En un mundo hiperconectado, donde los smartphones parecen haberse convertido casi en una extensión más del cuerpo humano, el crecimiento de los móviles de la anterior generación, sin conexión a Internet, parece estar consolidándose como tendencia. Según datos recientes de la industria, recopilados por el comparador de precios online Idealo.es, la demanda de estos teléfonos básicos, que únicamente permiten llamadas y mensajes, ha crecido un 214% en 2024 en España, marcando un cambio significativo en las preferencias de consumo tecnológico.

Este tipo de dispositivos, conocidos en la industria como feature phones, son versiones actualizadas de los clásicos móviles de principios de los 2000: resistentes, duraderos y centrados específicamente en lo esencial. Lejos de ser una moda pasajera, su popularidad puede revelar una creciente necesidad de desconexión y de simplificar la vida diaria.

Un 80% de los españoles admite sentirse abrumado por el uso constante del móvil

Una de las principales razones detrás de este fenómeno es el creciente interés por la desconexión digital. En un contexto en el que, según Smartme Analytics, el 80% de los españoles admite sentirse abrumado por el uso constante del móvil, según cada vez más personas buscan alternativas que reduzcan su dependencia tecnológica.

En este sentido, los móviles sin conexión a Internet permiten mantenerse comunicados sin las distracciones de las redes sociales, aplicaciones de mensajería o notificaciones constantes. Este regreso a lo básico, aparte de responder a un deseo de mejorar la salud mental, apunta también otro anhelo: el de recuperar el control sobre el tiempo personal.

Aunque pueda parecer que estos móviles básicos tienen un público limitado, la realidad es que su auge se debe a una variedad de perfiles. Entre los más destacados están los padres preocupados por sus hijos menores, quienes prefieren dispositivos sin acceso a Internet para evitar riesgos asociados al uso de redes sociales; las personas mayores, que buscan teléfonos fáciles de usar y sin complicaciones técnicas; y los adultos jóvenes y minimalistas digitales, que intentan limitar su tiempo frente a pantallas y adoptar un estilo de vida más sencillo y consciente. El fuerte crecimiento del mercado se explica por esta diversificación en las motivaciones para adquirir estos dispositivos.

Estos móviles generan menos residuos tecnológicos y tienen una mayor vida útil

Además del deseo de desconexión, el auge de los móviles más tradicionales también responde a factores económicos y medioambientales. Estos dispositivos suelen ser más asequibles que los smartphones, sobre todo los de última generación, con precios que oscilan entre los 20 y los 100 euros. En un contexto de incertidumbre económica, muchos consumidores optan por tecnología funcional y duradera, que no implique un gasto elevado, ni la necesidad de actualizaciones frecuentes.

los móviles básicos conquistan a un público creciente, en busca de desconexión digital
Los móviles básicos conquistan a un público creciente, en busca de desconexión digital.

Por otro lado, la sostenibilidad juega un papel clave. Los móviles básicos generan menos residuos tecnológicos –su batería dura mucho más– y tienen una mayor vida útil, lo que los convierte en una alternativa más respetuosa con el medioambiente. Esta característica atrae a un público concienciado con la huella ecológica de la tecnología.

Además, el auge de los móviles básicos no es exclusivo de un grupo de edad o perfil socioeconómico. Desde adolescentes hasta personas mayores, el interés por la tecnología simple y funcional está rompiendo barreras generacionales. En el caso de los jóvenes, los móviles básicos están siendo redescubiertos como un accesorio retro y una declaración de estilo, además de ser herramientas para combatir la adicción tecnológica. Al mismo tiempo, entre las personas mayores, estos teléfonos ofrecen seguridad y comodidad, eliminando el estrés asociado al aprendizaje de nuevas tecnologías.