1. Dos tercios de las facturas que emiten los negocios se paga con retraso
  2. Los negocios temen deteriorar la relación comercial con sus clientes
  3. El reglamento europeo contra la morosidad no llega

Un reciente estudio de Informa D&B señala que el retraso medio de pago en las empresas españolas ya se encuentra en los 15,65 días. Lo que supone un empeoramiento de la morosidad en nuestro país con respecto al mismo período del año anterior. 

Por tanto, las empresas están sufriendo demoras de más de dos semanas sobre los plazos inicialmente pactados para poder cobrar sus operaciones pendientes.

Se trata de la cifra más alta registrada desde el segundo trimestre de 2021, con un coste directo para los negocios por estos retrasos de más de 2.900 millones de euros. Además, se analizan los hábitos sobre facturas emitidas en la operaciones, de donde se desprende que cerca de dos tercios de las mismas no se abonan puntualmente. 

Dos tercios de las facturas que emiten los negocios se pagan con retraso

Según señala Informa D&B, analizando los hábitos de comportamiento con las facturas a partir de la suma de los importes de las computadas, un tercio del total se abona dentro del plazo, mientras que el 64% se pagan con retrasos, que alcanzan hasta los 30 días. El resultado supone un deterioro de la proporción de pagos puntuales frente al año pasado.

El comportamientos español se encuentra en línea con el resto del continente, con el retraso medio de pago en las empresas europeas también en máximos históricos desde 2022, con un retraso medio de pago de 12,74 días durante el primer trimestre del año. 

Ahora bien, la morosidad de las empresas de nuestro país supera la media de países europeos, siendo ésta una tendencia que España mantiene desde el 2018. Esta tendencia sí se encuentra en sintonía con el resto de vecinos de la zona mediterránea y atlántica, que también superan la media del continente.

Portugal es el país que lidera el estudio, con 23,53 días de retraso. Por detrás, se encuentra Francia, con 17,70 días de retraso –su cifra récord desde 2011–, e Italia, donde la demora es de 16,25 días.

España está por encima de la media europea en el retraso medio de pago
España está por encima de la media europea en el retraso medio de pago.

La Administración es el colectivo que más se retrasa en los pagos

El estudio también recoge los sectores que superan los 20 días de retraso en el pago sobre los plazos fijados. Como detalla, es la Administración el colectivo que más ha demorado los pagos de las facturas durante el primer trimestre del año: apunta 28,54 días de tardanza.

En ese sentido, debido al volumen de los impagos por parte de la Administración, se puso en marcha en 2022 el Fondo de Financiación a Entidades Locales, para garantizar préstamos a las administraciones locales para cubrir las cuantías adeudadas. Este año, en concreto, el Gobierno ha tenido que destinar 366,7 millones de euros con cargo al fondo.

En cuanto a los sectores propiamente dichos, se encuentra en primer lugar la Hostelería, que se retrasa 23 días de media. Le sigue Transportes, con 22 días, y, después, Agricultura, con una demora de 20,50 días.

Los negocios temen deteriorar la relación comercial con sus clientes

Por su parte, Crédito y Caución publicó recientemente que solo un 13% de las empresas españolas inicia acciones de recobro al vencimiento de la factura, siendo éste uno de los datos más bajos registrados en su serie histórica. “El tiempo es el mayor enemigo de la eficacia en la recuperación de deudas”, incidieron. 

A pesar del impacto negativo que genera la dilatación de los plazos para reclamar los pagos pendientes, el estudio manifiesta una importante flexibilidad para los recobros, con más de un tercio de las empresas permitiendo pagos superiores a los 90 días antes de dar por moroso un crédito pendiente. Ello se debería a que los negocios buscan evitar el deterioro de las relaciones comerciales con sus clientes.

A su vez, Ignacio Jiménez, director general de la filial de Crédito y Caución Iberinform, y Luis Hernández, director de operaciones y procesos de la misma compañía, señalan en su análisis sobre la gestión del riesgo de crédito en la era de la IA, que el deterioro en la capacidad de pago de trabajadores por cuenta propia y empresas se produce, además, de manera progresiva al olvidar que vender no supone lo mismo que cobrar o poder disponer de ese importe en las cuentas, y destacan el impacto de las ventas a crédito.

El interés de demora entre las empresas se encuentra por encima del 11%

“La pérdida suele superar los costes de producción del producto o de prestar el servicio y su impacto se acrecienta significativamente cuanto menor es el margen de beneficio con el que opera la empresa, ya que multiplica el número de ventas con clientes solventes que es necesario lograr para compensar dicha pérdida”.

A la hora de efectuar acciones de recobro, también cabe destacar el endurecimiento de los intereses de demora entre empresas privadas, que alcanzaron en 2024 su punto más álgido. Actualmente, se encuentran en un tipo del 11,15%, aunque la aseguradora afirma que la gran mayoría de los negocios reclaman por debajo de este porcentaje en la práctica real.

El reglamento europeo contra la morosidad no llega

A su vez, el nuevo Reglamento contra la Morosidad de la Unión Europea, que se aprobó en primera instancia por el Parlamento Europeo para establecer recargos obligatorios para las empresas que no pagaran sus facturas en 30 días e impedir pactos para aumentar el plazo, se encuentra detenido en su paso por la Comisión Europea, sin que hayan trascendido mayores novedades al respecto. 

El texto daba forma a la esperada regulación de las relaciones comerciales entre negocios para ayudar en la lucha contra los impagos a los autónomos y negocios, y con el que se esperaba crear organismos independientes de fiscalización para velar por su cumplimiento.