Un nuevo estudio internacional, elaborado por el portal británico BusinessFinancing.co.uk, ha vuelto a poner de relieve la elevada presión fiscal que enfrentan los pequeños negocios en España. En él se obtiene una radiografía clara del impacto del impuesto de sociedades en nuestro país, comparado con el resto del mundo.
Para calcular con rigor la carga tributaria de las pequeñas empresas en cada región, los autores se apoyaron en datos proporcionados por Deloitte y PwC, dos firmas de prestigio mundial en materia fiscal que forman parte de las llamadas Big Four.
La carga impositiva que soportan los ciudadanos en España ha alcanzado niveles nunca vistos. Así lo manifestó Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas (CGE), en declaraciones exclusivas a este medio: “Objetivamente, se ha producido un incremento considerable de la presión fiscal en España en los últimos años». De hecho, este aumento ha sido incluso más acusado que el experimentado por el conjunto de los Estados miembros de la Unión Europea.
- En siete de cada diez países los pequeños negocios pagan menos impuestos que en España
- China es el país donde menos impuestos pagan los pequeños negocios
- En Europa, puede apreciarse una distribución impositiva muy desigual
En siete de cada diez países los pequeños negocios pagan menos impuestos que en España
Según el estudio desarrollado por BusinessFinancing.co.uk España se encontraría entre los 40 países del mundo con una mayor carga fiscal.
Para calcular cuántos impuestos pagaría un pequeño negocio en cada país y estado de EE.UU. se creó una empresa hipotética y se aplicaron los tipos impositivos y las normas fiscales de cada lugar, obtenidas de Deloitte y PwC, a una empresa modelo con una ganancia imaginaria de 100.000 dólares (unos 85.000 euros), unos ingresos anuales de un millón de dólares (850.000 euros) y entre cinco y nueve empleados.

Bajo este supuesto comparativo, los pequeños negocios de nuestro país estarían pagando alrededor de un 25% de impuestos, lo que coloca a España entre el 27% de los países con un mayor gravamen en el impuesto de sociedades, a nivel global.
O dicho de otro modo, en siete de cada diez países se pagan menos impuestos que en España por tener una pequeña sociedad. De este modo, los emprendedores tendrían un 73% de posibilidades de pagar menos impuestos si eligen cualquier otro país del mundo para hacerlo.
En términos prácticos, por cada 1.000 euros de beneficio neto, una pequeña empresa española destina aproximadamente 250 euros al pago de este tributo.
Aunque el modelo utilizado en el estudio parte de una empresa cotizada -es decir, con acciones disponibles en el mercado-, los resultados permiten obtener una estimación válida de la presión fiscal que afecta a las pequeñas sociedades formalmente constituidas en nuestro país.
China es el país donde menos impuestos pagan los pequeños negocios
Algunos de los hallazgos más interesantes de este mapeo globalizado señalan cómo la escala de los impuestos sobre los beneficios obtenidos varía enormemente entre localizaciones e incluso dentro de un mismo país.
Por ejemplo, en Estados Unidos, la mayoría de los estados aplican un impuesto local sobre sociedades que se suma al tipo federal del 21%. Por otro lado, en Reino Unido, el tipo general es del 25%, pero las pequeñas empresas con beneficios inferiores a 50.000 libras esterlinas anuales (unos 32.750 euros) sólo pagan un 19%.
El tipo impositivo que se aplica a los pequeños negocios societarios va desde los cero euros en algunos países sin impuesto de sociedades, como Bahamas, Emiratos Árabes Unidos y Baréin hasta el 40% de lo ganado en Guyana –con la tasa impositiva más alta–, el 35% en Colombia y Malta, el 34% en Venezuela o el 29,5 en Perú.
Por su parte, China es el país donde menos impuestos pagan los pequeños negocios, si no se incluyen a los que no están gravados, con un tributo de solo el 5.0%. Le siguen Polonia, Hungría y Corea del Sur con un 9% o Andorra, Paraguay y Bulgaria con un 10%.
En Europa, puede apreciarse una distribución impositiva muy desigual
Si se observa únicamente el mapa de Europa, puede apreciarse una distribución impositiva muy desigual, con tipos que oscilan entre el 9% en Polonia y el 35% en Malta. Esto implica que, dentro de la Unión Europea, puede llegar a pagarse hasta un 74% más en impuestos por crear un negocio, según el país en el que se ubique.

En el caso de España, donde la carga impositiva para los pequeños negocios se sitúa en torno al 25%, los autónomos pagan más que en la gran mayoría de países europeos. De hecho, España ocupa el segundo puesto en el ranking de la UE, situándose entre el 4,76% de los países con mayor fiscalidad empresarial.
Es decir, en el 95,24% de los países de la Unión, el esfuerzo tributario exigido a los pequeños negocios es menor o igual que el que se exige en España. Concretamente, de los 42 países que forman la Unión, sólo cuatro más alcanzan ese 25% de carga fiscal (Francia, Irlanda e Irlanda del Norte y Bielorrusia)
Por tanto, y según el informe elaborado a partir de los datos de Deloitte y PwC, es altamente probable que un pequeño negocio en España pague más impuestos que en nueve de cada diez países europeos.





