Según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE), la confianza actual de los autónomos y los empresarios españoles respecto a la marcha de sus negocios durante los próximos meses registró un leve incremento del 0,1% para el segundo trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior. De tal forma que encadena dos trimestres consecutivos en positivo.
Este crecimiento moderado viene principalmente impulsado por unas expectativas optimistas de los dueños de los negocios hacia el futuro próximo, aunque la evaluación sobre la situación actual muestra algunos matices menos favorables.
Uno de cada cuatro empresarios prevé que la situación económica de su negocio mejore en breve
En concreto, casi uno de cada cuatro empresarios (22,8%) prevé que la situación económica de su negocio mejore en los próximos meses, mientras que apenas un 11,6% espera un empeoramiento. Esta diferencia representa un balance de expectativas positivas históricamente alto, marcando un récord desde que se inició esta serie estadística en 2013.
Sin embargo, la percepción sobre la realidad económica presente refleja algo menos de optimismo. En este sentido, los autónomos y las pymes muestran un balance menos sólido en cuanto a su evaluación del trimestre ya cerrado, lo que implica una cierta cautela respecto al contexto actual que atraviesan sus negocios.
Al analizar la confianza empresarial por sectores económicos, se observa una evolución desigual. Transporte y hostelería lideran claramente el optimismo con una mejora del 1,6%. Esto puede interpretarse como una expectativa especialmente positiva ante la proximidad de la temporada de verano, tradicionalmente fuerte para estos sectores. También muestran signos de recuperación sectores como la construcción, la industria y el comercio, aunque en porcentajes más moderados. En contraste, el sector denominado “otros servicios” experimentó un retroceso del 1,1%, mostrando mayor incertidumbre entre sus empresarios.

El tamaño del negocio también influye notablemente en estas perspectivas. Destaca especialmente el optimismo de las micropymes con menos de 10 trabajadores, cuya confianza subió un 0,7% en este periodo. Esta evolución sugiere una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación en una coyuntura marcada por la incertidumbre económica generalizada. Por el contrario, las grandes empresas, especialmente aquellas con más de 1.000 empleados, vieron caer su confianza un 1,4%, reflejando posibles problemas para ajustar rápidamente sus estructuras ante cambios en el entorno económico.
Diez comunidades autónomas mejoran su confianza empresarial: lideran la Rioja y Baleares
Desde un punto de vista regional, el panorama también resulta heterogéneo. Diez comunidades autónomas mejoran su confianza empresarial, mientras que siete la ven deteriorarse. Las mayores subidas se produjeron en La Rioja (3,7%), Baleares (3,0%) y Comunitat Valenciana (2,6%). En cambio, la Región de Murcia (-2,7%), Galicia y la Comunidad de Madrid (-2,0%) encabezaron los descensos, reflejando situaciones económicas más complicadas en estas zonas concretas.
Además de las comunidades mencionadas, Andalucía experimentó un aumento del 0,7% en la confianza empresarial, mientras que Aragón y Castilla-La Mancha registraron incrementos del 0,5% y 0,4%, respectivamente. Datos que indican una mejora generalizada en el conjunto de regiones del país.
Las expectativas sobre el empleo también apuntan a una ligera mejora, aunque con prudencia. El 12,9% de los empresarios encuestados prevé aumentar sus contrataciones, mientras que un 7,8% teme reducir plantilla. Esta diferencia positiva refuerza la idea de una moderada recuperación del mercado laboral, aunque lejos de un crecimiento significativo.

En términos de precios, la inflación sigue generando expectativas alcistas. Un 15,6% anticipa incrementos en los precios de sus productos y servicios, frente a solo un 4,3% que espera poder bajarlos. Este dato refleja las tensiones inflacionistas que todavía persisten y que afectan directamente a la rentabilidad de los pequeños negocios.
La evolución económica internacional también juega un papel importante. Las incertidumbres derivadas de conflictos comerciales, tensiones geopolíticas y cambios en políticas monetarias influyen en la toma de decisiones y previsión económica de los negocios españoles, especialmente los exportadores.
La digitalización y la transición energética siguen siendo desafíos clave para las pymes
Aunque representan oportunidades de crecimiento y modernización, la digitalización y la transición energética generan también costes significativos y ajustes operativos complejos, especialmente difíciles de asumir por los negocios más pequeños.
Además, la estabilidad política y las políticas fiscales del gobierno condicionan la confianza empresarial. Los empresarios necesitan un marco político claro y previsible que permita planificar inversiones y estrategias de crecimiento a medio y largo plazo, aspectos esenciales para mantener o incrementar la confianza en los próximos trimestres.
Según los datos del INE, el Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) se situó en 137,0 en el segundo trimestre de 2025, ligeramente por encima del 136,3 registrado en el primer trimestre. Este índice refleja la percepción general sobre la situación económica y sus expectativas futuras. Y su reparto por sectores sugiere una recuperación gradual en estos sectores clave para la economía española.





