La Agencia Tributaria lleva, desde septiembre, enviando requerimientos a los autónomos por errores detectados a través de cruces de datos en sus declaraciones de la Renta. Estas notificaciones pueden venir dadas por discrepancias de distintos tipos que hayan saltado en los sistemas de Hacienda, o incluso por fallos menores en la declaración relacionados con los datos del contribuyente.
Según explicaron fuentes del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) a este diario, tras haber atendido en primer lugar las declaraciones con solicitud a devolver, lo habitual es que por estas fechas y hasta finales de año la Agencia Tributaria se centre en las posibles discrepancias y errores que puedan detectarse en la Renta.
Algunas de ellas, según apuntó el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, pueden ser por fallos menores, como no haber indicado correctamente el número de cuenta o que el titular no coincida con el nombre del declarante. Y otras pueden ser discrepancias mayores. Por ejemplo, que los datos de Hacienda, a través de cruces con el registro notarial, las declaraciones de terceras personas o incluso otras administraciones, detecten información distinta a la que se ha declarado.
- Hacienda suele notificar los errores en la Renta de los autónomos entre septiembre y diciembre
- Habrá comprobaciones más exhaustivas a los autónomos a partir de enero
Hacienda suele notificar los errores en la Renta de los autónomos entre septiembre y diciembre
Según fuentes de la Administración y técnicos de Hacienda consultados por este diario, el calendario que suele llevar la Agencia Tributaria cada año obliga a posponer las primeras notificaciones de Renta hasta después de agosto. Ya que hasta este mes los funcionarios dedican prácticamente todos sus esfuerzos a filtrar y pagar las devoluciones de la Renta que no presentan discrepancias en el sistema.
Tras ese primer filtrado de devoluciones en las que no se detectan discrepancias, las notificaciones a autónomos con ciertos errores en la Renta llegan a partir de septiembre y suelen extenderse hasta finales de año, o a veces principios del siguiente.
Estas discrepancias, según el secretario general de Gestha, pueden venir de distintas áreas: desde ayudas públicas no declaradas (por ejemplo, por vehículos eléctricos o rehabilitación de viviendas), hasta ingresos que Hacienda sabe por declaraciones de tercero que ha tenido el autónomo pero que sin embargo no ha incluido en su Renta.
Notificaciones por ‘fallos menores’ o discrepancias que suelen terminar en sanción
Según explicó José María Mollinedo, este tipo de comunicaciones relativas a la declaración de los autónomos se podrían dividir en dos grupos: por un lado están los fallos menores. «Serían requerimientos por datos erróneos o que no cuadran, como un número de cuenta incorrecto o un titular de esa cuenta que no coincide con el nombre del autónomo que hace la declaración. En estos casos, el requerimiento no suele ir a mayores y normalmente no lleva aparejado sanción».
Cosa distinta son los requerimientos por discrepancias. Por ejemplo, ventas comunicadas por los proveedores que no se corresponden con las deducciones que ha incluido el autónomo, o deducciones hechas por terceros que no figuran como ingresos del trabajador por cuenta propia. «Aquí sí se envía una propuesta de liquidación, con su correspondiente trámite para alegaciones. Y más adelante, tras haberse liquidado el nuevo importe de la declaración, suele llegar un aviso de sanción», apuntó Mollinedo.
Habrá comprobaciones más exhaustivas a los autónomos a partir de enero
Incluso si una declaración ha sido aceptada y se ha realizado la devolución correspondiente, el proceso de control no termina ahí. Hacienda dispone de cuatro años para examinar y revisar cualquier declaración o impuesto presentado.

De hecho, y como ya avanzó este diario, los autónomos que solicitaron la devolución en su Renta y que a esas alturas aún no la hayan cobrado, «es muy posible» que ya estén inmersos en una comprobación de Hacienda o que, pronto, la Inspección vaya a indagar en los gastos y en los ingresos que declararon para ver si realmente se corresponden con la realidad. Aunque, eso sí, habría que esperar a que termine este mes porque hay solicitudes que » se meten unos días en enero y luego acaban devolviéndose», apuntaron fuentes de la Agencia Tributaria.
Además, según explicó el secretario general de Gestha, ciertos gastos deducibles, como los asociados al vehículo, la línea telefónica o la promoción comercial, no suelen revisarse de inmediato, sino más adelante. Generalmente, estas inspecciones comienzan en enero del año siguiente a la presentación de la Renta (en este caso, 2026) y pueden prolongarse hasta el inicio de la nueva campaña en abril, o incluso más.
En esta segunda etapa se utilizan cruces de información más avanzados. Por ejemplo, Hacienda compara las ratios de facturación medias del sector para detectar si un profesional ha declarado ingresos muy por debajo de la media según su tamaño o nivel de gastos. También se examina si la mayoría de los ingresos provienen de pagos con tarjeta, lo que puede sugerir que no se están declarando algunos cobros en efectivo.





