Temu acaba de anunciar que abre su plataforma a las pymes españolas, un movimiento digital estratégico que pretende permitir a autónomos y pequeños negocios vender directamente sus productos en este marketplace. Plataforma hasta ahora restringida casi en exclusiva a proveedores orientales, la firma china que le hace la competencia a Aliexpress da un paso para diversificar su oferta y lanzar un mensaje a los negocios locales, en una coyuntura que así lo sugiere: la búsqueda de aranceles más bajos y menores tiempos de entrega.
Sin embargo, en la Confederación Española de Comercio (CEC), su presidente Rafael Torres ha acogido esta noticia con suma cautela. Aunque reconoce que puede parecer una gran oportunidad para los pequeños comercios, su representante advirtió a este diario: “Sin unas reglas de juego equitativas, difícilmente el comercio de proximidad podrá encontrar en estas plataformas una oportunidad real”.
La preocupación del sector del comercio de proximidad se centra en la competencia desleal y en la falta de regulación que, a juicio del presidente de la CEC, caracteriza a estas grandes plataformas digitales.
El comercio español reclama una reglas de juego equiparables
La apertura de Temu a los autónomos españoles se produce en un momento en el que España se ha convertido en su cuarto mercado europeo por volumen de usuarios, alcanzando picos de hasta 11 millones de visitas al mes. Su estrategia de expansión, que comenzó en Estados Unidos el año pasado, consiste en permitir que los propios vendedores gestionen sus pedidos, en lugar de depender de almacenes centralizados, lo que facilita la incorporación de pequeños productores y distribuidores.
Entre los primeros negocios españoles que ya venden en Temu se pueden destacar la experiencia de dos micropymes. All Delicious, un distribuidor leonés especializado en productos gourmet, como aceite de oliva virgen extra y vinos con denominación de origen; y Friki Shop, dedicada a la comercialización de figuras coleccionables Funko Pop. Ambas compañías han tenido que certificar la calidad y autenticidad de sus productos para poder operar en la plataforma.
- All Delicious, ha debido acreditar su certificación IFS (International Featured Standards), garantizando así la seguridad alimentaria y la trazabilidad de sus aceites y embutidos. Según su responsable, Juan Salguero, la inclusión en Temu les permite “acercar productos Premium, a precios asequibles, a todos los consumidores», aprovechando la enorme visibilidad que ofrece el marketplace.
- Friki Shop, por su parte, tuvo que demostrar la aprobación oficial del fabricante Funko para poder vender en el ecommerce chino. Su gerente, David Vidal, explica que, ante “el grave problema de falsificaciones en los artículos coleccionables, lograr garantizar la autenticidad era clave” para poder expandir su mercado de forma segura y creíble.
Proceso de incorporación de los pequeños comercios en plataformas como Temu
Tras solicitar una cuenta de vendedor en el Centro de Vendedores de Temu y aportar documentación básica –licencia comercial, datos fiscales y documentos de identidad–, la aprobación puede llegar en apenas un día, permitiendo a los autónomos y micropymes empezar a listar productos y vender casi de inmediato.

Con este movimiento, el gigante chino persigue dos objetivos. Su primera intención e que hasta el 80 % de sus ventas en Europa se gestionen desde almacenes locales, reduciendo plazos de entrega y costes de aduanas. Otra dirección va encaminada a intentar ofrecer a las pymes europeas la posibilidad de proyectarse en otros mercados a través de su red internacional.
Sin embargo, desde la Confederación Española de Comercio insisten en que el panorama no es tan prometedor como parece. Rafael Torres advirtió de que el auge de estos marketplaces “está acelerando la desaparición del comercio de proximidad, debido a sus prácticas desleales”.
Además, según Torres, la competencia de plataformas no establecidas en la Unión Europea ha crecido de forma vertiginosa. De hecho, el porcentaje de consumidores europeos que compran en estas plataformas aumentó un 36% en el último lustro cuantificado (entre 2016 y 2022), según el “European e-Commerce Report 2022”, elaborado por EuroCommerce. Un dato que evidencia el cambio de hábitos de compra en detrimento del comercio tradicional.
El presidente de la CEC denuncia que los ecommerce no europeos operan con menor regulación
El presidente de la CEC recuerda que, mientras los pequeños negocios europeos deben cumplir estrictamente normativas sobre protección al consumidor, seguridad de productos o protección de datos, muchas plataformas extranjeras operan con menor regulación, lo que les permite ofrecer precios casi imbatibles. Y es que, en sectores como el textil, el calzado o los juguetes, cumplir las normas europeas supone hasta un 39% del precio de adquisición, según un estudio de EuroCommerce.
Además, Torres denuncia otras prácticas como la manipulación de consumidores a través de ofertas engañosas. Un estudio reciente del Ministerio de Consumo reveló que el 70% de las promociones online en campañas como el Black Friday eran falsas, generando una distorsión del mercado que perjudica especialmente a los pequeños comercios.
Por todo ello, la CEC considera imprescindible instaurar “unas reglas de juego equivalentes y reales, donde todos los operadores, ya sean online u offline, europeos o extracomunitarios, compitamos bajo las mismas normas”.
En este sentido, como posibles soluciones, Rafael Torres apuesta por una combinación de medidas. Por un lado, reforzar la fiscalidad para que las grandes plataformas tributen en los países donde venden. Por otro, aumentar las inspecciones y exigir que cualquier empresa que opere en el mercado europeo cumpla las mismas normativas. Y además, promover políticas públicas que impulsen la digitalización de los pequeños negocios, permitiéndoles aprovechar las oportunidades del ecommerce, sin caer, como en este caso, en la dependencia de plataformas ajenas.
No todos los pequeños negocios podrán o querrán adaptarse a las exigencias de Temu
En la actual situación, la apertura de Temu a vendedores locales podría interpretarse como un arma de doble filo. Si bien supone una ventana de oportunidad para autónomos y pymes con producto propio, también podría incrementar la presión competitiva en un entorno en el que ya de por sí muchos negocios de proximidad luchan por sobrevivir frente al empuje del comercio electrónico.
No todos los pequeños negocios podrán o querrán adaptarse a las exigencias logísticas, fiscales y de marketing que implica operar en Temu u otros marketplaces globales. La certificación de productos, la gestión de devoluciones internacionales o la necesidad de precios muy ajustados son algunos de los retos que deben tener en cuenta antes de lanzarse a esta vía de expansión.
De momento, tanto en el caso de All Delicious como en el de Friki Shop, la experiencia inicial parece positiva. Ambas empresas destacan la facilidad del proceso de incorporación y la posibilidad de llegar a un público mucho más amplio. Pero la verdadera prueba de la rentabilidad a largo plazo está todavía por verse, especialmente en un mercado cada vez más saturado y sensible al precio.
Por su parte, Temu continúa su estrategia de expansión acelerada. Tras abrir su plataforma a vendedores en Estados Unidos, Europa y México, todo indica que su apuesta por la localización de productos y vendedores seguirá creciendo. Habrá que estar atentos a si esta estrategia logra consolidarse en un mercado europeo, donde la confianza del consumidor y la seguridad de los productos son factores críticos.
El comercio local, mientras tanto, sigue reclamando un terreno de juego más justo. Tal como resumió para concluir Rafael Torres, “damos la bienvenida a la competencia, pero no a la competencia desleal”, en una reivindicación que apunta directamente al núcleo de uno de los debates económicos más importantes de los próximos años.





