Después de que el Parlamento Europeo diera el primer visto a bueno al Reglamento contra la Morosidad, los autónomos y pymes siguen esperando una normativa que les proteja contra los impagos y les permita cobrar sus facturas en el plazo legal. Mientras tanto, el periodo medio en el que tardan las empresas en pagar a sus proveedores sigue aumentando.
Según el último Observatorio de Morosidad elaborado por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), durante el primer trimestre, el periodo medio de pago (PMP) de las empresas a sus proveedores volvió a subir y rebasó los 84 días. El incremento respecto al año anterior fue de un día, el mayor aumento en cuatro años, según apuntó la confederación.
De hecho, y a la espera del nuevo marco regulatorio europeo sobre morosidad, desde CEPYME advirtieron que «estos datos evidencian de nuevo la falta de efectividad de la Ley de Morosidad española, que fija el plazo máximo legal de pago en los 60 días«. Aunque es cierto que la futura normativa continúa sin recoger un régimen sancionador, sí establecerá una serie de recargos obligatorios y la imposibilidad de desistir de ellos.
Los autónomos cobran más de la mitad de sus facturas fuera del plazo legal
Según CEPYME durante el primer trimestre de 2024, se alcanzó un periodo medio de pago de 84,3 días. Es decir, los autónomos y pequeños negocios tuvieron que esperar cerca de tres meses de media para que sus clientes les pagaran. Esto son 24 días más de lo que permite la ley actual.
Además, ,los datos reflejan un aumento interanual de un día que no se había registrado desde la pandemia. Además, también resulta preocupante que más de la mitad de las facturas que pagan las empresas a sus proveedores, la mayor parte autónomos, se pagan fuera de plazo.
Los datos de CEPYME reflejan que sólo el 44,3% de las facturas se paga de forma puntual, y el 55,7% con retraso. De entre las que se pagan fuera de plazo, el 46,1% se abona hasta 30 días después del vencimiento y el 9,7% a más de un mes de lo convenido.
Aún con todo, pese al aumento del periodo medio de pago, la proporción de pagos puntuales aumentó hasta el 31,5% del importe total facturado, lo que supone 3,6% más que un año antes. De este modo, la proporción de facturas que se abonan en fecha se mantuvo por encima del 31% por segundo trimestre consecutivo, hecho que no ocurría desde 2015.
El periodo medio de pago aumentó en todos los sectores
Los malos datos en el periodo medio de pago afectaron en el primer trimestre al conjunto de actividades. De hecho, todos los sectores registraron aumentos del plazo medio de cobro de las facturas y la brecha territorial subió a 56,1 días entre la autonomía con PMP más bajo (Castilla y León, con 69,3 días) y Navarra, la que depara mayor demora en los pagos, con 125,4 días.
La evolución fue variable según tamaño de empresa, oscilando el periodo medio entre los 89,5 días en las microempresas y los 83,2 en las medianas.
Se multiplica por doce la morosidad de las grandes empresas que pagan las facturas a plazos
Este trimestre, el Observatorio de Morosidad de CEPYME incorporó además un indicador que mide el índice de morosidad en ventas a plazos, es decir, los acuerdos que alcanzan los proveedores y clientes para aplazar el cobro de las facturas y fraccionarlos en varios pagos.
En el primer trimestre de 2024, el índice de morosidad en las facturas de ventas a plazo (IMFVP) fue de 46,9 puntos, un 8,4% inferior al de un año antes y el nivel más bajo en un año y medio. Aunque los retrasos en estas facturas aplazadas disminuyó en los negocios pequeños (- 19,7%) y medianos (-17,5%), en la grandes empresas multiplicó casi por 12, como se puede observar en la captura a continuación.
Según CEPYME, dando un valor de 100 a la tasa de morosidad promedio del conjunto de España en las ventas a plazo, las grandes empresas muestran por amplia diferencia la peor situación relativa, con un índice de 473,6. Por su lado, los negocios pequeños sobrellevan una morosidad en las ventas a plazo que es un poco más baja que la media general (89,8 puntos), mientras que las actividades medianas presentan la situación relativa más favorable con un índice de 73,9 puntos.



