A pesar de que haya algunos indicadores positivos, los autónomos y los pequeños negocios muestran una preocupación creciente por el futuro inmediato de la economía. Al menos, según el reciente Estudio de Clima Empresarial en España 2024, elaborado por la Cámara de Comercio de España, que ha revelado datos interesantes que reflejan la percepción de los negocios en torno a su situación actual y las previsiones para 2025. Y ni siquiera los fondos llegados de la UE sirven de ayuda, pues casi el 50% de los pequeños negocios se muestra escéptico sobre su impacto real. Entre los autónomos y las microempresas, esta desconfianza es todavía más palpable, pues sólo el 25,6% ha solicitado alguna de estas ayudas.
Entre los principales riesgos que prevén los autónomos y los pequeños negocios están el aumento de los costes laborales, la escasez de perfiles profesionales y la elevada presión fiscal. En particular, el informe señala que el 39,4% de los negocios considera que el incremento de los costes laborales es su principal dificultad en 2024, una preocupación que parece agravarse de cara al próximo año.
Este pesimismo en torno a los costes laborales es especialmente notorio entre los negocios más pequeños, aquellas con menos de 10 empleados, en los que la preocupación por los costes operativos y las presiones fiscales está en su punto más alto. El 47,1% de los pequeños negocios cree que esta situación empeorará en 2025, un porcentaje considerablemente superior en comparación con las empresas de mayor tamaño, que pueden tener más margen de maniobra.
Autónomos y pequeños negocios se muestran escépticos ante los Fondos Next Generation.
Uno de cada cuatro encuestados menciona la inflación y los precios de la energía como grandes riesgos para su negocio
Otro de los aspectos negativos que más destaca en el estudio es el temor a que la inflación siga afectando a la economía en 2025. El 26,6% de los negocios encuestados señala la persistencia de la inflación como un riesgo clave para su desempeño, una preocupación que es especialmente alta entre los pequeños negocios del sector comercio y hostelería. El alza de los precios de la energía y materias primas es otro motivo de alarma para el 26,6% de los encuestados, lo que refleja la tensión que estas industrias ya enfrentan debido a los altos costes de operación.
Uno de cada cuatro encuestados menciona la inflación y los precios de la energía como grandes riesgos para su negocio
Además de esto, un 43,8% de los negocios indica que la actual situación sociopolítica del país representa un riesgo significativo para la economía. En este sentido, las microempresas, que suelen ser las más vulnerables ante los cambios legislativos y económicos, parecen ser las más afectadas por esta incertidumbre.
Los pequeños negocios del comercio y la hostelería son pesimistas en cuanto a la creación de empleo en 2025
Además, los negocios más pequeños, especialmente los del comercio y hostelería, son los más pesimistas en cuanto a la creación de empleo para el próximo año. Sólo las pymes de más de 50 empleados tienen perspectivas más positivas sobre la contratación de nuevo personal, lo que refleja una tendencia clara: los autónomos y los pequeños negocios no sólo temen por el presente, sino que ven el futuro con incertidumbre.
El Estudio de Clima Empresarial en España 2024 revela un panorama en el que los pequeños negocios y autónomos se enfrentan a retos significativos. El aumento de los costes laborales, la inflación y una demanda débil son factores que están pesando enormemente sobre sus expectativas. Este escenario sugiere que, para los pequeños negocios, 2025 será un año de grandes desafíos, en el que la capacidad para adaptarse y resistir será crucial para su supervivencia en un contexto económico incierto.
Autónomos y pequeños negocios se muestran escépticos ante los Fondos Next Generation
A pesar de que un 60,6% de los negocios conoce la existencia de los Fondos Next Generation, diseñados para ayudar a la recuperación y transformación del tejido empresarial español, casi el 50% de los negocios se muestra escéptico sobre su impacto real. Entre los autónomos y pequeños negocios, esta desconfianza es todavía más palpable, pues solo el 25,6% ha solicitado alguna de estas ayudas.
Quienes han conseguido acceder a estos fondos reportan experiencias dispares. Aunque el 57,1% de quienes solicitaron los fondos indica que su experiencia ha sido positiva, muchos pequeños negocios aseguran que los requisitos administrativos y la falta de claridad en los procedimientos de acceso limitan su capacidad para beneficiarse de estas ayudas.
De cara al futuro, las previsiones no son del todo alentadoras para los pequeños negocios. El 69,4% de las microempresas prevé que los costes laborales seguirán aumentando en 2025, mientras que el 44,9% cree que el consumo empeorará, afectando principalmente a los sectores de comercio y hostelería. Este descenso en el consumo, combinado con la subida de precios, puede suponer un golpe significativo para los pequeños negocios, que ya luchan por mantenerse a flote.



