La Seguridad Social ha vuelto a convocar a las organizaciones representativas de los autónomos y a los sindicatos para hablar del futuro las cotizaciones sociales. Finalmente, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), la asociación más representativa del colectivo, esta vez sí asistirá a esta mesa, pero no para negociar una subida de cuotas a partir de 2026 sino porque la Seguridad Social le ha dado garantías de que se arreglarán todos los errores derivados de la regularización por ingresos reales y se resolverá los problemas del cese de actividad que impide a más del 60% de los autónomos cobrar el paro. Al parecer el Ministerio de Seguridad Social habría comunicado a la federación su voluntad de solucionar estos errores tanto en las prestaciones como en el propio sistema de cotización.
Según confirmaron fuentes de la federación a este diario, ATA no negociará en este mesa ninguna subida de cuotas en 2026 para el colectivo. «Si asistimos es para tratar los problemas de acceso al cese de actividad, y todos los errores detectados en la regularización, como por ejemplo, el hecho de que muchos autónomos en pluriactividad hayan tenido que pagar más. O que ciertos colectivos como los colaboradores no hayan podido conservar sus bases de 2023, como marcaba la normativa», afirmaron desde ATA
ATA pedirá reforma del paro y soluciones para los errores de la regularización antes de hablar de cuotas
Estas mismas fuentes avanzaron que la decisión de ATA de asistir a la mesa se debería a un cambio de posición por parte de la Seguridad Social, que hasta ahora no se había mostrado abierta a incluir en estas negociaciones las soluciones a los errores de la regularización de las cotizaciones de los autónomos y una reforma del cese de actividad al quie actualmente no tienen acceso la mayoría de los autónomos que cierran sus negocios pese a haber cotizado mensualmente por su derecho a paro. «El Ministerio nos ha comunicado su voluntad de solucionar las disfunciones de 2023», apuntaron desde la Federación.
Es más, la voluntad principal de ATA al asistir a esta reunión no sería negociar las cotizaciones «acudiremos vista esta voluntad de solucionar los errores y sobre todo el cese de actividad. Y éste será el tema principal de la reunión«. Sin obviar que llevan tiempo hablando de que no es el momento en 2026 para subir cuotas sino, a lo sumo, mantener la actual tabla de cotizaciones por ingresos reales.
Reforma del cese de actividad y el subsidio para mayores de 52 años
Uno de los problemas que la federación lleva años señalando es la dificultad que tienen los autónomos para acceder al paro, esto es, a la prestación por cese de actividad. Del mismo modo que nadie entendería que un asalariado sea despedido y no pueda cobrar el desempleo, según explicó el presidente de ATA, Lorenzo Amor, en una entrevista a este diario, es «inadmisible» que seis de cada diez trabajadores por cuenta propia que cierran su negocio vean denegado el cese de actividad.
Negociación para corregir los errores en la regularización
Además, apuntó Amor, desde hace cuatro meses, ya se vienen denunciando algunas deficiencias en el sistema, más allá del retraso en la propia regularización. «Hemos visto que hay aspectos que no están ni en el espíritu del acuerdo ni en el propio acuerdo, y que la Seguridad Social ha hecho una interpretación que no tiene absolutamente nada que ver con lo que nosotros habíamos negociado y pactado. Por ejemplo, la forma en la que se establecen las bases de los autónomos en pluriactividad, a los que se les está poniendo en el tramo más elevado del sistema a pesar de que ya pagan muchas veces lo máximo en el régimen general».
También se han detectado problemas con los autónomos colaboradores y los societarios. Según Amor, la Seguridad Social ha interpretado que como no hacen declaración de renta o no han declarado los rendimientos netos, inmediatamente se les implementa una base de cotización más baja de la que ellos estaban cotizando.
«Esto es una interpretación que ha hecho la Seguridad Social de la ley. Había una disposición adicional que establecía que se mantenía lo que los autónomos venían cotizando en el año 2022, aunque esa cotización estuviera por encima de lo que correspondiera por la regularización. Y eso no se ha respetado», añadió el presidente de ATA.
No se descarta una prórroga de las mismas cuotas de autónomos de este año para 2026
Al margen de la negociación de estos problemas con el cese y los errores de la regularización, en un principio, ATA no acudiría a la reunión para pactar ninguna nueva tabla de cotización para 2026. «Nos volveremos a oponer a mayores subidas. De momento, estamos dispuestos a prorrogar las cuotas de 2025″, apuntaron desde ATA.
Como ya avanzó este diario, al margen de que ATA quiera o no subir estas cotizaciones, lo cierto es que sería difícil solucionar los problemas que tiene el sistema de cotización por ingresos reales y además pactar nuevas tablas de cotización para 2026. Visto además que no hay ni si quiera Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el año que viene.
Ahora mismo estamos a comienzos de septiembre, y para establecer las nuevas cotizaciones para 2026 se tendrían que enmendar primero las deficiencias que señaló ATA sobre el sistema, así como los problemas a nivel de prestaciones. Tras iniciarse la negociación habría que alcanzar un acuerdo, y además que la norma supere toda la tramitación parlamentaria cosa que, con la actual inestabilidad política, no está garantizada.
Esto, a juicio de los expertos consultados, es improbable que ocurra en sólo cuatro meses. Por lo tanto, y de prorrogarse las mismas tablas que hay ahora mismo para 2026, los autónomos seguirían teniendo las mismas bases mínimas y máximas y las mismas cuotas según sus ingresos reales.

Tablas de cotización para autónomos en 2025, que se podrían prorrogar para 2026.
También hay otras reformas pendientes que afectarían a los autónomos
Además de la negociación de las cotizaciones, el Gobierno tiene también otras tareas pendientes antes de que acabe el año, que probablemente tampoco puedan llevarse a término.
Una de ellas es la reforma fiscal, cuya mesa de negociación lleva dos años bloqueada, donde deberían haberse pactado algunas medidas de calado para los autónomos, como por ejemplo la implantación del régimen de IVA franquiciado, para que los trabajadores por cuenta propia con menos de 85.000 euros de facturación puedan dejar de pagar este impuesto, como ya lo hacen sus homónimos europeos.
A esto se añaden otras reformas, que deberían ir de la mano, como la revisión de los gastos deducibles, para que los autónomos puedan realmente acceder a deducciones como la del vehículo, de las que ahora quedan excluidos por su difícil justificación. Junto a ellas, se revisaría también el sistema de módulos para negociar un sistema transitorio hacia su eliminación, con un método similar al que ya ha aplicado el País Vasco.





