Hasta un 30% del salario bruto puede pagarse en especie y quedar exento de IRPF si se hace a través de fórmulas de retribución flexible. Esto permitiría a autónomos con empleados y a pequeñas empresas aumentar el poder adquisitivo de sus plantillas, sin necesidad de subir el salario bruto, ni asumir un coste adicional.

Es más, esta fórmula reduce la base imponible del IRPF de los trabajadores, y por lo tanto puede generar ahorros fiscales de entre 500 y 1.000 euros anuales, según han calculado para este diario sendos especialistas del sector.  Aunque no todos los conceptos tiene el mismo tratamiento por parte de Hacienda.

La ley permite percibir hasta un 30% del salario bruto anual en servicios exentos de tributación

La clave está en aplicar correctamente estas herramientas y elegir bien los conceptos exentos, dicen las empresas que ofrecen estos servicios. “La retribución flexible permite a los trabajadores mejorar su poder adquisitivo mes a mes, sin necesidad de aumentar su salario bruto”, aseguró Manuel Asla, director de Producto de Edenred España. “Un profesional que destine 1.980 euros al año a su alimentación mediante Ticket Restaurant puede ahorrar hasta un 20% en concepto de IRPF, lo que supone un incremento directo de 396 euros en su salario neto”, añadió. Este ahorro se multiplica si se combinan otros beneficios como movilidad, guardería o seguro médico, dijo el director de Producto de Edenred.

La ley permite que hasta un 30% del salario bruto anual se perciba en especie a través de servicios exentos de tributación. Estos beneficios deben estar contemplados en la normativa vigente y correctamente formalizados, pero abarcan una gama amplia: desde seguros médicos hasta vales de comida, transporte público, guardería o formación. “Un trabajador con salario bruto de 30.000 euros, que contrata su seguro de salud a través de su empresa, tiene exento el IRPF hasta 500 euros anuales por cada asegurado, pudiendo incluir al cónyuge e hijos”, señaló Julia Abarca, country manager de Coverflex en España.

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Un empleado que destine 1.980 euros al año en comer mediante Ticket Restaurant puede ahorrar hasta un 20% de IRPF.

La combinación de distintos beneficios es la forma más eficaz de maximizar el ahorro. “Para un trabajador que destina 1.500 euros al año a tarjeta restaurante, 1.000 euros a un seguro de salud familiar y 1.200 euros al año a cheque guardería, el ahorro fiscal supera los 800 euros anuales”, detalló Abarca. Y eso sin necesidad de que la empresa asuma un mayor coste, ya que los importes se retribuyen dentro del salario bruto previamente acordado. “No se incrementan las bases de cotización, ni los costes sociales, porque no aumenta el salario en metálico”, apuntó Asla.

Las micropymes pueden retener talento sin caer en subidas de costes inasumibles

La opción resulta especialmente atractiva para autónomos con plantilla o para micropymes que quieren retener talento, sin asumir subidas salariales que impacten en su estructura de costes. “Si una empresa desea mejorar el salario neto de un profesional en 1.000 euros anuales, tiene dos alternativas: una subida salarial directa implicaría asumir, además de los 1.000 euros brutos, unos costes añadidos en cotizaciones y retenciones que elevarían el gasto total por encima de los 1.400 euros”, explicó Asla. “En cambio, si esa misma cantidad se canaliza a través de beneficios exentos, el trabajador recibe prácticamente los 1.000 euros íntegros y la empresa no asume ningún coste adicional”, afirmó.

Las plataformas especializadas ayudan a simplificar el proceso. “El funcionamiento es sencillo: en lugar de recibir la totalidad del salario en metálico, el trabajador percibe parte en forma de beneficios exentos de tributación, lo que reduce su base imponible en la declaración de la renta”, resumió Abarca. Coverflex señala que el valor medio mensual que perciben los trabajadores con beneficios flexibles implantados asciende a 178 euros. “Esto demuestra que no se necesitan grandes cantidades para que el impacto en bienestar económico sea tangible”, apuntó.

Una de las ventajas más valoradas por los empleados es el seguro de salud. Según los datos del estudio de Coverflex, el 72% de los trabajadores considera que este beneficio impacta directamente en su bienestar, aunque solo el 38% lo tiene actualmente. “Si se ofrece a través de retribución flexible, no solo mejora la percepción de la empresa por parte del trabajador, también reduce directamente su carga fiscal sin esfuerzo adicional”, asegura Abarca.

De izquierda a derecha, Manuel Asla, de Edenred, y Julia Abarca, de Coverflex
De izquierda a derecha, Manuel Asla, de Edenred, y Julia Abarca, de Coverflex.

Pero para que el sistema funcione correctamente y no se convierta en un riesgo fiscal, es importante seguir ciertas pautas. “Entre los aspectos críticos se encuentran no superar el límite del 30% del salario bruto anual destinado a retribución flexible, seleccionar únicamente servicios realmente exentos de IRPF y aplicar correctamente las exenciones en nómina para que se reflejen de forma automática en la base imponible de la Renta”, advirtió Asla. También es necesario que haya un acuerdo por escrito y voluntario por parte del trabajador, tal como exige la normativa.

No todos los conceptos son válidos ni exentos, y pueden suponer riesgos fiscales

“Es fundamental ofrecer sólo productos y servicios aceptados fiscalmente: seguros médicos, cheques restaurante, ayudas al transporte, guardería, formación… Incluir otros beneficios no amparados puede suponer riesgos fiscales”, aclaró Abarca. La documentación justificativa también debe estar disponible ante una eventual inspección. “Especialmente en servicios de terceros, como seguros o centros de educación, hay que conservar los justificantes que acrediten que el beneficio se ha destinado correctamente”, añadió.

La comparación con otros métodos de mejora salarial deja clara la ventaja. “Esta estrategia permite generar casi un 30% más de poder adquisitivo para los trabajadores, manteniendo o incluso reduciendo el coste para la organización”, resumió Asla. “Para pequeños negocios, que desean mejorar su propuesta de valor sin sobrecargar recursos, es una opción muy eficaz”, añadió. El hecho de que sea una fórmula voluntaria, personalizable y sin impacto en la estructura salarial básica, facilita su adopción en negocios de menor tamaño.

Según Edenred, los ahorros pueden cuantificarse de forma muy concreta: “Con el salario medio en España de 26.948 euros, el ahorro anual mediante el uso de retribución flexible en productos como Ticket Restaurant o ayudas a la movilidad puede alcanzar los 1.023 euros”, afirmó Asla. Un importe significativo para trabajadores, que no tendrían acceso a ese incremento si se gestionara como un aumento salarial clásico.

A pesar de todas estas ventajas, tanto Coverflex como Edenred coinciden en que la retribución flexible sigue siendo poco conocida entre autónomos y micropymes. “Pese a sus ventajas fiscales y su creciente presencia en grandes compañías, en el ámbito de los pequeños negocios sigue siendo una herramienta infrautilizada y, en muchos casos, mal comprendida”, señaló Abarca. Según el estudio de su plataforma, el 56% de los empleados no recibe actualmente ningún tipo de beneficio flexible.

Además de la falta de información, otro obstáculo frecuente es el miedo a cometer errores ante Hacienda. “Para evitar interpretaciones incorrectas, es muy recomendable que las micropymes cuenten con el apoyo de profesionales expertos en retribución flexible, que cuenten con herramientas específicas para ello y que puedan revisar periódicamente que los beneficios siguen cumpliendo con los requisitos legales”, concluyó Abarca.