A solo cuatro meses de que termine 2025, los autónomos siguen sin tener claro cuáles serán sus futuras cuotas para el año que viene. El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ya avisó, en una entrevista a este diario, que no se sentaría a negociar las cotizaciones del colectivo para 2026 hasta que la Seguridad Social no reformase la prestación por cese de actividad –que sigue excluyendo al 60% de los solicitantes– y subsane los errores que ha habido hasta ahora en la última regularización, entre otras medidas.
De momento, y a pocos días de que arranque el nuevo curso, parece que la Seguridad Social todavía no ha enmendado ninguno de los errores que señalaron las organizaciones de autónomos y la negociación para las nuevas cuotas del colectivo continúa paralizada. De hecho, fuentes de ATA confirmaron a este diario que no se descarta que se prorroguen para el año que viene las tablas de 2025, por lo que los trabajadores por cuenta propia seguirían pagando lo mismo que este ejercicio en función de sus rendimientos netos.
El sistema de cotización por ingresos reales que entró en vigor hace dos años preveía tres tablas de cotización en las que deberían ubicarse los autónomos dependiendo de cuáles sean sus beneficios: una para 2023, otra para 2024 y una última para 2025. Tras ello, la norma decía que las organizaciones de autónomos y la Seguridad Social deberían sentarse a la mesa para hacer balance del funcionamiento del nuevo régimen y decidir cuáles serán los tramos de cotización para los próximos años.
Los autónomos podrían conservar las mismas tablas de cotización de este año para 2026
El problema es que estamos ya a finales de agosto y la mesa de negociación ni si quiera se ha abierto, la Seguridad Social no habría enmendado ninguno de los errores señalados por las organizaciones representativas del colectivo y además tampoco se habrían remitido todos los datos relativos a la regularización a las asociaciones.
Según Celia Ferrero, Vicepresidenta de ATA, casi a comienzos de septiembre, «todavía no hemos podido evaluar el sistema. Solo hemos recibido información general sobre la regularización, pero aún no nos la han enviado desglosada por colectivos ni tampoco sabemos qué autónomos se han cambiado o no de base de cotización, entre otras cosas. Es decir, no tenemos las herramientas para poder estudiar y hacer un balance completo del régimen, como solicitaba la normativa».
Además, apuntó la vicepresidenta de ATA, se han detectado incidencias -sobre todo relativas a las bases de autónomos en pluriactividad– que no se habrían subsanado. «Tampoco se ha hecho ninguna modificación sobre la prestación por cese de actividad ni el subsidio para mayores de 52 años, por lo que seguimos con los mismos problemas de protección del colectivo».
Apenas cuatro meses para negociar presupuestos y nuevas tablas de cotización
Por ello, y visto que gran parte de la reforma de cotizaciones debe incluirse en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) –cuyo anteproyecto tampoco está aprobado–, desde ATA no descartan que se prorroguen las mismas tablas de cotización que hay en 2025 para 2026.
Ahora mismo estamos casi a comienzos de septiembre, y para establecer las nuevas cotizaciones para 2026 se tendrían que enmendar primero las deficiencias que señaló ATA sobre el sistema, así como los problemas a nivel de prestaciones. Tras iniciarse la negociación habría que alcanzar un acuerdo, y además que la norma supere toda la tramitación parlamentaria.
Esto, a juicio de los expertos consultados, es improbable que ocurra en sólo cuatro meses. Por lo tanto, y de prorrogarse las mismas tablas que hay ahora mismo para 2026, los autónomos seguirían teniendo las mismas bases mínimas y máximas y las mismas cuotas según sus ingresos reales.

Además de la negociación de las cotizaciones, la vicepresidenta de ATA recordó que el Gobierno tiene también otras tareas pendientes antes de que acabe el año, que probablemente tampoco puedan llevarse a término.
Una de ellas es la reforma fiscal, cuya mesa de negociación lleva dos años bloqueada, donde deberían haberse pactado algunas medidas de calado para los autónomos, como por ejemplo la implantación del régimen de IVA franquiciado, para que los trabajadores por cuenta propia con menos de 85.000 euros de facturación puedan dejar de pagar este impuesto, como ya lo hacen sus homónimos europeos.
A esto se añaden otras reformas, que deberían ir de la mano, como la revisión de los gastos deducibles, para que los autónomos puedan realmente acceder a deducciones como la del vehículo, de las que ahora quedan excluidos por su difícil justificación. Junta a ellas, se revisaría también el sistema de módulos para negociar un sistema transitorio hacia su eliminación, con un método similar al que ya ha aplicado el País Vasco.
ATA pide arreglar el paro de los autónomos y otras medidas para negociar las cuotas
Como ya avanzó este diario en la última entrevista a Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), la organización más representativa del colectivo no se sentará a negociar las futuras cuotas por ingresos reales con la Seguridad Social. Al menos hasta que la Tesorería solucione algunos problemas como el cese de actividad –al que sólo acceden cuatro de cada diez solicitantes– o ciertos errores en la regularización de las bases de los autónomos con pluriactividad.
Uno de los problemas que la federación lleva años señalando es la dificultad que tienen los autónomos para acceder al paro, esto es, a la prestación por cese de actividad. Del mismo modo que nadie entendería que un asalariado sea despedido y no pueda cobrar el desempleo, para el presidente de ATA es «inadmisible» que seis de cada diez trabajadores por cuenta propia que cierran su negocio vean denegado el cese de actividad.
El presidente de ATA advirtió de que, «mientras no se solucione esto, y no se establezca también, en las mismas condiciones que tiene un asalariado, un subsidio para mayores de 52 años, que no cuenten con nosotros para ningún tipo de negociación para subir las cotizaciones a los autónomos».
Además, apuntó Amor, desde hace cuatro meses, ya se vienen denunciando algunas deficiencias en el sistema, más allá del retraso en la propia regularización. «Hemos visto que hay aspectos que no están ni en el espíritu del acuerdo ni en el propio acuerdo, y que la Seguridad Social ha hecho una interpretación que no tiene absolutamente nada que ver con lo que nosotros habíamos negociado y pactado. Por ejemplo, la forma en la que se establecen las bases de los autónomos en pluriactividad, a los que se les está poniendo en el tramo más elevado del sistema a pesar de que ya pagan muchas veces lo máximo en el régimen general».
También se han detectado problemas con los autónomos colaboradores y los societarios. Según Amor, la Seguridad Social ha interpretado que como no hacen declaración de renta o no han declarado los rendimientos netos, inmediatamente se les implementa una base de cotización más baja de la que ellos estaban cotizando.
«Esto es una interpretación que ha hecho la Seguridad Social de la ley. Había una disposición adicional que establecía que se mantenía lo que los autónomos venían cotizando en el año 2022, aunque esa cotización estuviera por encima de lo que correspondiera por la regularización. Y eso no se ha respetado», añadió el presidente de ATA.





