Para buena parte de los autónomos, asesores fiscales y abogados, el mes de agosto sigue siendo un periodo de mucha actividad en el que irse de vacaciones puede salir muy caro.
Aunque tradicionalmente es un mes de descanso en España, las notificaciones electrónicas de la Agencia Tributaria (AEAT) y del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) no cesan durante el verano.
Una situación que obliga a muchos profesionales a mantenerse conectados incluso durante sus vacaciones, en un estado de vigilancia permanente. Las conocidas informalmente como “vacaciones fiscales” se han demostrado insuficientes y por eso reclaman que agosto se declare inhábil o que, al menos, sólo se notifiquen los actos estrictamente necesarios.
Los abogados proponen que agosto sea declarado inhábil para recursos administrativos
“Cada verano recibimos alguna notificación en agosto que nos impide bajar la guardia incluso cuando estamos de vacaciones”, confesaron fuentes de la abogacía a este medio. Estos casos, denunciaron, pueden obligarles a interrumpir su descanso para hacer las alegaciones correspondientes a tiempo.
De hecho, el pasado 28 de julio, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) llevó al Congreso una propuesta para declarar el mes de agosto como inhábil para el cómputo de plazos administrativos.
A través de una Proposición No de Ley (PNL), los abogados propusieron corregir una “grave desigualdad jurídica”. Mientras que en sede judicial agosto es considerado inhábil –lo que paraliza los plazos procesales–, en vía administrativa sigue siendo un mes completamente hábil.
Esto genera, como señala la iniciativa del ICAM, una “esquizofrenia normativa” que afecta directamente a a los autónomos y a sus representantes legales: si un mismo contribuyente opta por recurrir judicialmente, gana tiempo; si lo hace por vía administrativa, debe apurarse incluso en pleno verano.
Para estos profesionales se trata de todo un “agosticidio”, una práctica “desleal de ciertas administraciones que aprovechan agosto para notificar decisiones adversas sabiendo la dificultad de respuesta del particular en dicho mes”.

Los asesores fiscales piden que la Administración sólo notifique lo imprescindible
Arturo Jiménez, director del Gabinete de Estudios de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), manifestó a este medio que el año pasado ya realizaron formalmente una petición similar a la que hacen ahora los abogados pero saben que es “complicado de conseguir”.
Por ello, los asesores fiscales reclaman que, al menos, “durante agosto sólo se notifiquen aquellos actos que sean estrictamente necesarios, como por ejemplo una prescripción inminente”.
Jiménez explicó que no tiene sentido que lancen requerimientos de puro trámite como se inicie una actuación de inspección, se pidan aclaraciones sobre la declaración de la renta en pleno agosto ya que “pueden esperar a septiembre sin que se vea comprometido ningún derecho de la Administración”. Al fin y al cabo, como recordó, la Agencia Tributaria tiene cuatro años por delante para liquidar las declaraciones.
De hecho, la AEDAF ya ha trasladado oficialmente esta petición tanto a la Agencia Tributaria como al Tribunal Administrativo-Económico Central. En este acaso aclararon que si el TEAC debe notificar, por ejemplo, una resolución, tendría que hacerlo, pero en en el caso de las puestas de manifiesto que implican “ver el expediente con días correspondientes para formalizar la reclamación económico administrativa, podrían no hacerse en agosto”.
La respuesta, sin embargo, ha sido tibia por parte de la Administración ya que relataron que la AEAT se limitó a acusar recibo sin adquirir compromisos firmes, mientras que el TEAC comunicó que evitaría las puestas de manifiesto de expedientes en agosto, aunque seguiría notificando las resoluciones adoptadas en julio.
Ante esta situación, el Gabinete de Estudios de AEDAF envió a los asociados, una comunicación en la que remitieran información sobre las notificaciones que les llegan durante el mes de agosto a fin de “valorar con mayor precisión el resultado de estas gestiones” e incorporarlas en un dossier que presentarán en septiembre. No obstante, el director del gabinete de estudios, avanzó a este medio que la AEAT está notificando y el TEAC está haciendo puestas de manifiesto en lo que llevamos de agosto.

Incumplir los plazos de una notificación puede acarrear graves consecuencias para los autónomos
Este régimen afecta especialmente a los autónomos, que suelen delegar la gestión de sus notificaciones en asesores fiscales o abogados. Cuando una notificación cae en agosto, los profesionales deben interrumpir sus vacaciones o arriesgarse a incumplir plazos que no son ampliables, explicaron fuentes de la abogacía.
El resultado puede ser fatal para los contribuyentes, desde la pérdida de derechos hasta la firmeza automática de una resolución administrativa desfavorable.
El Consejo para la Defensa del Contribuyente identificó, precisamente, este problema en un informe de 2022 como uno de los más críticos del sistema. Según este documento, las notificaciones durante el verano pueden generar “situaciones no deseadas” como la imposibilidad de acceder al contenido, la falta de asesoramiento o errores en el cómputo de plazos por confundir agosto con un mes inhábil, como sí ocurre en el ámbito judicial. Esto se suma a la reciente sentencia del Supremo que ha modificado su doctrina estableciendo que los plazos agosto también corren en los casos de demanda por error judicial
Entre las alternativas propuestas por expertos, además de la inhabilitación de agosto, está la ampliación del plazo para interponer reclamaciones económico-administrativas de 30 a 45 días, o la extensión de los llamados “días de cortesía” a los tribunales económico-administrativos, como ya permite la AEAT a través de la Dirección Electrónica Habilitada (DEH). Sin embargo, estas medidas no han sido adoptadas.
Las “vacaciones fiscales” actuales son insuficientes, según los afectados
Más allá del plano jurídico, también está el humano. “Esto es también una cuestión de conciliación”, subrayó Jiménez. “Los profesionales no somos robots. Si la Agencia Tributaria puede adaptarse para no notificar los fines de semana, también puede hacerlo para preservar un mínimo descanso estival”.
Mientras no se reforme la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común como piden los abogados, agosto seguirá siendo hábil para notificar, con los perjuicios que ello supone para los autónomos y sus asesores.
Para los profesionales afectados, las “vacaciones fiscales” suponen un alivio pero no ha solucionado el problema de fondo. Tras su experiencia, consideran que declarar inhábil este mes o limitar las notificaciones no significa ralentizar la administración, sino respetar el derecho al descanso, garantizar la seguridad jurídica y evitar indefensiones.





