El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, manifestó durante la rueda de prensa celebrada el pasado martes en Bruselas su confianza en que se aprobará, durante las próximas semanas, la reforma de la tributación de hidrocarburos, lo que supondría un importante incremento en los impuestos al diésel.
Un cambio que generaría un coste añadido para miles de autónomos y pequeños negocios del sector del transporte de mercancías, de en torno a 500 euros al mes por tráiler, según explicó a este medio José Carlos López Jato, vicepresidente de Fetransa. O, lo que es lo mismo, 6.000 euros al año.
Sin embargo, la previsión de las asociaciones de transportistas es quedar exentos -como ya anunció el Gobierno- a través de las ayudas al gasóleo profesional. Aunque, en la práctica, las ayudas se están liquidando «casi de manera trimestral», lo que implicaría que los negocios tendrán que adelantar de su bolsillo estas cuantías.
Esta situación se agrava para los autónomos y los pequeños negocios del transporte profesional que operan con vehículos ligeros, quienes no disfrutarán de la exención de la subida del impuesto si la medida sale adelante, y tendrán que afrontar un aumento del coste añadido de cerca de 1.000 euros anuales en sus cuentas.
La medida, puesta en marcha en el contexto de la transición energética europea e incentivada para aumentar la recaudación fiscal en sectores estratégicos -en este caso, equiparando la fiscalidad del diésel con la de la gasolina-, encarecería casi 10 céntimos el litro de diésel para elevar los impuestos que gravan su consumo, pasando el tipo general de 0,307 euros a 0,401 euros. Al respecto, inicialmente estaba previsto que entrara en vigor el próximo 1 de abril, aunque podría demorarse más allá de esa fecha.
La subida del diésel supondría un coste de 500 euros al mes por camión para los autónomos del transporte
De aprobarse la subida del diésel, ésta supondría unos 500 euros más al mes por camión, como señalaron desde Fetransa, a pesar de que el impacto de la subida se reintegre más tarde por medio del gasóleo profesional.
“Esto se debe a que la ayuda la están liquidando aproximadamente al trimestre. El compromiso era mensual, pero se está retrasando un poco en la práctica. Va a resultar en un impacto en la tesorería, porque los negocios van a tener que adelantar estas cuantías a pesar de que se les reingrese la ayuda”, detalló López Jato.
Como ejemplo, para un pequeño negocio del transporte de mercancías que cuente con cinco tráiler en plantilla, supondría adelantar 2.500 euros al mes a cuenta del negocio.
Los autónomos dedicados al transporte ligero experimentarían un impacto mucho mayor
Aunque muchos transportistas se verían beneficiados de una exención si la medida sale adelante, esta posibilidad sólo afectará a aquellos que trabajan con vehículos de gran tonelaje -con 7,5 o más toneladas-, empleados para recorridos de larga distancia y mercancías pesadas.
Pero el aumento de precio del combustible afectará también a otros sectores con gran presencia de autónomos, como el transporte de mercancías o reparto a domicilio -con vehículos ligeros-, el servicio de taxi, el negocio de la mensajería o el auxilio en carretera, que no gozarán de esta exención, sufriendo un fuerte impacto en su rentabilidad, puesto que la subida del impuesto implica entre 900 y 1.100 euros adicionales por año en gasto de combustible.
Estos colectivos tendrán que costear directamente la subida y ver como aumentan sus gastos operativos en un contexto y marcado por el aumento de la presión fiscal, las cotizaciones, o los costes laborales, entre otros, y sin que sea siempre posible repercutir el incremento en sus precios debido a la alta competitividad en el sector o al uso de tarifas reguladas, como sucede con los taxistas.
En ese sentido, la patronal Fenadismer también emitió recientemente un comunicado rechazando la aprobación de la medida ante el aumento de la fiscalidad para el sector. Según los datos oficiales, más de la mitad de los 25.000 millones de litros de gasóleo de automoción que se consumen en nuestro país van al sector del transporte profesional, por lo que han señalado movilizarán a las asociaciones para instar a los grupos políticos a evitar la aprobación de la medida en la asamblea parlamentaria.
Economía espera que la medida salga adelante pronto para poder acceder a los fondos europeos
Como avanzó Carlos Cuerpo, el Ministerio de Economía aún está dentro del plazo otorgado por Bruselas para acceder a los nuevos fondos europeos.
La subida del diésel es un requisito exigido por la Comisión Europea (CE) a España para poder acceder al quinto pago ampliado dichos fondos, y que supondría a las arcas españolas una inyección de 23.900 millones de euros.
Así, la pretensión del Gobierno es que se alcance un acuerdo con los grupos parlamentarios en este margen de tiempo “en plazo” del que aún dispone Economía, a fin de poder cumplir las exigencias de la Comisión para poder recibir el desembolso de estos fondos al completo.
Se trata de una medida que proviene del Plan Fiscal y Estructural, validado el pasado noviembre por la CE, con el que España se comprometió a recaudar, a través de determinadas medidas tributarias, unos 4.500 millones de euros adicionales -un 0,3% del Producto Interior Bruto-, a fin de mantener la entrada de los fondos europeos.
“Todavía estamos dentro de plazo respecto a la negociación del cumplimiento de los hitos del quinto pago. Estamos avanzando en dos vías en paralelo: por supuesto, hablando con la propia Comisión Europea para ir certificando el cumplimiento de los hitos y objetivos que tienen que ver con este quinto pago. (…) También a nivel doméstico, para ser capaces de avanzar en el cumplimiento de los hitos, como es la aprobación de la reforma de la tributación de hidrocarburos”, explicó el ministro.





