El próximo mes de junio entra en vigor la Ley Europea de Accesibilidad. Una normativa que busca facilitar el acceso de las personas con discapacidad a bienes y servicios en toda la Unión Europea, con un enfoque especial en la digitalización.

Así, aunque esta ley afectará a múltiples sectores, tendrá un impacto particular en el ámbito del comercio electrónico, obligando a los negocios del retail y los servicios a adaptar sus páginas web para cumplir con los estándares que se han establecido en esta regulación.

Y es que, tras ser aprobada en 2019, la transposición de la ley en nuestro país se completó en 2023, y la UE fijó como fecha límite el presente año para que los estados miembros comiencen a aplicarla.

En cuanto a su alcance, y uno de los aspectos más importantes de la normativa, es que no sólo afecta a empresas europeas, sino a cualquier negocio que ofrezca bienes o servicios en la UE, con independencia de dónde esté ubicado. Esto significa que una tienda online con sede fuera de Europa también deberá cumplir con esta norma si vende a clientes europeos.

Y otra clave es que la ley no afecta simplemente al comercio electrónico, sino que cubre una amplia gama de sectores, que incluyen:

  • Banca online y servicios financieros.
  • Telecomunicaciones y transporte.
  • Dispositivos electrónicos y tecnología de la información.

Los portales deberán garantizar que los procesos de atención al cliente y soporte técnico sean accesibles

Para cumplir con la Ley Europea de Accesibilidad, los comercios electrónicos y las webs de autónomos que ofrezcan servicios deberán asumir ciertos criterios para que los portales en internet sean “perceptibles, operables, comprensibles y robustos” para todos los usuarios.

Así, algunas de las principales modificaciones que las tiendas digitales estarán obligadas a implementar a partir de junio incluyen:

  • Compatibilidad con tecnologías de asistencia, como lectores de pantalla y navegación por teclado.
  • Uso de texto alternativo en imágenes, permitiendo que las personas con discapacidad visual comprendan el contenido.
  • Contrastes de color adecuados, para mejorar la legibilidad del texto y la interfaz.
  • Subtítulos en vídeos y transcripciones en archivos de audio, facilitando el acceso a personas con discapacidad auditiva.
  • Formularios accesibles, con etiquetas claras e identificación de errores.
  • Navegación sencilla y predecible, evitando estructuras complejas que dificulten el uso.
  • Compatibilidad con teclado, asegurando que todas las funciones puedan utilizarse sin necesidad de ratón.
  • Proceso de compra accesible, incluyendo opciones de pago adaptadas a personas con discapacidad.

Además, tanto los marketplaces como otras páginas de comercio electrónico y se venta de servicios deberán garantizar que los procesos de atención al cliente y soporte técnico sean accesibles mediante diferentes canales de comunicación, como chat, correo electrónico o llamadas telefónicas.

En todo caso, adaptar una tienda online para que sea accesible además de una obligación legal, es también una oportunidad de crecimiento para los pequeños negocios. Según datos de la Comisión Europea, más de 87 millones de personas en la UE tienen algún tipo de discapacidad, lo que representa aproximadamente un 20% de la población. Por tanto, garantizar que estos consumidores puedan navegar y comprar sin barreras puede traducirse en un mayor alcance potencial.

Además, la Ley Europea de Accesibilidad contribuye a equiparar oportunidades para todos los negocios en el mercado digital europeo, estableciendo un marco común de requisitos que evita desigualdades entre empresas de distintos países. Esto permite que las micropymes compitan en igualdad de condiciones con grandes compañías, accediendo a un mercado más amplio sin que la accesibilidad suponga una barrera o una ventaja desproporcionada para unos frente a otros.

Estos son los pasos a seguir para adaptar una tienda online a la nueva normativa

Para garantizar el cumplimiento de la normativa, es necesario que los negocios con tiendas online o venta de servicios realicen un proceso de adaptación. Lo primero que recomiendan los expertos es realizar una auditoría de accesibilidad, para identificar qué aspectos de la web no cumplen con los estándares exigidos por la normativa.

Las modificaciones para tener una web con accesibilidad están cubiertas con las ayudas del Kit Digital
Las modificaciones para tener una web con accesibilidad están cubiertas con las ayudas del Kit Digital.

Esta evaluación puede llevarse a cabo mediante herramientas especializadas o con la ayuda de consultores de accesibilidad digital. A partir de ahí, es importante priorizar los cambios más críticos mencionados, como la compatibilidad con lectores de pantalla, la mejora del contraste de colores y la simplificación de la navegación.

Otro paso clave es capacitar a quienes trabajan sobre el propio ecommerce, esto es, en el diseño, desarrollo y gestión de contenidos, para que comprendan la importancia de la accesibilidad y aprendan a aplicar buenas prácticas en la creación y mantenimiento del sitio web de forma constante.

Y es que, la accesibilidad debe ser un aspecto recurrente en las estrategias de optimización de la tienda online, no una modificación puntual. En este sentido, es recomendable establecer un sistema de monitorización periódica, con revisiones constantes para garantizar que el negocio sigue cumpliendo con la normativa.

  • Para facilitar la adaptación, existen herramientas que pueden integrarse en las plataformas más comunes de tiendas digitales, como Woocommerce y Shopify, ayudando a mejorar la accesibilidad sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
  • En el caso del complemento de WordPress, uno de los plugins más utilizados es WP Accessibility, que permite añadir mejoras como descripciones de imágenes, ajuste de contrastes y accesos directos a funciones clave para usuarios con discapacidad.
  • Mientras que para aquellos que utilizan Shopify, una opción recomendada es Accessibility Enabler, que incorpora un widget de accesibilidad con funciones de lectura en voz alta, ajuste de tamaños de fuente y optimización de la navegación con teclado.

Las modificaciones de accesibilidad están cubiertas con las ayudas del Kit Digital

Para autónomos y pymes, una opción disponible para cumplir con la normativa de accesibilidad sin tener que realizar una inversión económica es aprovechar las ayudas del Kit Digital.

Y es que, como aseguran desde Red.es, los bonos digitales pueden aprovecharse incluso si ya se tiene una página web o tienda electrónica en funcionamiento si esta no cumple todas las características marcadas por la solución digital relativa a los comercios electrónicos.

De hecho, el Kit Digital permite a los negocios financiar la adaptación de sus plataformas online en varios aspectos, incluyendo:

  • Implementación de mejoras en accesibilidad web cumpliendo con los criterios de conformidad
  • Optimización de plataformas de comercio electrónico para la autogestión.
  • Posicionamiento y optimización SEO.

Por el momento, la normativa contempla una excepción para microempresas con menos de 10 empleados y un volumen de negocio anual inferior a dos millones de euros. Es decir, que las pequeñas empresas no estarán obligadas, por ahora, a cumplir con la ley