Miles de autónomos que regentan estancos en España y en otros países europeos ven cómo el aumento de impuestos al tabaco desvía clientes hacia el contrabando y reduce sus ingresos.

Un nuevo informe analiza 28 países para establecer una relación directa entre el precio de los cigarrillos legales y el volumen del comercio ilícito.

Según estos cálculos, por cada euro añadido al precio de una cajetilla puede aumentar hasta doce puntos la cuota del mercado negro, produciendo efectos negativos tanto en la recaudación fiscal como en los ingresos de los negocios autorizados.

  1. Los datos apuntan a una relación estadística entre impuestos y contrabando
  2. Hacienda se queda con el 80% de lo que cuesta una cajetilla 
  3. El caso español muestra un patrón de contrabando en zonas fronterizas

Los datos apuntan a una relación estadística entre impuestos y contrabando

El informe “Arrojando luz sobre el mercado negro: Cómo los elevados impuestos sobre el tabaco están impulsando el comercio ilícito en Europa”, elaborado por Epicenter y adaptado al español por la Fundación para el Avance de la Libertad, concluye que existe una “relación fuerte y estadísticamente significativa” entre el precio de los cigarrillos legales y el tamaño del mercado ilícito en Europa.

La novedad de este documento es el tratamiento matemático de las cifras comparadas para establecer relaciones entre causas y efectos. Según los datos que recoge, en países como Francia, Reino Unido, Grecia e Irlanda, el mercado negro ha crecido más de un 40% en la última década, coincidiendo con fuertes incrementos fiscales.

El estudio, liderado por el economista Christopher Snowdon del Institute of Economic Affairs, desmonta la idea de que la corrupción sea el factor principal del contrabando. Por el contrario, señala que incluso en países con baja percepción de corrupción, como Irlanda o Francia, el comercio ilícito de cigarrillos es elevado.

Hacienda se queda con el 80% de lo que cuesta una cajetilla 

Los impuestos sobre el tabaco representan entre el 70% y el 85% del precio final de una cajetilla, creando “un incentivo masivo” para el comercio ilícito. Según este nuevo estudio, cada euro añadido al precio del paquete puede aumentar entre cinco y doce puntos la cuota del mercado negro

El Reino Unido ilustra este fenómeno al detectarse que entre 2021 y 2024 las ventas legales de cigarrillos cayeron un 44,4%, pero el número de fumadores apenas bajó 0,5%. La conclusión de este experto es que los consumidores no dejaron de fumar, sino que compraron sus cigarrillos en el mercado negro

Otros casos significativos son el de Grecia, donde el mercado ilícito se ha cuadruplicado desde 2010; mientras que en Irlanda ha crecido un 45%.

Este desplazamiento de la venta de los estancos hacia al mercado negro no sólo erosiona los ingresos fiscales –los Estados dejan de recaudar millones– sino que afectan de lleno al negocio de los autónomos que gestionan las expendedurías de tabaco.

De hecho, tal como reconoció a este medio la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España, el contrabando es “una gran preocupación” para los cerca de 13.000 estanqueros a los que representan.

Las conclusiones del informe europeo coinciden con la experiencia española en la que tras, la subida impositiva de 2010 al tabaco, las arcas públicas encadenaron tres años seguidos de caídas en la recaudación fiscal del 5%.

Impuestos sobre los cigarrillos/cuota de mercado de los cigarrillos ilegales. (Fuente: Epicenter)
Impuestos sobre los cigarrillos/cuota de mercado de los cigarrillos ilegales. (Fuente: Epicenter).

El caso español muestra un patrón de contrabando en zonas fronterizas

España forma parte de los 28 países analizados mediante la técnica de encuestas de paquetes vacíos que utiliza el informe para medir la prevalencia de cigarrillos de contrabando y falsificados.

Los autores del estudio se fijan especialmente en lo que sucede en zonas fronterizas como Galicia o Canarias, donde las diferencias fiscales históricamente han alimentado el contrabando

Mientras se debaten nuevos incrementos tributarios, el documento advierte que subir más los impuestos puede no reducir el tabaquismo, sino empujar a los consumidores al mercado negro.

Snowdon alerta de que los gobiernos europeos corren el riesgo de socavar sus propios ingresos fiscales y entregar un negocio millonario al crimen organizado. Pone como ejemplo Australia, donde el mercado negro ha derivado en una auténtica “guerra del tabaco”, con más de 200 estancos incendiados y varios homicidios vinculados a mafias

Los resultados de este estudio coinciden con la experiencia de los estanqueros españoles, que piden un marco fiscal más equilibrado que permita competir legalmente y evite que los consumidores opten por canales ilícitos. Para estos autónomos, la presión fiscal se ha convertido en una amenaza existencial para sus negocios.

Este nuevo informe profundiza con lo que ya recogió uno elaborado por la consultora KPMG para concluir que «subir impuestos al tabaco sin abordar las consecuencias en el mercado negro es contraproducente»

Según esta tesis, la presión fiscal sobre el tabaco no mejora la salud pública ni garantiza más recaudación; en cambio, pone en riesgo el modo de vida de miles de autónomos, alimenta el crimen organizado y empuja a los fumadores a consumir productos que no han pasado ningún tipo de filtro sanitario ni de calidad.