- Los autónomos vuelven a pagar más por llenar el depósito pese a la rebaja fiscal del Gobierno
- El aumento del combustible vuelve a elevar uno de los principales costes de miles de pequeños negocios
El coste del combustible vuelve a complicar las cuentas de miles de autónomos. El precio medio de la gasolina y del gasóleo ha encadenado su segunda semana consecutiva de subidas, a pesar de que el Gobierno mantiene una rebaja temporal del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos para tratar de contener el impacto del encarecimiento provocado por el conflicto en Oriente Medio.
Según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, recogidos por Europa Press, la gasolina se ha encarecido un 1,58% en la última semana, mientras que el diésel ha subido un 0,91%. Este repunte llega apenas dos semanas después de que decayera la rebaja del IVA al 10% sobre los carburantes, incluida en el primer paquete de medidas aprobado por el Ejecutivo para contener la escalada de precios.
La evolución preocupa especialmente a miles de pequeños negocios para los que el combustible constituye uno de sus principales costes de explotación. Transportistas, taxistas, repartidores, comerciales, instaladores, agricultores o empresas de servicios a domicilio dependen diariamente del vehículo para desarrollar su actividad y cualquier incremento sostenido acaba reduciendo sus márgenes de beneficio.
Los autónomos vuelven a pagar más por llenar el depósito pese a la rebaja fiscal del Gobierno
Los precios de los carburantes retomaron la tendencia alcista la pasada semana y la han consolidado ahora con un nuevo incremento. Según los datos publicados por la Comisión Europea, el litro de gasolina alcanza ya un precio medio de 1,541 euros, mientras que el gasóleo se sitúa en 1,549 euros por litro.
El cambio de tendencia coincide con la desaparición de la rebaja del IVA al 10% aplicada durante los últimos meses como medida extraordinaria para contener el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios energéticos.
Como sustitución parcial de esa medida, el Gobierno aprobó una reducción temporal del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, que supone una rebaja fiscal de 15 céntimos por litro durante julio, diez céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
La gasolina y el diésel recuperan la senda alcista tras el fin de la rebaja del IVA
Sin embargo, esa reducción impositiva no ha impedido que el precio final que pagan los consumidores vuelva a aumentar. El coste del combustible continúa condicionado por numerosos factores, como la evolución internacional del petróleo, las cotizaciones específicas de gasolina y gasóleo, los costes logísticos, la fiscalidad o los márgenes comerciales de las compañías.

Además, la evolución del precio del crudo no se traslada de forma inmediata al surtidor, sino que suele hacerlo con cierto retraso, lo que explica que los efectos de las tensiones internacionales continúen reflejándose varias semanas después.
Aun así, los precios actuales siguen situándose lejos de los máximos históricos registrados durante el verano de 2022, cuando la gasolina superó los 2,14 euros por litro y el gasóleo alcanzó los 2,10 euros.
El aumento del combustible vuelve a elevar uno de los principales costes de miles de pequeños negocios
El encarecimiento vuelve a tener un impacto directo sobre la tesorería de miles de autónomos que utilizan el vehículo como herramienta de trabajo.
Con los precios actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de gasóleo cuesta ya 85,19 euros, frente a los 78,32 euros que costaba hace un año. Es decir, casi siete euros más por cada repostaje.
En el caso de la gasolina, llenar un depósito medio supone actualmente un desembolso de 84,75 euros, unos 2,7 euros más que en las mismas fechas del año pasado.
Llenar el depósito cuesta ya hasta siete euros más que hace un año
Aunque para un conductor ocasional estas diferencias puedan parecer reducidas, para muchos autónomos representan un sobrecoste significativo. Un transportista ligero, un técnico de mantenimiento, un comercial o un repartidor puede repostar varias veces por semana, de modo que el incremento acaba trasladándose directamente al coste de prestar cada servicio.
Esta situación llega además en un contexto en el que numerosos pequeños negocios siguen soportando incrementos en otros gastos de explotación, como los costes laborales, las cotizaciones sociales, los suministros energéticos o los alquileres, reduciendo cada vez más sus márgenes.
Pese a ello, España continúa manteniendo unos precios de los carburantes inferiores a la media europea. Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, el litro de gasolina cuesta de media 1,851 euros en el conjunto de la UE y 1,909 euros en la eurozona, mientras que el gasóleo alcanza los 1,823 y 1,865 euros, respectivamente.





