El Consejo de Ministros aprobó a mediados de febrero el Real Decreto 87/2025, de 11 de febrero, que sacó adelante la octava subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) desde 2018, cuando el actual Gobierno arrancó su primera legislatura. Este nuevo incremento supone casi 1.000 euros más de costes respecto al año pasado para todos los autónomos que tengan trabajadores cobrando el mínimo legal.
Con esta nueva subida, los autónomos van a tener que asegurarse de que cada uno de sus empleados cobre, como mínimo, 1.184 euros al mes por 14 pagas. O lo que es lo mismo, 1.381 euros al mes por 12 pagas. Cualquier salario que esté por debajo de estas cuantías estaría infringiendo la normativa laboral y se enfrentaría a una sanción por infracción grave, de entre 751 y 7.500 euros, según confirmaron fuentes de la Inspección de Trabajo a este diario.
Aunque ningún salario puede estar por debajo del SMI fijado para 2025, la legislación laboral y sobre todo la jurisprudencia del Tribunal Supremo permiten contar con ciertos complementos salariales que podrían tener asignados los empleados para que su sueldo alcance el salario mínimo. Es decir, aunque el sueldo base esté por debajo del SMI, estos pluses podrían permitir alcanzar la nueva cuantía sin necesidad de una subida.
De hecho, varias sentencias del Tribunal Supremo han ido aclarando esta cuestión en los últimos años. Según el criterio del Alto Tribunal existen distintos pluses y complementos, como el de productividad, que pueden sumarse al salario base para determinar si un empleado está percibiendo, en total, el SMI fijado para 2025.
Los autónomos pueden usar varios pluses para alcanzar el nuevo SMI de 1.184 euros en 2025
Hasta hace poco más de tres años, se entendía que el salario base que pagan los autónomos a sus empleados debía igualar, por sí solo, la cuantía del SMI vigente. Sin embargo, el Tribunal Supremo dejó claro en varias sentencias a partir de 2022 que el cálculo debe hacerse sobre el conjunto de retribuciones salariales que percibe el trabajador, siempre que sean «conceptos homogéneos» y no se establezca lo contrario en el convenio colectivo aplicable.
Este criterio se basa en los artículos 26 y 27 del Estatuto de los Trabajadores y en el principio de compensación y absorción, que permite sumar diversos complementos salariales para alcanzar el SMI. Por ejemplo, el de antigüedad, el de responsabilidad y hasta los complementos por productividad o por comisión de ventas.
En estas sentencias del Supremo, lo primero en lo que coinciden los magistrados es que el sueldo de los empleados se ha de calcular siempre anualmente porque si no sería imposible saber si un empleado alcanza o no el Salario Mínimo Interprofesional. «Esto es porque algunas pagas, como la de antigüedad pueden estar anualizadas y otras pueden cobrarse en algunos meses, por lo que habría veces que un empleado cobraría por debajo del umbral y otras por encima», según explicó en anteriores declaraciones a este diario Jaume Barcons, abogado laboralista de la gestoría Barcons.
Los complementos que se pueden incluir
Una vez hecho el cálculo, quedaría decidir qué pluses o complementos se pueden sumar al salario base y cuáles no para alcanzar el SMI vigente en 2025.
Según el principio de compensación y absorción, los autónomos pueden usar cualquier concepto que sea salarial y homogéneo, como la antigüedad, el plus de responsabilidad o las pagas extras, para subir el salario base y alcanzar el SMI.
La segunda de las sentencias que emitió el Tribunal Supremo va más allá e incluye conceptos variables que se pueden tener en cuenta a la hora de calcular el SMI. Los ejemplos más claros serían el plus de productividad o las comisiones de ventas. «Son conceptos que el trabajador cobra anualmente y, si bien no son una compensación ni una absorción al uso, sí que en computo anual son salario y, por tanto, se pueden compensar y absorber», apuntó Jaume Barcons, abogado laboralista de la gestoría Barcons.
Al igual que la antigüedad, se pueden incluir como parte del salario para alcanzar los 16.576 euros brutos anuales de sueldo mínimo en 2025, «los pluses de productividad y las comisiones de ventas, ya que son salario porque se pagan por el trabajo realizado. Lo que hace el Tribunal Supremo es recordar lo que ya viene diciendo desde hace tiempo el Estatuto de los Trabajadores: el SMI no se calcula sobre el salario base sino sobre todos los conceptos cobrados por un empleado a cambio de su trabajo efectivo, y no como indemnización», añadió Barcons
Si con la suma del salario base y estos complementos se alcanza el umbral fijado por el Gobierno, el autónomo no estaría obligado a incrementar el salario.
Sólo se puede calcular en el SMI en base a conceptos salariales, no extrasalariales
Por último, el Tribunal Supremo emitió una tercera sentencia en 2022 donde acotó también lo que no se podría incluir a la hora de calcular el SMI.
Según explicó el abogado laboralista de la gestoría Barcons, esto dependerá de cada caso y habrá que ver por qué se paga exactamente el complemento, «pero lo que hay que tener claro es si es salario y se paga por el trabajo efectivamente realizado o, por el contrario, es una ‘indemnización'».
En caso de que fuera «un complemento dirigido a cubrir costes que asume el trabajador pero que no tienen que ver directamente con la realización de su labor, no se podría usar para alcanzar el SMI«, concluyó Barcons.




