La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) publicó recientemente un informe en el que advierte de las consecuencias de llevar a cabo la reducción de jornada que acaban de pactar el Ministerio de Trabajo y los sindicatos. Según CEPYME, tres de cada cuatro negocios españoles, fundamentalmente pymes, se verían afectados por esta medida y verían aumentar sus costes laborales.
El pasado viernes, la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo Yolanda Díaz anunció un acuerdo con los sindicatos UGT y CCOO para obligar a todos los negocios a acortar las horas de trabajo de su plantilla antes de que termino 2025.
Según un reciente informe de CEPYME, esta medida de reducir la jornada laboral, en caso de aprobarse, influirá principalmente a autónomos, pequeños negocios y pymes. El documento asegura que esta medida afectará al 75,8% del mercado laboral, excluyendo principalmente a las grandes empresas, que ya tienen jornadas pactadas en torno a las 37,2 horas.
La Confederación explica que en las últimas décadas, la jornada laboral en los convenios colectivos ha disminuido gradualmente de forma natural y pactada, pasando de 40,4 horas semanales en 1983 a 38,3 en 2023. Sin embargo, la reducción ha sido más marcada en grandes empresas debido a su mayor capacidad de adaptación.
La reducción de jornada afectará especialmente a las pymes de algunos sectores
A día de hoy, todavía el 75,8% de los asalariados trabaja más de 37,5 horas semanales. Por lo que, de aplicarse la medida, sectores como hostelería (99,5%), comercio (96,6%) y agroganadería (96,8%) serían los más afectados, ya que su jornada media supera actualmente las 39 horas semanales.
Según CEPYME, un recorte de la jornada ajeno a la negociación colectiva podría impactar en la marcha de los negocios pertenecientes a estos sectores. Esto podría causar efectos negativos importantes para los trabajadores por cuenta propia y dueños de negocios más pequeños, dado que tienen menor flexibilidad para ajustar recursos o contratar personal adicional.
Costes directos e indirectos de reducir la jornada
Según el estudio de CEPYME, la reducción de la jornada con los mismos niveles salariales conllevaría un coste directo total de 11.800 millones de euros, por las “horas de trabajo que se dejarían de trabajar, pero que se continuaría remunerando”, y un coste indirecto de 30.600 millones correspondiente al “valor añadido bruto que dejaría de producirse por recortar el tiempo de trabajo”. Y, sobre todo, las microempresas, con 1 o 2 empleados, enfrentarían las mayores dificultades por su limitada capacidad para absorber los costes.
De hecho, la confederación explica que reducir la jornada sin contar con la negociación colectiva afectaría a la gran mayoría los negocios españoles en mayor o menor medida e implicaría recortar el tiempo de trabajo un 2,8% de sus trabajadores, según CEPYME. Lo que tendrá consecuencias difíciles de prever,que pueden ir desde una caída de la producción, hasta verse obligados a contratar nuevos empleados o a realizar horas extras.
Para CEPYME, sería necesario evaluar la situación de los negocios pertenecientes a los sectores más vulnerables a esta medida, como la Hostelería, el Comercio, las Actividades inmobiliarias, la Agroganadería, las Actividades profesionales y técnicas y el Transporte, en las que más del 80% de los asalariados tiene pactadas jornadas de más de 37,5 horas semanales.
Aumento de costes por las horas no trabajadas
Como primera consecuencia, la reducción no negociada del tiempo de trabajo manteniendo las remuneraciones en sus niveles actuales, conllevaría un coste directo de 11.800 millones de euros, referente al incremento de remuneración por las horas que se dejarían de trabajar.
En cuanto a los posibles costes indirectos posibles el informe menciona el valor añadido bruto que dejaría de producirse al recortarse el tiempo de trabajo si las empresas no tomaran medidas para paliar dicha reducción de jornada. En otras palabras, el dinero que dejaría de generarse por la producción perdida alcanzaría los 30.600 millones de euros.
Por lo tanto, “la reducción conllevaría un coste asociado que ascendería, según una estimación conservadora, a unos 42.400 millones de euros”, explicaron desde CEPYME
Esto último, teniendo en cuenta que la productividad de la pyme española se situó en el primer trimestre de 2024 un 3,3% por debajo que hace un año, fue un 2% inferior a la de 2015 y un 9,7% más baja que la del primer trimestre de 2011.




