El Consejo General de Economistas (CGE), ha señalado que los concursos «sin masa», esto es sin bienes o liquidez suficiente para hacer frente a las deudas, prácticamente se han duplicado en el primer trimestre de 2025 frente al mismo período del año anterior, con un aumento del 60% de los celebrados que involucran a trabajadores autónomos.

El anuncio se basa en los datos del Registro de Economistas Forenses (Refor), y ha tenido lugar durante sus I Jornadas de economía forense en la toma de decisiones judiciales, en colaboración con el Consejo General del Poder Judicial,

Este tipo de procedimientos suponen ya ocho de cada diez de los concursos que se celebran. El incremento que han experimentado durante la primera parte del ejercicio es del 93% frente al mismo período del año anterior, pasando de los 6.679 concursos a los 12.889.

Los concursos que involucran a trabajadores autónomos han aumentado un 60%

En general, dentro de la evolución concursal, los economistas resaltaron que el peso de los concursos se reparte entre las personas físicas (con un incremento del 114%) y los autónomos, siendo el incremento entre los trabajadores por cuenta propia de cerca del 60% con respecto al mismo periodo del año anterior. 

Para los economistas del Refor, la reforma concursal de 2022 habría generado un importante cambio en la tendencia concursal de los negocios y empresas que enfrentan situaciones de insolvencia. 

Especialmente, en el caso de los trabajadores por cuenta propia, los concursos se han multiplicado por 20 en seis años, si se compara con el mismo período de 2019 (de 87 a 1.686), 19 veces más de lo que se han elevado los concursos realizados por las sociedades, hasta superar la cifra de los convocados por las empresas.

Los concursos sin masa se han duplicado en el primer trimestre de 2025
Los concursos «sin masa» se han duplicado en el primer trimestre de 2025 (Fuente: REAF).

Un 84% de los concursos acaban sin recursos para pagar ni soluciones

El 84% de los concursos de acreedores iniciados en lo que va de año han sido “concursos sin masa”, es decir, procedimientos en los que la persona o empresa afectada ya no tiene bienes ni recursos para pagar sus deudas ni para afrontar los gastos del proceso judicial. En estos casos, el concurso se cierra directamente con la liquidación del negocio.

Así lo advirtió el Registro de Economistas Forenses (REFOR), que representa a más de 2.400 profesionales especializados en insolvencias.

Según sus datos, este tipo de concursos se ha duplicado en apenas un año, pasando de 6.679 en el primer trimestre de 2024 a 12.889 en el mismo periodo de 2025.

Los concursos ‘sin masa’ se derivan de situaciones extremas de insolvencia

En el caso de los concursos sin masa, el Refor aclaró que su continuo aumento puede saturar los juzgados y evidenciar debilidades estructurales en los mecanismos de prevención y gestión de crisis”. 

Este tipo de concursos tienen consecuencias particularmente negativas en el caso de los negocios de menor tamaño, ya que éstos presentan una vulnerabilidad mayor cuando enfrentan crisis de liquidez y cambios “repentinos” del entorno económico en el que se encuentran. 

Si un pequeño negocio o una pyme se ven en la situación de tener que entrar en un concurso sin masa” se debe a que su punto de insolvencia es ya tan extremo que costear los gastos básicos de los procedimientos judiciales no es posible, y quedan abocados a una liquidación casi automática y sin opción a planes de reestructuración.

Estos planes permiten reorganizar la estructura financiera y alcanzar determinados acuerdos con los acreedores para que el estado de crisis no se convierta en insolvencia irreversible. 

Los concursos sin masa dejan a los autónomos sin segunda oportunidad  

Para el Registro de Economistas esto evidencia debilidades estructurales en los mecanismos de prevención de crisis empresariales.  Y para los autónomos supone quedarse sin posibilidad de acceder a la segunda oportunidad, y además evidencian su “extrema insolvencia”

Según explicó el presidente del Consejo General de Economistas de España, Valentín Pich, durante la presentación de estos datos, “los concursos sin masa suelen derivarse de situaciones de extrema insolvencia con impacto directo en la economía”. A su entender, esto “no solo impide a los acreedores recuperar sus créditos, sino que también deja sin mecanismos efectivos de segunda oportunidad al deudor, pues terminan en liquidación”.

Por su lado,  Alberto Velasco, secretario técnico del Registro de Economistas Forenses (REFOR) del Consejo General de Economistas (CGE), explicó a este diario que hay varias herramientas que son “muy útiles para prevenir estas situaciones a tiempo y evitar llegar a estas situaciones donde ya no hay solución. El problema es que algunas no se están usando tanto como se debería”.

Por ejemplo, Velasco se refirió al sistema de alertas tempranas, que permite plantear reestructuraciones a tiempo para dar una salida a tiempo al deudor y al acreedor. Además,

Desde mayo está operativo el Directorio de Economistas Expertos en Reestructuración, creado por el REFOR con el objetivo de impulsar los planes de reestructuración, al que pueden acudir prescriptores y afectados que quieran plantear un plan de reestructuración.

Los economistas piden a autónomos y empresas prevenir para evitar la insolvencia irreversible

Debido a estos datos, el presidente del Consejo General de Economistas de España, Valentín Pich, explicó que los concursos sin masa suelen generar un impacto directo en la economía, porque “no solo impide a los acreedores recuperar sus créditos, sino que también deja sin mecanismos efectivos de segunda oportunidad al deudor pues terminan en liquidación”.

Desde el Refor subrayaron la necesidad de aprender a prevenir las crisis empresariales con la mayor antelación posible. Para ello, implementar políticas de reestructuración temprana y de acceso a financiación, así como conocer los mecanismos disponibles para evitar llegar al punto del concurso sin masa, se convierten en medidas fundamentales de prevención cuando los negocios y empresas aún son viables. 

En cuanto a los planes de reestructuración, el Consejo General de Economistas ha puesto a disposición de autónomos y empresas una herramienta para dar a conocer y extender su uso. El presidente del Refor, Miguel Romero, apuntó que “se observa que no se producen solo en grandes y medianas empresas, sino también en pequeñas. Por lo que pueden ser una oportunidad para evitar las insolvencias de una gran parte de nuestro tejido empresarial, mayoritariamente de pequeña dimensión”.

¿Qué pueden hacer los autónomos para evitar esta situación?

Desde el REFOR insisten en la importancia de actuar antes de que el negocio esté completamente arruinado. Estas son algunas recomendaciones clave:

  • Detectar los problemas a tiempo: Contar con asesoramiento especializado o usar herramientas de alerta temprana como SIGAT, impulsada por el propio Consejo General de Economistas, puede ayudar a anticipar la insolvencia.
  • Estudiar un plan de reestructuración: Aunque son poco conocidos, los planes de reestructuración pueden permitir salvar negocios viables renegociando deudas y reorganizando pagos. No son solo para grandes empresas, también los pueden utilizar autónomos y microempresas.
  • Buscar apoyo profesional: Desde mayo está operativo el Directorio de Economistas Expertos en Reestructuración del REFOR, pensado precisamente para ayudar a los negocios a diseñar planes viables antes de tener que cerrar.