Cerca de un millón de autónomos, que emplean su vehículo como herramienta directa de trabajo, deberán adaptarse a una nueva medida, establecida por la Dirección General de Tráfico (DGT). A partir del próximo 1 de enero de 2026, todos los vehículos que circulen por carretera deberán llevar a mano un dispositivo de preseñalización de peligro V16 conectado, para ser empleado en caso de avería en sustitución de los triángulos reflectantes.

Esto incluye a transportistas, repartidores, técnicos a domicilio, comerciales o trabajadores del campo, entre otros, dado que la nueva norma no distingue entre vehículos particulares y de uso profesional. Basta con que el coche se use habitualmente para trabajar para estar obligado a llevar la baliza.

Por lo tanto, cualquier autónomo que utilice el coche, la furgoneta o el camión como parte esencial de su actividad estará obligado a llevar este dispositivo homologado con geolocalización, conectado a la plataforma DGT 3.0, que permita señalizar una avería o accidente sin salir del vehículo.

  1. El nuevo cambio de la DGT supondrá más costes y exigencias técnicas para los autónomos
  2. Los autónomos del sector del transporte y la logística son los más afectados
  3. Los vehículos nuevos lo llevarán de fábrica; para los actuales, la obligación recae en el conductor
  4. No contar con la baliza conectada puede suponer una sanción de 200 euros
  5. Su coste puede incluirse como gasto deducible, si el vehículo está afecto a la actividad

El nuevo cambio de la DGT supondrá más costes y exigencias técnicas para los autónomos

El dispositivo V16 sustituye a los triángulos de emergencia que hasta ahora se colocaban a una distancia determinada del vehículo. La intención es reducir los riesgos de atropello al evitar que el conductor salga a la calzada. El argumento de Tráfico es que salir del vehículo para colocar estos elementos supone un riesgo en sí mismo, especialmente en vías rápidas o con baja visibilidad.

La nueva baliza, cuyo precio de mercado varía entre los 35 y los 50 euros, según la marca y las funcionalidades adicionales, puede ser colocada directamente por el conductor sobre el techo del vehículo, sin necesidad de abandonar el habitáculo.

Aunque no se trata de un gran desembolso, el dispositivo debe cumplir con una serie de requisitos técnicos y estar homologado por la DGT, lo que limita las opciones disponibles. La normativa especifica que el dispositivo debe incluir geolocalización, señal luminosa visible a más de un kilómetro y conexión automática a la plataforma DGT 3.0.

Este sistema permite avisar en tiempo real al resto de conductores sobre la incidencia. A través de esta plataforma, se enviará en tiempo real la ubicación del vehículo detenido al resto de conductores que circulen por la zona, contribuyendo a reducir el riesgo de accidentes por alcance.

Los autónomos del sector del transporte y la logística son los más afectados

Transportistas autónomos y profesionales del reparto son los más afectados por la entrada en vigor de esta nueva norma de Tráfico, ya que pasan varias horas al día en carretera. También se verán obligados quienes prestan servicios a domicilio y necesitan desplazarse constantemente. Por lo que afecta a los profesionales que se desplazan continuamente a instalaciones u hogares de clientes, como electricistas, técnicos de reparación o fontaneros. Todos ellos deberán contar con el dispositivo antes del 1 de enero de 2026.

Los conductores de taxis y vehículos VTC están igualmente incluidos en esta obligación, al igual que aquellos autónomos que desarrollan su actividad comercial visitando clientes. La norma afecta a perfiles muy diversos dentro del colectivo de autónomos. A perfiles tan diversos como el pequeño agricultor que lleva su producción a los mercados o el representante de ventas que recorre varias provincias en una semana.

Hasta la fecha de entrada en vigor de la obligatoriedad del V16, aún se permite el uso de triángulos en combinación con la baliza. No obstante, la DGT ha permitido el uso voluntario del dispositivo, pero en combinación con los triángulos. A partir de la fecha límite, solo la V16 conectada será válida para señalizar una emergencia.

No contar con la baliza conectada a partir puede suponer al autónomo una sanción de 200 euros
No contar con la baliza conectada puede suponer al autónomo una sanción de 200 euros.

Los vehículos nuevos lo llevarán de fábrica; para los actuales, la obligación recae en el conductor

De hecho, los vehículos matriculados a partir de 2026 deberán incluir este sistema de forma obligatoria desde su fabricación. En tanto que los vehículos actuales deberán incorporar una baliza homologada por iniciativa del conductor, que deberá adquirir un dispositivo homologado. La lista de modelos válidos puede consultarse en la web de la DGT, que actualiza periódicamente los dispositivos autorizados.

Las motocicletas y ciclomotores quedan fuera de la obligación. Su tamaño y condiciones de transporte hacen que el uso de la baliza sea solo recomendable. La DGT considera que las dimensiones de estos vehículos y la dificultad para transportar la baliza hacen que su uso sea no sea obligatorio, aunque sí sugiere llevarlo. Para el resto, no se prevén exenciones, salvo casos muy concretos y justificados, como los vehículos matriculados en otros países y que circulan temporalmente por España.

La propia Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha reclamado que se realicen campañas informativas más claras y directas sobre esta obligación. Pues a pesar del tiempo transcurrido desde la aprobación, muchos trabajadores por cuenta propia no conocen la norma y mucho menos la entrada en vigor inaplazable del 1 de enero de 2026.

No contar con la baliza conectada puede suponer una sanción de 200 euros

Ya no es solo que el hecho de que no disponer del nuevo dispositivo conlleva una multa de 200 euros, sino que puede haber también consecuencias si ocurre un accidente y no se ha señalizado correctamente. Además, la ausencia del dispositivo podría generar problemas con las compañías aseguradoras, si estas consideran que el vehículo no estaba correctamente señalizado en el momento de un siniestro.

La incorporación del dispositivo plantea algunas dudas técnicas. Por ejemplo, el sistema de geolocalización debe tener autonomía de al menos 12 horas y capacidad para activarse de forma automática al encender la luz. Algunos modelos incorporan sensores de movimiento que detectan la parada del vehículo, mientras que otros requieren activación manual.

En zonas rurales o con poca cobertura móvil, la efectividad de la conexión con la plataforma DGT 3.0 podría verse limitada. La funcionalidad remota depende de la calidad de la señal de datos en cada zona. Aunque el dispositivo emite una señal luminosa independiente de la red, la función de aviso remoto a otros conductores depende de la transmisión de datos; que no siempre es posible en determinadas áreas del territorio.

Su coste puede incluirse como gasto deducible, si el vehículo está afecto a la actividad

Otro aspecto relevante para los autónomos es la deducción fiscal, dado que el dispositivo puede considerarse un gasto deducible si el vehículo está afecto a la actividad económica. Esto es, si se utiliza de forma habitual y demostrable para el trabajo. En ese caso, su adquisición puede contabilizarse como gasto corriente y reducir la base imponible en el IRPF o en el IVA.

Algunas plataformas de venta han comenzado a ofrecer dispositivos en combinación con pólizas de seguros o servicios de asistencia, especialmente dirigidos a profesionales del transporte. Algunas balizas incorporan funciones extra, como sensores de impacto o conexión con apps móviles. Lo que eleva el coste pero también mejora las prestaciones.

En todo caso, la DGT insiste en que no todos los dispositivos comercializados como V16 cumplen los requisitos exigidos, por lo que recomienda comprobar siempre el listado oficial.