Los autónomos del transporte disponen tan sólo de dos semanas para poder solicitar las ayudas destinadas a la modernización y digitalización de sus negocios, o Cheque Moderniza, que incluye la renovación de los tacógrafos por los nuevos de segunda generación. La fecha límite será el próximo 30 de junio. 

Aquellos transportistas que lleven instalado un tacógrafo analógico digital no inteligente y que realicen transporte internacional tendrán que tener instalado el nuevo tacógrafo en diciembre de este año, mientras que aquellos que disponen del tacógrafo inteligente de primera generación -los matriculados por primera vez entre el 21 de agosto y el 31 de diciembre de 2023-, lo tendrán que incorporar, como tarde, en agosto del año que viene.

Actualmente, las sanciones estipuladas por no disponer del nuevo tacógrafo de segunda generación alcanzan los 2.001 euros -sanción muy grave, según la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres y su Reglamento- si bien estas multas se podrían incrementar hasta los 4.000 euros, como explicó a este medio José Carlos López Jato, vicepresidente de Fetransa. 

Además, debido a la disparidad del régimen sancionador entre países de la Unión Europea, en determinadas zonas, las sanciones por no disponer del nuevo tacógrafo pueden aumentar considerablemente, por lo que estos transportistas deben tener también en cuenta las multas que les puede acarrear no disponer del nuevo tacógrafo en países que formen parte de su ruta. Así es el caso de Francia, que sanciona con 30.000 euros, Eslovaquia, donde las multas pueden alcanzar los 16.000 euros, o Alemania, donde se pueden incrementar hasta los 6.000 euros, según un reciente estudio de VDO. 

Las ayudas para cambiar los tacógrafos pueden solicitarse hasta el 30 de junio

La flota de trabajadores por cuenta propia dedicados al transporte internacional debe tener sus nuevos tacógrafos inteligentes de segunda generación instalados para el próximo 1 de enero, como apuntó el vicepresidente de Fetransa. “A partir de ese momento, el transporte internacional sólo podrá realizarse con tacógrafo inteligente”. 

Por su parte, aquellos con tacógrafos inteligentes de primera generación, tanto los matriculados después de junio de 2019, como aquellos entre el 21 de agosto y el 31 de diciembre de 2023, tienen algo más de margen -hasta agosto del año que viene- para poder realizar este cambio. “Aquellos que también tengan el tacógrafo inteligente de primera generación, también tendrán que cambiarlos, a partir de agosto”. 

Para ambos grupos, la convocatoria para solicitar ayudas del Cheque Moderniza con las que renovar sus tacógrafos por otros nuevos de segunda generación, así como para subvencionar la integración y gestión de documentos electrónicos, finaliza este próximo 30 de junio, siendo esta renovación obligatoria. Cabe recordar que, a fecha del pasado abril, todavía sólo habían renovado sus tacógrafos un 10% de los vehículos, según datos de Fenadismer. Un nuevo tacógrafo de segunda generación puede tener un coste de entre 1.200 y 2.500 euros aproximadamente, según las fuentes consultadas por este medio. 

Estas ayudas, además, permiten seleccionar hasta dos soluciones al mismo tiempo, de entre todas las posibles en la convocatoria. Así, más allá de renovar el tacógrafo, se pueden solicitar las ayudas para la integración de documentos electrónicos, o subvencionar la gestión de estos documentos, los trabajadores por cuenta propia del sector pueden implantar sistemas TMS/ERP, instalar o actualizar los sistemas SAE, o activar aplicaciones para reclamaciones por medios electrónicos, entre otras. 

Las sanciones en España por no instalar el nuevo tacógrafo podrían alcanzar los 4.000 euros

Como explicó López Jato, las sanciones por no disponer del nuevo tacógrafo, según se asimilen, o sea el tipo de infracción cometida con respecto al tacógrafo, pueden alcanzar hasta los 4.000 euros. “Según el caso, pueden ir de los 2.000 a los 4.000 euros”.  

Según el Baremo Sancionador del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, llevar instalado o utilizar un tacógrafo no homologado, no utilizar el tacógrafo que va instalado en el vehículo o carecer del tacógrafo digital que exista la obligación de llevar instalado en el vehículo, está sancionado con una multa de 2.001 euros

Pero la manipulación del tacógrafo o de alguno de sus elementos, o la instalación o presencia de elementos mecánicos, electrónicos o de otra naturaleza con la finalidad de alterar el funcionamiento del tacógrafo o modificar sus mediciones, están sancionadas con multas de 4.001 euros. Además, cuando la infracción sea detectada durante su comisión en carretera, puede ordenarse la inmovilización del vehículo, como apuntó el vicepresidente de Fetransa. 

En ese sentido, cabe mencionar el reciente estudio de VDO, donde señala las el tipo de multas y sanciones que se aplican en otros países de la Unión Europea, frecuentados por los transportistas internacionales españoles, por no llevar el tacógrafo homologado o el nuevo requerido. “Es más probable ser sancionado en uno de esos países. Donde, además, cada uno tiene su régimen sancionador”. 

Según señala el estudio, en Francia, la falsificación de los documentos, o datos no haber instalado el tacógrafo correspondiente o modificar el dispositivo, puede acarrear una una multa de 30.000 euros, e incluso, un año de prisión. Como recoge VDO, estas sanciones también son castigadas con mayor dureza en países como Alemania, donde las sanciones pueden aumentar hasta los 6.000 euros, o en Eslovaquia, donde las sanciones relativas a la homologación, usos no permitidos o fallos del tacógrafo van hasta los 16.596 euros. 

El nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación incorpora novedades para los autónomos del sector

Este nuevo sistema permite que los transportistas operen internacionalmente que permite que se encuentren geolocalización en todo momento. Esto se logra por medio del sistema de mensajes de navegación, llamado Galileo, el sistema europeo de navegación por complemento geoestacionario, según explicó López Jato. 

Con ello, será más sencillo que los transportistas localicen a sus empleados y sus vehículos, así como permitirá una mayor facilidad para la organización de las rutas y para actuar como garantía ante el robo del vehículo, o demostrar en directo esas rutas para evitar sanciones ante las autoridades. 

Además, según VDO, permite confirmar, en tiempo real, la información que indique que el vehículo está siendo cargado o descargado o que se está efectuando una operación de carga/descarga simultáneas. Esta información se introducirá antes de que el vehículo abandone el lugar donde se realiza la operación. Dichas operaciones quedan registradas por la memoria del tacógrafo y en la tarjeta del conductor, pudiendo ser visualizadas estas geolocalizaciones en un documento impreso de actividad diaria.