1. Trabajo asegura que aprobará el registro horario “con carácter inmediato”
  2. Los autónomos tendrán que adaptar sus sistemas de fichaje si se mantiene el borrador

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a poner fecha política al nuevo registro horario digital obligatorio para las pymes y autónomos. La ministra asegura que el Gobierno ya ha cerrado el acuerdo necesario con el Ministerio de Economía y el PSOE y que únicamente quedan por incorporar al texto las modificaciones jurídicas necesarias tras el dictamen del Consejo de Estado.

Díaz ha respondido así al nuevo ultimátum lanzado por UGT para que el Ejecutivo reactive la tramitación del Real Decreto. El secretario general del sindicato, Pepe Álvarez, ha reclamado este miércoles que el Gobierno deje atrás el retraso y apruebe “de manera inmediata” una norma que los sindicatos consideran fundamental para controlar las horas extraordinarias no pagadas.

La reforma lleva meses pendiente y ha sufrido distintos retrasos y modificaciones desde que Trabajo comenzó a plantear un sistema de registro digital que sustituya a buena parte de los mecanismos actuales. Ahora, el Gobierno asegura que está ultimando los cambios jurídicos exigidos después del informe del Consejo de Estado y que, una vez incorporados, llevará la norma a aprobación “con carácter inmediato”.

Trabajo asegura que aprobará el registro horario para autónomos “con carácter inmediato”

Yolanda Díaz ha defendido que la aprobación del nuevo registro horario ya está acordada dentro del Gobierno y que los últimos trabajos se concentran en adaptar jurídicamente el texto. “Después de cerrar el acuerdo con el Ministerio de Economía y con el PSOE, hay acuerdo para aprobar ya el registro”, aseguró la ministra.

La vicepresidenta explicó además que se están introduciendo los “cambios jurídicos necesarios” después del informe emitido por el Consejo de Estado. Una vez finalizado este trabajo, Trabajo pretende llevar el Real Decreto a aprobación sin más demoras.

La declaración supone un nuevo impulso a una reforma que acumula meses de negociación. El registro horario digital comenzó ligado al proyecto de reducción de la jornada laboral, pero el Gobierno optó posteriormente por tramitarlo mediante un Real Decreto independiente. Esta vía permitiría al Ejecutivo aprobarlo en Consejo de Ministros sin que el contenido tenga que superar una votación en el Congreso.

El calendario, por tanto, dependerá ahora de la rapidez con la que se complete la revisión jurídica y de los pasos administrativos que todavía sean necesarios antes de su aprobación definitiva. En cualquier caso, el hecho de que Díaz hable de una aprobación “inmediata” no significa que el nuevo sistema vaya a entrar automáticamente en funcionamiento al día siguiente de la decisión del Consejo de Ministros. Las empresas tendrán que conocer primero el contenido definitivo y, en su caso, los plazos de adaptación que establezca la norma.

Faltan por incluir las modificaciones que propuso el Consejo de Estado

El dictamen del Consejo de Estado se convirtió en uno de los principales obstáculos para cerrar la tramitación del nuevo registro. Sus observaciones obligaron al Gobierno a revisar distintos aspectos jurídicos del proyecto antes de continuar con su aprobación.

El control horario digital obligará a muchos autónomos y pymes a cambiar sus sistemas de registro.
El control horario digital obligará a muchos autónomos y pymes a cambiar sus sistemas de registro.

Entre las cuestiones señaladas durante la tramitación se encuentran dudas sobre el alcance de una reforma que afecta de manera transversal a las empresas y sobre las obligaciones que se pretenden imponer a determinados sectores. El órgano consultivo también puso el foco en la carga administrativa que el nuevo sistema puede generar para las pequeñas empresas y en la adecuación del instrumento jurídico utilizado para introducir determinados cambios.

La revisión jurídica es especialmente relevante porque el registro horario no se limita a sustituir el papel por una aplicación informática. El objetivo de Trabajo es que el sistema permita acreditar de manera objetiva cuándo comienza y termina la jornada, registrar las modificaciones y conservar la información durante varios años.

Los últimos borradores conocidos planteaban un sistema íntegramente digital, con garantías de trazabilidad y acceso a los datos por parte de los trabajadores, sus representantes y la Inspección de Trabajo. También contemplaban obligaciones adicionales para las empresas respecto al funcionamiento del sistema y la información que debe facilitarse a la plantilla.

El Consejo de Estado pidió revisar algunos de estos aspectos antes de continuar con la tramitación. Ahora Trabajo asegura que está incorporando esas modificaciones y que, una vez terminada la revisión, el texto estará listo para su aprobación.

Para los autónomos con trabajadores y las pequeñas empresas, la principal incógnita seguirá siendo qué versión definitiva llegará al Consejo de Ministros. El retraso ya había generado incertidumbre entre los negocios que necesitan saber si tendrán que cambiar su sistema actual de fichaje, cuánto costará la adaptación y cuánto tiempo tendrán para hacerlo.

Los autónomos tendrán que adaptar sus sistemas de fichaje si se mantiene el borrador

La aprobación del Real Decreto no supondrá únicamente una nueva obligación formal. Para muchos pequeños negocios implicará también revisar la forma en la que organizan y registran el trabajo de sus empleados.

Los sistemas deberán permitir acreditar el inicio y final de la jornada y mantener un registro que no pueda modificarse sin dejar constancia de los cambios. Además, la información tendrá que estar disponible durante el periodo de conservación que establezca definitivamente la norma.

Esto puede obligar a determinados autónomos y pymes a contratar nuevas aplicaciones, adaptar sus herramientas actuales o asumir el coste de soluciones tecnológicas específicas. El impacto será distinto según el tamaño del negocio y el sistema que utilice actualmente.

También será especialmente relevante el efecto sobre las horas extraordinarias. Un registro más objetivo facilitará que la Inspección pueda detectar diferencias entre las horas declaradas y las efectivamente realizadas. En sectores con actividad irregular o picos de trabajo, como hostelería, comercio, logística y determinados servicios, esta cuestión puede tener una incidencia directa en la organización de turnos y en los costes laborales.

Tampoco queda claro cuál será el periodo de adaptación para autónomos y pymes

El Gobierno todavía tiene que concretar el texto definitivo y los plazos de adaptación. En versiones anteriores se llegó a plantear un periodo transitorio de seis meses y posteriormente se estudió ampliar ese margen para las pequeñas empresas. Sin embargo, el último borrador conocido eliminó una referencia expresa a ese periodo transitorio y establecía la entrada en vigor a los veinte días de su publicación en el BOE.

Por eso, aunque Trabajo asegura ahora que la aprobación será “inmediata”, los pequeños negocios todavía necesitan conocer dos cuestiones fundamentales: qué obligaciones tendrá finalmente el sistema y cuánto tiempo tendrán para cumplirlas.

La presión sindical continuará mientras el Gobierno completa la reforma. Pepe Álvarez ha reconocido que sabe que se están trabajando las modificaciones solicitadas por el Consejo de Estado, pero ha advertido de que el tiempo para aprobar la norma tiene límites.

Díaz, por su parte, ha vuelto a insistir en que el Ejecutivo quiere aprobarla ya. La ministra ha defendido que las horas extraordinarias no pagadas vulneran la legislación laboral y ha vinculado el nuevo registro con la necesidad de garantizar unas mismas reglas para todas las empresas.

El siguiente paso será, por tanto, cerrar las modificaciones jurídicas y llevar el Real Decreto al Consejo de Ministros. A partir de ahí, serán los detalles del texto definitivo los que determinen hasta dónde llegará la nueva obligación para autónomos y pymes y qué costes tendrán que asumir para adaptarse.