Cuando apenas quedan dos semanas para cerrar el ejercicio fiscal de 2024, los autónomos deberían ir planificando sus declaraciones de IRPF de este año, que se presentarán a partir del próximo mes de abril. En algunos casos, incluso, todavía podrían hacer algunas gestiones para mejorar el resultado de sus autoliquidaciones.

La asesoría online Declarando ha publicado varios consejos para que los autónomos reduzcan su factura fiscal con Hacienda, con la presentación a partir de abril de la declaración de la RENTA. La fecha máxima para tomar estas decisiones, y que de ellas se deriven efectos fiscales beneficiosos para la declaración de este año, sería el 31 de diciembre de 2024. 

Según explicó Marta Zaragozá, CEO de Declarando, «los últimos meses del año suponen una oportunidad para que los autónomos se preparen de cara a la declaración de la RENTA y realicen determinadas acciones que les permitirán ahorrar ante el cierre del ejercicio fiscal”. En este sentido, añadió Zaragozá, «lo más importante que los autónomos pueden hacer es realizar una previsión de lo que pagarán en la renta a través del simulador web de Hacienda o de otras aplicaciones. Una vez conocido este dato, será más sencillo actuar en consecuencia para ahorra».

Algunos consejos para reducir en estas semanas la factura fiscal en la RENTA

  1. Realizar una previsión sobre la Declaración de la Renta 2025 

Una acción importante de cara al cierre fiscal del año en curso es que los autónomos realicen una previsión de lo que van a pagar en la RENTA de 2024, que presentarán el próximo año. Si desconocen este dato, cualquier ejercicio que se proponga para optimizar la declaración resultará una tarea imposible.

En este sentido, para realizar esta previsión, los autónomos pueden acceder al simulador de la web de Hacienda, en el que estimando cuál será el beneficio a final de año, y las retenciones de IRPF totales de las  facturas o los pagos del modelo 130, en caso de que existan, obtendrá el resultado previsible de su declaración. 

  1. Controlar el tramo del IRPF  

Aunque ya estemos a final de año, es importante que los autónomos controlen el tramo de IRPF en el que se mueven. En función de este dato, puede ser interesante retrasar las últimas facturas del año hasta el siguiente ejercicio o no aceptar nuevos clientes hasta enero.

Es importante recordar que el IRPF es un impuesto progresivo, es decir, que va aumentando según crecen los beneficios, de manera que, para calcular qué cantidad debemos pagar a Hacienda, existen tramos del IRPF en los que aplicaremos un porcentaje distinto, teniendo en cuenta todas las rentas que se perciben (no solo las del trabajo).   

En consecuencia, cualquier nuevo ingreso que suponga saltar de tramo en la RENTA puede hacer que paguemos más a Hacienda. Por eso, puede resultar interesante anticipar gastos o inversiones (coches, ordenadores). Muchas veces, importes pequeños, pueden tener un gran impacto sobre la renta. 

3. Realizar ajustes a través de productos financieros 

Con el fin de no rebasar el tramo de la renta que obligaría a los autónomos a pagar más a Hacienda, está en su mano realizar algunos ajustes mediante la inversión en productos financieros, o bien planificando la jubilación. Entre las alternativas disponibles se encuentra la amortización de hipotecas o la suscripción de seguros médicos o de responsabilidad civil. 

4. Contabilizar los gastos deducibles 

Otra manera de reducir la base imponible y de pagar menos dinero a Hacienda consiste en tener muy en cuenta cuáles son los gastos deducibles inherentes al desempeño de la actividad. Hay que tener cuidado a la hora de aplicarlos, pues algunos pueden ser interpretables por Hacienda en caso de producirse alguna inspección.

Algunos gastos con importante relevancia fiscal para considerarlos antes de concluir el año son la amortización y reparación de bienes de inversión; la adquisición de vehículos, cuyos gastos derivados de la compra o el uso de un vehículo se consideran deducibles, tanto del IVA como del IRPF, cuando el vehículo se usa exclusivamente para la actividad profesional; o los gastos de atención a clientes y proveedores.