionar la implementación de tecnologías digitales (de manera general) con un incremento a largo plazo de la productividad. 

Ahora bien, estas sí ejercen un un papel fundamental para potenciar de forma selectiva la internacionalización y la productividad, sobretodo en las empresas más digitalizadas y que ya se dedican activamente a importar y exportar. ”Un error frecuente es pensar que la digitalización, en general, producirá efectos homogéneos, cuando cada tecnología aporta unos beneficios, ya que implica metodologías y técnicas distintas», aclara.

Asimismo, en el informe se constata el impacto beneficioso de la automatización robótica y la importancia de una serie de factores que rodean a la tecnología para obtener un balance positivo.

Esto pasa por comprender que las pymes requieren de un capital humano formado y preparado. “No basta con introducir innovación tecnológica, sino que hay que adecuar las estructuras organizativas. Si la organización no se adapta, es muy difícil que la tecnología genere por sí sola resultados favorables», añade Torrent.