El último informe sobre absentismo laboralelaborado por Randstad, señala que España presenta un problema “cada vez mayor” en este ámbito. Según el documento, la consultora ha analizado los datos desde 2008 y ha comprobado que las ausencias al puesto de trabajo se han duplicado desde el año 2013, tras alcanzar en ese año un mínimo histórico. 

Desde 2008 hasta esa fecha, el absentismo se fue reduciendo de manera paulatina hasta alcanzar el mínimo histórico en el tercer trimestre de ese año. Después, desde 2013, aumentó de manera contenida hasta la pandemia. Y a partir de ese momento, se disparó del 5,2% (2019) al 7% que ya alcanza actualmente. 

Según explicó a este medio Jesús Fernández-Bravo, presidente del Registro de Economistas Asesores Laborales (EAL), el aumento sostenido del absentismo laboral en España está teniendo un impacto especialmente severo en las pequeñas empresas y negocios familiares.

El economista explica que, según los últimos análisis, el absentismo por incapacidad temporal, los problemas de salud mental y la creciente normalización cultural de las ausencias han elevado las tasas a niveles inéditos, pero sus efectos no se distribuyen por igual en el tejido productivo. «En las empresas de menor tamaño, la repercusión es mucho más profunda y directa”, aseguró. 

  1. El absentismo laboral por Incapacidad Temporal ya supone el 5,5%
  2. La tasa se dispara en restauración y comercio al por menor
  3. El impacto de estos datos en los negocios de menor tamaño
  4. Medidas para que los pequeños negocios combatan el absentismo

El absentismo laboral por incapacidad temporal ya supone el 5,5% de las ausencias

Como apunta Randstad, en el caso del absentismo por incapacidad temporal (IT) y que cuenta con baja médica, se ha incrementado del 3,8% de las horas pactadas del último trimestre del 2019 al 5,5% en el que se encuentra actualmente. 

Asimismo, las tasas ya alcanzan valores similares a los de la propia pandemia, donde la pérdida de las horas de trabajo produjeron resultados propios de una crisis sanitaria. Desde entonces, las tasas se han mantenido en estos elevados niveles, en lugar de suavizarse. 

Al realizar la comparación con 2013, la tasa general roza el doble y la de IT sobrepasa de sobra esa proporción. Los principales efectos sobre las empresas constituyen “un problema grave” para los negocios con empleados, ya que se ve impactada su productividad y sus costes empresariales.

Las ausencias se disparan en restauración y comercio al por menor

Desde 2008, una de las grandes actividades que ha sufrido el mayor repunte son los servicios de comidas y bebidas o restauración, que se incrementó del 3,1% de 2008 al 6,1% actual y del 2,5% al 5% en IT. También el comercio al por menor, donde la cifra de absentismo general pasó del 4,6% al 7% y del 3,3% al 5,7% en los supuestos de IT. 

Otras actividades con un peso importante en la economía que tradicionalmente han presentado altos niveles de absentismo y, además, han continuado elevando la tasa son la sanidad (del 8,2% en 2008 al 10,3% en la actualidad) o la industria metalúrgica (del 6,3% al 9,7%).

El absentismo afecta en mayor medida a pymes y autónomos

A diferencia de las grandes organizaciones, donde existen estructuras amplias y equipos redundantes, en los negocios pequeños cada trabajador desempeña un rol operativo esencial. 

Como detalló Fernández-Bravo, la ausencia de una sola persona puede desatar una cadena de consecuencias: interrupciones en el servicio, disminución de la calidad, retrasos y, en los casos más graves, pérdida de clientes. La falta de empleados con funciones solapadas obliga al pequeño negocio a redistribuir el trabajo entre el resto del equipo, sobrecargando a los empleados y aumentando, nuevamente, el riesgo de más bajas.

El absentismo laboral en las empresas ya duplica los niveles del año 2013, según un nuevo informe
El absentismo laboral en las empresas ya duplica los niveles del año 2013, según un nuevo informe de Randstad.

Las ausencias generan costes directos, derivados de sustituciones temporales o del pago de horas extra (que muchos convenios abonan con un porcentaje de entre el 25 y el 50% de recargo sobre el valor de la hora ordinaria), pero también costes indirectos, como la caída de la productividad, retrasos en entregas, la posibilidad de cometer un mayor número de errores  y un deterioro de la experiencia del cliente. 

“El impacto económico es otro de los puntos críticos. En sectores con márgenes estrechos, como el comercio minorista o la hostelería, esta situación puede comprometer incluso la viabilidad del negocio a corto plazo. A estas consecuencias también se suma un fenómeno especialmente preocupante: el círculo vicioso del estrés laboral”. 

Cuando una ausencia provoca sobrecarga, los compañeros pueden experimentar un aumento de la tensión y el desgaste emocional. “Esto eleva la probabilidad de nuevas bajas por salud mental, alimentando un ciclo difícil de romper en estructuras empresariales ya de por sí frágiles”. 

Medidas para que los pequeños negocios combatan el absentismo

Debido al impacto que están generando las ausencias en el trabajo, especialmente en el caso de los pequeños negocios, el experto recomendó adoptar medidas preventivas. 

Para ello, es recomendable que los pequeños negocios comiencen a implementar, de manera general, pautas como las siguientes, a fin de poder contrarrestar en el largo plazo los aumentos en las tasas, que, por el momento, no han dejado de crecer:

  • Implantar programas de bienestar y apoyo a la salud mental.
  • Fomentar una organización flexible de los turnos. 
  • Definir programas claros de sustitución. 
  • Establecer la automatización de tareas cuando sea posible.

Estas sugerencias aunque no eliminan el problema que pueda generar el absentismo, sí permiten mitigar y reducir su impacto operativo y económico, como añadió el economista.

“En un contexto de absentismo creciente, los pequeños negocios se encuentran ante uno de sus mayores retos recientes: mantener su actividad y competitividad sin perder calidad, clientes ni equilibrio interno. La capacidad de anticiparse y adaptarse será clave para asegurar su continuidad en los próximos años”.