El Gobierno sigue adelante con su intención de reformar el Impuesto de Hidrocarburos para subir cuanto antes la tributación del diésel y equipararlo a la gasolina. Una demanda que la Unión Europea lleva años haciendo a nuestro país y que podría disparar los costes anuales de miles de autónomos. Especialmente los del transporte ligero.
Como ya avanzó este diario, la idea del Ejecutivo era aprobar una subida de los impuestos al diésel en 2025. Y según aseguró la semana pasada el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, este incremento que exige Bruselas a España para desbloquear hasta 460 millones de euros de fondos europeos se llevará a cabo antes de final de año.
De producirse esta reforma fiscal, en los próximos seis meses los autónomos del transporte podrían ver incrementados sus costes en miles de euros al año. En el caso de los transportistas de mercancías pesadas y los taxistas, que tienen derecho a la devolución del Impuesto de Hidrocarburos, este alza no supondría un coste como tal –puesto que recuperarían ese dinero más adelante– pero sí un adelanto a cuenta al Estado y una pérdida de liquidez. Sin embargo, para los transportistas de mercancías ligeras, el aumento supondría un sobrecoste directo de unos 250 euros al mes o casi 3.000 euros al año.
- El Gobierno subirá el impuesto al diésel en los «próximos seis meses»
- Un sobrecoste de miles de euros para los transportistas de mercancías ligeras
- Los autónomos del transporte pesado y los taxis recuperarán la subida pero perderán liquide
El Gobierno subirá el impuesto al diésel en los «próximos seis meses»
Según explicó el ministro Carlos Cuerpo durante su comparecencia en la Comisión Mixta para la UE, en el marco del quinto desembolso de fondos europeos Bruselas concedió a España el acceso de más de 24.000 millones de euros, pero congeló más de 1.000 millones por no haber cumplido algunos hitos comprometidos con la Comisión.
Entre estos hitos que había marcado Europa está la equiparación a nivel tributario entre la gasolina y el diésel, lo que supondría encarecer este último producto para ponerlo al mismo nivel y desincentivar su uso por motivos medioambientales.
Esta reforma lleva pausada ya varios meses. De hecho, el Parlamento tumbó la ley para eliminar la actual bonificación con la que cuenta el diésel frente a la gasolina en noviembre.

Sin embargo, de pasar el filtro del Congreso y aprobarse en los «próximos seis meses», como pretende el Gobierno, esta reforma supondría una subida de unos 10 céntimos por litro de diésel. Según explicó José Carlos López Jato, vicepresidente de la Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías (Fetransa), «en el mejor de los casos, esta reforma supondrá una pérdida de liquidez para los autónomos del transporte pesado [más de 7.500 kg] y un sobrecoste de miles de euros año para los transportistas de ligero [menos de 7.500 kg.]».
Un sobrecoste de miles de euros para los transportistas de mercancías ligeras
Aunque muchos transportistas se verían beneficiados de una posible exención si la medida sale adelante, esta posibilidad sólo afectará a aquellos que trabajan con vehículos de gran tonelaje (con 7,5 o más toneladas), empleados para recorridos de larga distancia y mercancías pesadas, o a los taxistas.
Sin embargo, hay a día de hoy miles de autónomos del transporte de mercancías ligeras que tendrían que soportar directamente la subida de impuestos al diésel, puesto que no están dentro del mecanismo de devolución del Impuesto de Hidrocarburos. Por lo tanto, tampoco podrían recuperar este alza fiscal a través del gasóleo profesional.
Según explicó López Jato, contando con que estos autónomos del transporte ligero suele cargar del orden de 2.000 a 2.500 litros mensuales de gasóleo. En este caso, el incremento de 10 céntimos supondría un mínimo de unos 200 a 250 euros mensuales. Es decir, cerca de 3.000 euros al año de «sobre coste neto».
Aunque en la reunión con el Ejecutivo los transportistas pidieron que, de haber una nueva subida de impuestos, este incremento se le devolviera a todos los transportistas, de momento no hay ningún mecanismo para que estos autónomos recuperen este alza fiscal.
Los autónomos del transporte pesado y los taxis recuperarán la subida pero perderán liquidez
Por su lado, los taxistas y los transportistas que cargan mercancías de más de 7,5 toneladas tienen sí derecho a la devolución del Impuesto de Hidrocarburos. Sin embargo, «aunque nos lo devolvieran, esta medida va a suponer un golpe también para estos transportistas, puesto que comprometerá su liquidez durante varios meses».
Según cálculos de Fetransa, de aprobarse la subida del diésel, ésta supondría unos 500 euros más al mes por camión, a pesar de que el dinero de la subida se reintegre más tarde por medio del gasóleo profesional.
Ahora mismo, la ayuda se está pagando aproximadamente al trimestre. «El compromiso era mensual, pero se está retrasando un poco en la práctica. Por lo tanto, de aprobarse una subida al diésel, supondrá un impacto en la tesorería de estos transportistas, porque los negocios van a tener que adelantar estas cuantías a pesar de que se les reingrese más tarde la ayuda”, explicó el vicepresidente de Fetransa.
En el caso de un pequeño negocio del transporte de mercancías que cuente con cinco tráilers en plantilla, el alza fiscal le supondría adelantar unos 2.500 euros al mes a Hacienda tan sólo por llenar sus depósitos.





