En el primer trimestre de 2025, el número de empleados públicos superó al de trabajadores por cuenta propia al frente de negocios en 239.600 personas, con 3.499.100 funcionarios frente a 3.259.500 autónomos, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Una dinámica que se va consolidando año tras año y que refleja un mercado laboral cada vez más dependiente del sector público a pesar de que el número de trabajadores inscritos en el RETA ha aumentado notablemente en los últimos años recuperando los niveles de 2008. Esto supondrá graves consecuencias económicas, según los expertos. Claudio Aros, economista y profesor de OBS Business School, advirtió que esta tendencia genera “un menor dinamismo del mercado laboral” frenando la innovación, agravando problemas estructurales como el paro juvenil y aumentando la presión fiscal.
Desde 2009 en España hay más funcionarios que trabajadores por cuenta propia
Hace dos décadas, los autónomos superaban a los funcionarios, sin embargo, desde 2009, el empleo público ha tomado la delantera. Desde entonces, esta brecha se ha ido ampliando, sacando a la luz un problema estructural que ya preocupa a los expertos. Si en el año 2000, los 2,60 millones de trabajadores por cuenta propia superaban por 150.000 a los 2,45 millones de funcionarios esta relación se invirtió a partir de 2008. A partir de la crisis financiera, el empleo público ha aumentado un 19,6%, mientras que los autónomos solo crecieron un 3,3%.
Tras analizar la evolución de la creación de negocios a través del trabajo por cuenta propia, Claudio Aros explicó que esta disminución de autónomos responde a “un cambio de modelo”, ya que los baby boomers y la Generación X, quienes operaban en “el pequeño comercio, la restauración o talleres mecánicos, además de la agricultura”, se están retirando. “Son líneas de negocio que se han transformado en la actualidad”, añadió, reemplazadas por “cadenas de cafeterías” y el auge del “comercio online”. Tras la jubilación de estos, los jóvenes que se incorporan al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), no mantienen estas actividades, están más enfocados a la tecnología, y no compensan la pérdida de los profesionales de las generaciones anteriores.

El predominio de funcionarios estrangula la economía española, dicen los expertos
El predominio de los funcionarios sobre los autónomos está estrangulando la economía española, según Claudio Aros ya que apuntan a “un menor dinamismo del mercado” mientras que criticó que los esfuerzos públicos por fomentar el autoempleo no han tenido los resultados deseados. De hecho, a pesar de que el número de trabajadores inscritos en el RETA han aumentado notablemente en los últimos años recuperando los niveles de 2008, Aros puso el foco en su pérdida de su peso relativo en el mercado laboral pues “el porcentaje de autónomos respecto al total de trabajadores va decayendo cada año, un indicador de que su peso en la economía es menor”. En el cuarto trimestre de 2024, los autónomos representaban solo el 14,4% de los 21,86 millones de ocupados, frente al 16,4% en 2000, una señal alarmante de un mercado laboral que pierde agilidad.
El auge del empleo público, impulsado por sucesivas convocatorias masivas de plazas (40.146 en 2024) son vistas por muchos jóvenes “como la solución a su futuro” por su estabilidad, señaló Aros, quién también lamentó que los universitarios “estudian casi cualquier carrera, pero con el único objetivo de ser funcionarios”.
Aros criticó las políticas de autoempleo basadas en bonificaciones temporales ya que “estas cuotas recortadas no ha tenido la efectividad que se esperaba” ya que “tras un año o año y medio, viene la cuota con su actual estructura más todas las complicaciones que supone ser autónomo”, desincentivando a los jóvenes a seguir el camino del emprendimiento.
Un problema estructural que puede estallar en la próxima crisis económica
Los problemas del mercado laboral se agravan durante las crisis y Aros recordó que en 2008 hubo “un bajón de autónomos gigantesco”, reduciendo los ingresos fiscales. En momentos de contracción económica mientras “el empleo público se mantiene y el gasto se dispara, la actividad privada se detiene y los autónomos no pueden trabajar y, por tanto, dejan de pagar impuestos” poniendo en riesgo la sostenibilidad de todo el sistema, lo que calificó como “una verdadera problema”. Así, aunque las factura de los poderes públicos aumentan con más pensiones y más subsidios para los desempleados los ingresos disminuyen pese a que se aumente la carga tributaria, que ya tiene que soportar el sector productivo.
La innovación, crucial para el crecimiento económico, también puede verse comprometida si los jóvenes se orientan hacia el sector público donde “no se va a generar innovación” explicó Aros. Con un paro juvenil del 22,5% en 2024 y baja movilidad laboral, “el mercado laboral español arrastra problemas desde hace más de 20 o 30 años”, añadió. El envejecimiento de los autónomos –190.000 mayores de 64 años– anticipa un “éxodo masivo” sin relevo generacional. Aros fue tajante sobre las políticas porque se “están quedando cortas, la gente joven no accede y, por ejemplo, ayudas como el Kit Digital, tampoco no ha sido una revolución”. El porcentaje de autónomos “va decayendo”, un “indicador de que el peso que tienen es menor”, agravando el estancamiento que a largo plazo y en momentos de crisis pueden ser devastador para toda la economía. Sin cambios estructurales, España seguirá atrapada en un mercado laboral que, como dijo Aros, “no es un mercado dinámico, que incentive la innovación” para aumentar la productividad y generar los ingresos fiscales que aseguren los servicios públicos.





