- Los comercios podrían multiplicar su facturación usando sistemas de pago a plazos
- Muchos pequeños negocios ya combinan tienda física y online
- El sector de la moda online es donde más se aplica el modelo BNPL
- La opción de pago aplazado promueve una mayor satisfacción del cliente
- Estos sistemas de pago no suponen una amenaza real para los negocios físicos
- El problema no está en los métodos de pago sino en una legislación desigual
El auge de las ventas por internet está impulsando una fórmula ya conocida en España: el pago a plazos. Según un estudio de Research and Markets, una conocida firma de estudios de mercado del mundo, las operaciones aplazadas a través de plataformas digitales crecerán un 11,6% en 2025, con un incremento acumulado del 50% en la facturación, en los próximos cinco años.
Esta tendencia abre una oportunidad para los pequeños negocios, que todavía no han incorporado esta opción en sus canales de venta online. Y eso que la compra a plazos es una práctica habitual en España desde los años 50 del siglo pasado.
Su uso se disparó hasta los años previos a la crisis de 2008, cuando muchos consumidores que habían accedido a toda clase de bienes financiados se vieron atrapados por los créditos. Después de la crisis, la venta a plazos se había estancado.
Hoy, este modelo ha resurgido con fuerza en un formato digital, automatizado y aparentemente sin intereses, impulsado por plataformas como Klarna, Aplázame, Scalapay o PayPal, que permiten dividir compras en cuotas con pocos clics. El auge del modelo Buy Now, Pay Later (BNPL) está transformando los hábitos de consumo.
Pero muchos pequeños comercios aún no han adaptado sus sistemas para ofrecer este tipo de pago fraccionado, lo que podría suponer una desventaja frente a los grandes operadores.
Los comercios podrían multiplicar su facturación usando sistemas de pago a plazos
La creciente popularidad de los sistemas de pago aplazado en plataformas ecommerce está transformando la manera de consumir. Como avanzaron a este medio desde la Confederación Española de Comercio, “cualquier sistema que proponga facilidades para facilitar el pago de productos al cliente final, como el pago fraccionado, incentivará el consumo.”
Tanto es así que los datos muestran cómo esta tendencia al alza provocará un crecimiento del 11,6% durante este 2025. Lo que en cifras se traduce en superar los 10,4 millones de euros de facturación en sólo un año y los 15 millones y medio de euros en 2030. Así lo confirman los datos analizados en un reciente estudio llevado a cabo por Research and Markets.
Este sector se prepara para un crecimiento del 50% en los próximos cinco años. El informe analizado refleja que detrás de esta revolución del consumo hay un potente componente tecnológico: inteligencia artificial, big data y algoritmos que personalizan las condiciones de pago según cada perfil.
Esta conversión digital supone un reto para los pequeños negocios con menos recursos que deberán invertir en su modernización para aprovechar esta corriente de consumo. “El comercio de proximidad debe caminar hacia la digitalización, pero sin perder de vista los valores que lo diferencian: un comercio sostenible, cercano, con productos de cercanía y una atención personalizada”, explicaron fuentes de la Confederación Española de Comercio.

Muchos pequeños negocios ya combinan tienda física y online
La integración de canales físicos y digitales es ya una realidad en muchos sectores del pequeño comercio. Según explicaron desde la Confederación de Comercio, esta evolución depende del subsector “no es lo mismo la presencia de venta online en el sector textil que en el de la alimentación, por ejemplo”.
Desde la pandemia, se aceleró el crecimiento de negocios que operan también en internet, construyendo una realidad en la que “el presente y el futuro del sector no pasan por enfrentar el modelo online y el offline, sino por avanzar hacia una experiencia de venta omnicanal, donde ambos formatos se complementan y ofrecen una experiencia de compra unificada, adaptada al nuevo perfil de consumidor”, aseguran.
El sector de la moda online es donde más se aplica el modelo BNPL
Según el Informe Económico de la Moda 2024, elaborado por el Observatorio Textil y Moda, el sector continúa su crecimiento y se mantiene como uno de los motores de la economía española. En 2023, la aportación relativa de la moda al PIB del país se situó en el 2,9%, frente al 2,8% de 2022 y el 2,7% de 2021.
Las plataformas de pago aplazado llevan años asentadas en sectores como el textil, donde han demostrado ser una herramienta eficaz para incrementar el porcentaje de visitantes que finalmente realizan una compra y elevar el valor de cada pedido. Según Valérie Lamy, gestora de programas del MSc Fashion & Luxury Marketing de TBS-Education Barcelona, “las empresas de moda llevan años utilizando el BNPL como herramienta para impulsar las tasas de conversión y aumentar la cesta promedio de clientes”.
Este tipo de ventajas resulta especialmente atractivo para ciertos perfiles de consumidores. “Estas facilidades de pago atraen a compradores de bajos ingresos y con problemas crediticios, especialmente a los más jóvenes que desean expresar estilo e identidad personal luciendo moda o logos sin comprometer su situación económica».
«Y les da acceso también a marcas de lujo, ya que pueden dividir los pagos”, apuntó la experta en declaraciones recogidas por Research and Markets.
La opción de pago aplazado promueve una mayor satisfacción del cliente
Plataformas de ecommerce, marcas de lujo y nuevos diseñadores ya ofrecen opciones BNPL para atraer a un comprador que exige más inmediatez, flexibilidad y accesibilidad al momento de realizar pagos
Según este estudio, en España, cuatro de cada diez ciudadanos ya lo utilizan para compras inferiores a 500 euros y más de la mitad (56%) de los usuarios encuestados afirma que la opción de pago aplazado les permite tomar decisiones más conscientes y sostenibles, consiguiendo productos de más calidad.
Estos sistemas de pago no suponen una amenaza real para los negocios físicos
Según aclararon desde la Confederación Española de Comercio, para el comercio de proximidad estos sistemas de pago no suponen un problema sustancial ya que en los negocios físicos también se ofrecen soluciones de pago fraccionado, “sobre todo en subsectores del comercio donde el importe de las compras pueda ser más elevado como tiendas de electrodomésticos, electrónica o muebles”.
El problema no está en los métodos de pago sino en una legislación desigual
Desde la Confederación Económica de Comercio señalaron que para ellos es importante dejar claro que “la principal afectación de la venta online no está en estos métodos de pago sino en las desventajas competitivas de muchas plataformas de venta online respecto al comercio de proximidad”.
Reivindican modificaciones legislativas para asegurar un entorno comercial en el que todos los participantes, sean tiendas físicas o comercios digitales, compitan en igualdad de condiciones. Es decir, “unas condiciones equitativas en el comercio minorista para todos los operadores que venden en el mercado europeo, sin importar dónde estén establecidos, o si desarrollan su actividad de forma online u offline”.





