Faltan poco más de dos meses para que termine 2024, y la mesa para la reforma fiscal todavía sigue «estancada» en una de sus principales medidas: la supresión de los módulos y el establecimiento de un nuevo régimen transitorio para acoger a miles de autónomos que quedarán fuera de la estimación objetiva. Como ya avanzó este diario, hace tres años que este equipo de trabajo compuesto por representantes de Hacienda, expertos y organizaciones representativas del colectivo acordó un texto con lo que serían las líneas maestras para la futura reforma fiscal del trabajo autónomo.
Esta reforma incluye medidas tan importantes para el colectivo como la eliminación del IVA para los negocios más pequeños -que parece que se va a supeditar sólo a operaciones comerciales internaciones-, la configuración de un sistema para que los autónomos puedan deducirse una serie de gastos recurrentes sin necesidad de justificarlos y, por supuesto, la supresión del conocido sistema de módulos, en la que todos los miembros de la mesa parecían estar de acuerdo y cada vez más voces coinciden en su eliminación.
La mesa se puso en marcha en 2021 pero parece que se ha estancado y no se espera que se pacten reformas para el nuevo año. Según confirmaron a este diario fuentes cercanas a la mesa de negociación, «ahora mismo no hay suficientes avances como para llevar a cabo la supresión de este sistema en 2025 y lo esperable es que se prorrogue un año más con los mismos límites que hasta ahora».
Los expertos consultados por este diario coinciden en que lo más probable es que Hacienda publique como todos los años en diciembre la orden para prorrogar el régimen actual, con los mismos límites que se llevan extendiendo desde 2015. «Estaríamos hablando de que cualquier reforma se llevaría a cabo en 2025 con efectos desde 2026, porque ahora mismo la mesa encargada de llevar a cabo la supresión no ha hecho avances significativos al respecto». Además, la idea -respaldada en la mesa especialmente por organizaciones como ATA- sería diseñar un sistema intermedio, con una tributación más favorable, para que los autónomos que ahora mismo están en módulos puedan transitar poco a poco al régimen de estimación directa y no queden de un día para otro desprotegidos.
Economistas e inspectores piden la eliminación del sistema de módulos de los autónomos
Aunque no ha habido grandes avances en estos años para la eliminación del sistema de módulos, lo cierto es que tanto los expertos que componen la mesa la reforma fiscal -Agencia Tributaria, organizaciones de autónomos, expertos y sindicatos- como muchas otros voces coinciden en la necesidad de eliminar este sistema.
Recientemente fueron los economistas e inspectores los que instaron a su eliminación, por considerar el régimen de módulos «un mal menor» que se ha postergado durante demasiado tiempo e incluso «un agujero negro que incentiva el fraude fiscal». Así lo expresaron distintos expertos tributarios durante la primera sesión del ciclo ‘Encuentros REAF sobre el Fraude Fiscal’ organizada por el Consejo General de Economistas (CGE).
El evento, que se celebró el pasado martes, contó con la participación de distintos economistas e inspectores de Hacienda, tanto del Consejo General de Economistas (CGE) como del Instituto de Estudios Económicos (IEE). Todos ellos coincidieron en la necesidad de eliminar el sistema de módulos por el que tributan más de medio millón de transportistas, pequeños comerciantes u hosteleros, entre otros autónomos.
El vocal del Consejo Directivo del REAF de los economistas y también inspector de Hacienda en excedencia, Jesús Quintas, apuntó que cuando se creó el sistema en 1986 se consideró que era un «mal menor» y necesario. Sin embargo, este sistema, que nació en un primer momento como régimen provisional, lleva casi una década postergando su eliminación, o al menos, la rebaja de los límites de acceso.
Por su lado, el economista, inspector de Hacienda del Estado, Francisco de la Torre, señaló que el sistema de módulos pudo tener sentido en el momento de su creación, pero no ahora. Según De la Torre, habría que eliminar este régimen ya que «somos único país de Europa que lo tiene» y es un «agujero negro» que impide a Hacienda conocer las ventas reales de los negocios.
De hecho, para este experto, uno de los principales problemas es que este régimen y los autónomos que tributan en él están envueltos en una «opacidad» que impide conocer la situación real y aplicar la tributación acertada, tanto a la alza como a la baja, puesto que los módulos que paga cada autónomo son siempre los mismos.
La mesa para la reforma fiscal también aboga por eliminar los módulos, aunque con un régimen transitorio
A pesar de los graves efectos que podría tener para los autónomos la desaparición del sistema de módulos, lo cierto es que la mayoría de expertos coinciden en que, de una manera u otra, se tendría que suprimir. Todos los miembros del grupo de trabajo que hay en marcha para la futura reforma fiscal estarían de acuerdo en la supresión del régimen de estimación objetiva al considerarlo un régimen obsoleto «que no responde a criterios de capacidad económica».
El debate no está centrado en si hay que suprimir o no el sistema de módulos, ya que hay acuerdo en eliminarlo, sino en cómo llevar a cabo esta supresión para que sea lo menos dañina posible para los trabajadores por cuenta propia. La clave ahora mismo está en buscar una transición a otros regímenes.
En estos momentos, hay varias comunidades como País Vasco y Navarra que ya han hecho esta transición y que estarían sirviendo como referencia. En su caso, lo que se hizo fue establecer un sistema de estimación directa ‘especial’ para algunas actividades como la agricultura o el transporte donde puedan deducirse de manera fija hasta más de un 35% o 40% de sus ingresos.
Por un lado, UATAE y CCOO son partidarios de la supresión inmediata del régimen y, en el caso de que se establezca un periodo transitorio, proponen una reducción sustancial de su ámbito subjetivo.
Por su parte, ATA y UPTA consideran conveniente la eliminación del régimen de manera gradual y obligatoria. De hecho, ATA, la organización más representativa del colectivo plantea un periodo transitorio de tres años. El primer año se debería cumplir con la obligación de reflejar los ingresos, los gastos y los bienes de inversión en unos libros registro – con asistencia de la AEAT- a través de la Sede Electrónica y con una periodicidad anual. A su vez, considera adecuado el establecimiento de incentivos a la transición hacia el régimen de estimación directa antes del periodo legalmente establecido.
A partir de 2026, el régimen de módulos podría dar paso a un sistema de tributación directa especial, como sucede en Navarra
Por el momento, se desconoce aún ninguna fecha efectiva en la que se producirá su desaparición, aunque todo apunta que «podría llevarse a cabo la reforma en 2025, con efectos en 2026. Eso sería lo esperable», aclararon fuentes cercanas a la negociación.
Si así fuera, al año que viene se comenzaría a trabajar en el diseño del nuevo sistema de cara al siguiente. En ese sentido, parece factible que el nuevo régimen de tributación derive en un sistema especial, «como el que se aplica actualmente en la Comunidad Autónoma de Navarra”.
Foto de un hostelero trabajando en su negocio
A partir del sistema de tributación directa especial de Navarra, los autónomos tributan por el sistema estándar de estimación directa simplificada, pero, en principio, se proporciona otras compensaciones a los trabajadores por cuenta propia. A cambio, el sistema ofrece determinadas deducciones. De esta forma, se reduciría el impacto generado al pasar de los módulos del sistema de tributación objetiva al sistema de estimación directa.
El sistema de tributación directa simplificada especial nació en Navarra en 2021 con el fin de sustituir al régimen tributario de módulos para los trabajadores por cuenta propia. Para compensar el cambio, el sistema permite una serie de deducciones fijas, que varían según el sector de actividad.
En concreto, este sistema de tributación especial establece que:
El rendimiento neto de todas las actividades económicas se determina en estimación directa.
Se mantienen las modalidades de estimación directa normal y simplificada.
Se incorpora, en sustitución del régimen de estimación objetiva, la estimación directa especial, con la finalidad de que aquellos que hasta ahora podían acogerse a la estimación objetiva puedan determinar el rendimiento de su actividad aplicando esta nueva modalidad.



