La siniestralidad laboral entre los autónomos se redujo en 2024, pero las cifras siguen arrojando un dato en la siniestralidad que preocupa al colectivo. En concreto, 66 autónomos fallecieron en accidente de trabajo durante el año pasado, una disminución del 10,8% frente a 2023. El número de accidentes de trabajo con baja laboral también cayó un 5,2%, lo que equivale a un total de 32.817 siniestros, según los datos de la Estadística de Accidentes de Trabajo publicada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Sin embargo, como señaló José Luis Perea, secretario general de ATA y responsable del área de prevención de riesgos laborales, a pesar de la leve bajada en el número de accidentes laborales entre los trabajadores por cuenta propia, «las cifras siguen siendo inasumibles” para el conjunto de los trabajadores por cuenta propia. «Falta aún mucho por hacer si queremos que mejoren las cifras de siniestralidad en el colectivo de los trabajadores autónomos. No podemos permitir que 66 autónomos pierdan la vida desarrollando su actividad”.
Por su parte, los accidentes entre trabajadores por cuenta ajena han aumentado un 0,9%, con un total de 595.483 siniestros registrados en 2024. Sin embargo, en términos absolutos, los asalariados sufrieron 5.190 accidentes más que en 2023, poniendo de manifiesto «una tendencia preocupante en la siniestralidad laboral en España».
Se produce un ligero aumento de los accidentes laborales graves entre los autónomos
De los 32.817 accidentes con baja sufridos por trabajadores autónomos, 30.668 ocurrieron durante la jornada laboral, mientras que 2.149 fueron «in itinere» -de camino al trabajo o de regreso a casa-. A su vez, según la gravedad de los accidentes, 29.895 fueron accidentes leves; 712 resultaron graves, con un leve aumento de tres casos respecto a 2023; y 66 fueron siniestros mortales, con 12 muertes menos que el año anterior.
Teniendo en cuenta el sexo, el mayor número de accidentes con baja registrado entre los autónomos se ha dado en los varones -25.475-, mientras que las mujeres autónomas han registrado 5.193 accidentes con baja en 2024. Ambas cifras han descendido en comparación con 2023.
Los servicios, la construcción y la agricultura, sectores con mayor siniestralidad entre los trabajadores por cuenta propia
Por sectores, los datos avalan un mayor número de accidentes con baja laboral entre los autónomos del sector servicios -16.224-, de la construcción -9.700- y de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca -3.721-, seguidos de los autónomos del sector industrial -3.172-. El número de accidentes mortales más alto se dio en el sector servicios -29-, construcción -15-, agrario -15- e industria -7-.
Navarra, Extremadura y Castilla-La Mancha, las regiones con mayor incidencia de accidentes mortales
Por comunidades autónomas, las regiones con mayor número de siniestros mortales en 2024 fueron Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña, con 8 autónomos fallecidos en cada una, seguidas de Castilla-La Mancha y Castilla y León, con 7 muertes cada una, Galicia, con 6 muertes, y Navarra, con 5.
Sin embargo, el mayor índice de incidencia de accidentes mortales se registró en Navarra -11,02-, seguida de Extremadura -5,16- y Castilla-La Mancha -4,87-, lo que indica un mayor impacto de la siniestralidad en proporción a la población autónoma de estos territorios.
En cuando a los accidentes laborales, Andalucía lideró el número de accidentes con baja en términos absolutos con 5.936 casos registrados, seguida de Cataluña -4.631-, Comunidad Valenciana -3.746- y Madrid -2.926-. No obstante, de nuevo en proporción al número de autónomos de alta en el RETA en cada región, los mayores índices de incidencia en cuanto a accidentes laborales se presentaron en Navarra -con un índice del 1.910,2-, Cantabria -1.514,9-, Castilla-La Mancha -1.375,4-, y La Rioja -1.375,2-.
“Los mayores índices de incidencia se reflejan en Navarra o Castilla-La Mancha, regiones donde se han abandonado las políticas de prevención por parte de las administraciones públicas. Hay una dejación total por parte de la administración pública, en los distintos niveles, de velar por que las condiciones en las que trabajan los autónomos sean condiciones saludables y seguras. No hay planes, no hay programas de proyectos que fomenten la cultura preventiva y no hay políticas de prevención que desarrollen esta cultura preventiva en nuestro colectivo”, denunció Perea.
Los índices de incidencia mensuales se definen como el cociente del número medio de accidentes de trabajo ocurridos durante el periodo de referencia, multiplicado por cien mil y dividido entre el número medio de trabajadores afiliados a fin de mes a la Seguridad Social con cobertura por contingencias profesionales en los meses de referencia.




