La Junta de Castilla y León ha aprobado un paquete extraordinario de 45 medidas dotado con 114 millones de euros para paliar los daños que han sufrido autónomos y pequeños negocios por los incendios forestales de este verano. 

El plan, presentado por el presidente Alfonso Fernández Mañueco tras el Consejo de Gobierno del pasado 20 de agosto, presta especial atención a las necesidades del sector primario, uno de los más afectados. Además, en el caso de los autónomos, las ayudas directas podrán solicitarse desde este mismo viernes

La propuesta, que ya se ha publicado en el boletín oficial autonómico, contempla también actuaciones de mayor alcance que beneficiarán de forma indirecta al tejido productivo local: desde la reparación de viviendas hasta la recuperación de infraestructuras y la solicitud al Gobierno central de la declaración de “zona catastrófica”.

Estas son las ayudas para los autonomos afectados por incendios de Castilla y León

El ejecutivo castellanoleonés ha atendido a las reclamaciones que hizo la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) y ha puesto en marcha una batería de medidas para paliar las pérdidas económicas que están sufriendo miles de trabajadores por cuenta propia en la región.

  • Los autónomos y empresas que han visto interrumpida su actividad recibirán 5.500 euros como ayuda directa y no reembolsable, destinada a compensar el lucro cesante.
  • Se fomentará la creación de nuevas iniciativas empresariales en zonas afectadas, con hasta un 75% de subvención para quienes decidan emprender o reabrir en el territorio.
  • Las pymes contarán con apoyos específicos a la inversión: hasta el 35% en pequeñas y el 25% en medianas para proyectos de ampliación, transformación o diversificación.
  • La Junta bonificará préstamos avalados por Iberaval, facilitando liquidez en condiciones ventajosas, y reforzará programas como Renacel, que incentiva la contratación de desempleados para colaborar en proyectos de reconstrucción.
  • También se prevén ayudas para financiar cotizaciones sociales y dar cobertura a los ERTE vinculados a los incendios, evitando así la destrucción de empleo.

Con estas medidas, el Gobierno autonómico quiere garantizar que los negocios puedan sostenerse a corto plazo y, al mismo tiempo, reforzar las condiciones para que surjan nuevas oportunidades económicas.

Medidas de urgencia y recuperación para agricultura, ganadería y apicultura

El sector primario, clave en la economía rural, ha sido uno de los más perjudicados por los incendios. La Junta ha diseñado un paquete específico para atender sus necesidades inmediatas y a la vez sentar las bases de la recuperación:

  • Los agricultores y ganaderos recibirán compensaciones económicas calculadas por hectárea dañada, cabeza de ganado o colmena perdida, asegurando criterios objetivos y rápidos en la evaluación.
  • Se destinarán fondos para reconstruir infraestructuras agrarias, como naves, instalaciones apícolas, cercados o depósitos de agua, siempre que no estuvieran en estado ruinoso antes del incendio.
  • Entre las medidas más urgentes figura la distribución de agua, paja y forraje para el ganado, así como la instalación de depósitos móviles y abrevaderos, con el fin de garantizar la alimentación y el bienestar animal en explotaciones aisladas.
  • Se reforzará el personal técnico de las oficinas comarcales para agilizar los trámites de ayuda y acompañar a los productores en la fase de reconstrucción.
  • Además, se acometerán obras de reparación de caminos rurales, se crearán cortafuegos y se promoverán concentraciones parcelarias en zonas especialmente dañadas, con el doble objetivo de recuperar la actividad productiva y mejorar la prevención de futuros incendios.

Este bloque de medidas, explicó el presidente Mañueco durante la rueda de prensa, combina actuaciones inmediatas para evitar pérdidas mayores con una estrategia de medio plazo para devolver la viabilidad a las explotaciones.

Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León
Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León.

Castilla y León reforzará infraestructuras, viviendas y patrimonio para reactivar la actividad económica

Más allá de las ayudas directas, el gobierno autonómico ha diseñado un conjunto de actuaciones que repercutirán en la vida diaria de autónomos, pymes, agricultores y ganaderos, porque afectan a sus viviendas, a sus municipios y a las infraestructuras que realizar su actividad.

Se destinarán fondos a la reconstrucción de viviendas destruidas o inhabitables, con hasta 185.000 euros por caso, además de ayudas para reponer mobiliario y electrodomésticos.

Las familias evacuadas ya cuentan con un apoyo de 500 euros por unidad familiar, y los ayuntamientos recibirán financiación para cubrir gastos derivados de la atención a desalojados y voluntarios.

En paralelo, se van a recuperar equipamientos urbanos e infraestructuras básicas, desde contenedores y sistemas de abastecimiento de agua hasta caminos rurales, carreteras autonómicas y señalización vial. 

También se incluye la retirada de escombros, la restauración de centros emisores de TDT y la reparación de instalaciones de telecomunicaciones, fundamentales para la actividad económica en el medio rural.

El patrimonio cultural y natural tampoco queda al margen. En enclaves como Las Médulas (León), Patrimonio de la Humanidad, se desarrollarán programas de restauración forestal, reconstrucción de sendas y recuperación de miradores e infraestructuras turísticas, con el objetivo de mantener vivo el turismo cultural, uno de los principales motores económicos de la comarca.

A todo ello se suma la solicitud al Gobierno central de la declaración de zona catastrófica, lo que permitirá complementar los fondos autonómicos con medidas estatales, como exenciones en cotizaciones a la Seguridad Social, beneficios fiscales y prestaciones para autónomos en cese de actividad.

De este modo, el plan aprobado por Castilla y León combina medidas inmediatas con actuaciones de reconstrucción a medio plazo por un valor de 114 millones de euros para respaldar a todos aquellos profesionales y familias afectadas por los incendios.